miércoles 5 de agosto de 2020
Inflación | Aumentos | Jubilaciones

El Gobierno prepara un aumento de las jubilaciones por decreto

La idea es mantener el esquema de aumentos por decreto hasta fin de año, con el argumento de que el coronavirus alteró todas las variables económicas.

El Gobierno se apresta a otorgar por decreto el aumento de las jubilaciones y demás prestaciones sociales que corresponde al período junio-agosto de este año con el mismo criterio que aplicó en marzo: un aumento porcentual más una suma fija. Eso significa que los que menos ganan recibirán un incremento mayor en detrimento del resto, achatando la pirámide previsional.

Al mismo tiempo, en acuerdo con el Congreso, se dispondría una prórroga de los aumentos por decreto hasta fin de año con el argumento de que el coronavirus y la cuarentena alteraron todas las variables económicas por lo que fijar ahora una fórmula podría ser inconveniente para los propios jubilados.

En acuerdo con el Congreso, se dispondría una prórroga de los aumentos por decreto hasta fin de año con el argumento de que el coronavirus y la cuarentena alteraron todas las variables económicas.

Reconocer que la fórmula que tendrían en mente los funcionarios sería inconveniente en la actual situación es admitir que esa movilidad tiene un defecto o una deformación de nacimiento que se arrastrará a lo largo del tiempo en perjuicio de los beneficiarios.

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Las jubilaciones nunca deberían perder poder adquisitivo con relación al salario de los activos.

Las jubilaciones nunca deberían perder poder adquisitivo con relación al salario de los activos.

En realidad, la movilidad de las jubilaciones y demás prestaciones sociales debe ser simple y sencilla: defender el poder de compra de los beneficiarios tanto en los buenos como en los malos momentos económicos.

Así deben ser los aumentos

Básicamente los haberes deben seguir la evolución de los salarios – finalmente la jubilación es un “salario diferido” – y en ningún caso ser inferior a la inflación, de manera de preservar el poder adquisitivo. O sea, el aumento debe fijarse según la evolución de los salarios o de la inflación, de ambos el mayor, y debe aplicarse a todas las escalas de haberes.

La persistencia de achatar los rangos de haberes es un duro golpe al sistema previsional por cuanto termina por transformar al sistema, estructurado en base a los años y cuantía de aportes, en asistencial, achatando o nivelando hacia abajo. Y alargar los aumentos por decreto lo convierte en más discrecional rompiendo con el principio fundamental de que las jubilaciones son “prestaciones definidas” que no pueden ser disminuidas. Es lo que pasó en marzo con 2,7 millones de jubilados y pensionados y volverá a pasar otro tanto con esos mismos beneficiarios con el incremento de junio.

Alargar los aumentos por decreto lo convierte en más discrecional rompiendo con el principio fundamental de que las jubilaciones son “prestaciones definidas” que no pueden ser disminuidas.

No se impugna que, en momentos críticos, el Gobierno pueda mejorar los haberes más bajos, pero no en detrimento del resto. Es lo que está sucediendo con estos aumentos diferenciados que se aplican, además, en forma retroactiva por cuanto el aumento de marzo como el de junio estaba determinado, devengado y constituía un derecho adquirido. Es que responden al segundo semestre de 2019 y la ley de Emergencia fue sancionada el 29 de diciembre, sobre el filo de fin de año pasado.

Pecado original

Así, el gobierno repite el “pecado original” de la reforma que impulsó Mauricio Macri en diciembre de 2017 cuando modificó la movilidad cuando los jubilados y pensionados y demás prestaciones sociales ya tenían el derecho adquirido a un aumento del 14% y otorgó un 5,71%.

Para marzo la fórmula suspendida arrojaba un 11,56% y en junio, los jubilados, pensionados y demás beneficiarios de la Seguridad Social deberían cobrar sus haberes con un aumento del 10,9%. No se respetó en marzo y no se respetará en junio.

Este 10,9% surge en un 30% de la evolución de los salarios formales según el índice Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) y del 70% de la inflación entre octubre y diciembre de 2019, ya que el índice de movilidad se actualizaba con seis meses de atraso.

Asi como en marzo, achatamiento mediante, el aumento global fue del 9%, en lugar del 11,56%, en junio el aumento general será menor al 10,9%, con porcentaje diferentes según los rangos de haberes.

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