Nivel inicial en Argentina: en los sectores más pobres, solo cuatro de cada diez chicos de 3 años va al jardín

Aunque Argentina mejoró la cobertura del nivel inicial en la última década, persisten fuertes desigualdades sociales en el acceso a sala de 3. Entre los niños de los sectores más vulnerables, solo el 41% asiste al jardín, el porcentaje más bajo entre los países analizados de la región.

Aunque Argentina mejoró la cobertura del nivel inicial en la última década, persisten fuertes desigualdades sociales en el acceso a sala de 3.

Aunque Argentina mejoró la cobertura del nivel inicial en la última década, persisten fuertes desigualdades sociales en el acceso a sala de 3.

La cobertura del nivel inicial en Argentina mostró avances sostenidos durante la última década, especialmente entre los niños de 3 y 4 años. Sin embargo, las desigualdades sociales siguen marcando fuertes diferencias en el acceso: entre los chicos de 3 años de los sectores más vulnerables, solo el 41% asiste al jardín.

Gráfico 4. Informe de Argentinos por la Educación nivel inicial
Tasa de asistencia de niños entre 3 y 5 años, por país y quintiles. En %. Países seleccionados. Año 2024.

Tasa de asistencia de niños entre 3 y 5 años, por país y quintiles. En %. Países seleccionados. Año 2024.

Los datos surgen del informe “Cobertura del nivel inicial: una comparación entre países de la región”, elaborado por Martín Nistal y Lucía Vallejo para la organización Argentinos por la Educación. El estudio compara la asistencia escolar en Argentina, Chile, México, Perú y Uruguay, y analiza las brechas socioeconómicas en el acceso a la educación inicial.

Según el relevamiento, el 83% de los niños argentinos de entre 3 y 5 años asiste al nivel inicial. El porcentaje es similar al de Chile y Perú, pero todavía se ubica por debajo de Uruguay, que alcanza una cobertura del 93%.

El principal desafío se concentra en las edades más tempranas. En Argentina, la asistencia a los 3 años alcanza el 55% y es el más bajo entre los analizados de la región. A su vez, ese número está lejos de la cobertura registrada a los 4 años (91%) y a los 5 años (98%), donde la escolarización es prácticamente universal.

Las diferencias se profundizan según el nivel de ingresos. Mientras que entre los niños de 3 años pertenecientes al quintil más pobre solo asiste el 41%, en los sectores medios la cobertura llega al 71% y en los hogares de mayores ingresos alcanza el 63%.

La desigualdad también aparece entre los niños de 2 años. Apenas el 10% de los chicos del quintil más pobre accede a algún espacio educativo, frente al 44% de los sectores más ricos. En cambio, a los 4 y 5 años las brechas se reducen considerablemente.

Gráfico 2. Informe de Argentinos por la Educación nivel inicial
Tasa de asistencia al Nivel Inicial, por edad y quintil. Argentina. Año 2024.

Tasa de asistencia al Nivel Inicial, por edad y quintil. Argentina. Año 2024.

Pese a esas diferencias, el informe indica que Argentina fue uno de los países de la región que más amplió la cobertura en la última década. Entre 2014 y 2024, la asistencia de los niños de 3 años pasó del 40% al 55%, mientras que entre los de 4 años aumentó del 75% al 91%, el mayor crecimiento regional para esa edad.

Ianina Tuñón, investigadora del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, sostuvo que la baja cobertura en sala de 3 entre los sectores vulnerables tiene consecuencias que exceden el acceso escolar: “La cobertura del nivel inicial, que en Argentina alcanza sólo al 55% de los niños y las niñas de 3 años y cae al 41% en el sector más vulnerable, no es solo un problema de acceso institucional”, anticipó.

Según explicó, la asistencia al jardín en contextos de pobreza “actúa como un catalizador del entorno familiar”, ya que los chicos que concurren reciben “significativamente más estímulos en el hogar –cuentos, canciones, juegos y rituales afectivos–” que quienes no asisten.

Para Tuñón, reducir las brechas educativas en la primera infancia también tendría impacto sobre las condiciones de desarrollo dentro de los hogares: “Cerrar las brechas de asistencia no solo igualaría oportunidades educativas, sino que también potenciaría el capital cultural y emocional dentro de los hogares más vulnerables”, señaló.

Gráfico 1. Informe de Argentinos por la Educación nivel inicial
Tasa de asistencia de niños entre 3 y 5 Años, por país. En %. Países seleccionados. Año 2024.

Tasa de asistencia de niños entre 3 y 5 Años, por país. En %. Países seleccionados. Año 2024.

Gabriela Fairstein, profesora de la Universidad de Buenos Aires y de FLACSO, consideró que el crecimiento de la cobertura en el nivel inicial “es un dato alentador”, aunque advirtió que persisten desigualdades estructurales: “La asistencia sigue siendo menor entre los sectores más vulnerables, precisamente quienes más se beneficiarían de ella”, indicó.

Además, mencionó problemas vinculados con “la fragmentación de la oferta para sala de 3”, el ausentismo posterior a la pandemia y la “deuda de cobertura y equidad” para niños de 0 a 2 años.

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Desde una mirada regional, Florencia López Boo, profesora de la Universidad de Nueva York, remarcó que la primera infancia es una etapa clave para el desarrollo humano y económico: “Aún persisten graves desafíos en cobertura y calidad en América Latina y el Caribe que la región no puede darse el lujo de ignorar”, sostuvo. También señaló que la asistencia al jardín a los 3 años “es alrededor de 10 puntos porcentuales superior para los niños de zonas urbanas en comparación con los de zonas rurales”.

La investigadora del Conicet y profesora de la Universidad de Buenos Aires, Celia Rosemberg, afirmó que el principal déficit argentino se concentra en los primeros años de escolarización y en los sectores más pobres: “A los 2 y 3 años, cuando se despliegan procesos clave para el desarrollo del lenguaje oral y de otras capacidades cognitivas, la cobertura de los niños y niñas del quintil más pobre es la más baja entre los países considerados”, advirtió.

Gráfico 3. Informe de Argentinos por la Educación nivel inicial
Tasa de asistencia al jardín de infantes, por edad y país. Países seleccionados. Años 2014 y 2024.

Tasa de asistencia al jardín de infantes, por edad y país. Países seleccionados. Años 2014 y 2024.

Rosemberg comparó además la situación argentina con otros países de la región: “A los 2 años, apenas el 10% de los niños del quintil más pobre asiste, frente al 42% en Chile y el 54% en Uruguay. A los 3 años, el 41% en Argentina contrasta con el 82% de Uruguay”, detalló. Según sostuvo, esto “implica una desigualdad temprana en las oportunidades de participar en experiencias educativas de calidad”.

Carolina Semmoloni, investigadora del Centro de Investigación Aplicada en Educación, advirtió que la escasa oferta estatal para niños de hasta 3 años profundiza las diferencias sociales: “La responsabilidad de asegurar el acceso para este grupo de edad suele transferirse a las familias y al mercado, lo que refuerza las desigualdades socioeconómicas desde las etapas más tempranas de la vida”, afirmó.

Además, consideró que la caída de la natalidad puede representar “una oportunidad para planificar estratégicamente la expansión de la educación inicial orientada por principios de equidad”.

Por último, Alejandra Perinetti, directora nacional de Aldeas Infantiles SOS Argentina, sostuvo que las dificultades económicas condicionan la continuidad educativa en la primera infancia: “Las dificultades económicas, la precarización laboral y la falta de redes de cuidado impactan directamente en las posibilidades de sostener la asistencia de niños y niñas al nivel inicial”, señaló. Y agregó que ampliar la cobertura “requiere políticas integrales” para garantizar el acceso a espacios educativos y de cuidado de calidad desde edades tempranas.

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