El ministro de Economía, Sergio Massa, viajará en las próximas horas a Estados Unidos para sumarse a la comitiva presidencial comandada por Alberto Fernández que mantendrá un encuentro con el mandatario de los Estados Unidos, Joe Biden, con el objetivo de explorar alternativas de financiamiento para cubrir el déficit de las cuentas públicas.
Alberto Fernández busca, a través de Biden, obtener el apoyo político que aceite los mecanismos de aprobación, mientras que Sergio Massa deberá detectar las oportunidades que pueden surgir de organismos multilaterales o privados para lograr nuevos fondos frescos para el país.
La agenda concreta de Sergio Massa en Washington aún no está confirmada, de allí a que se tejen una serie de versiones sobre cuál será el camino a explorar por el jefe del Palacio de Hacienda.
Argentina debe reducir su déficit fiscal al 1,9% del PBI en medio de la peor sequía de la historia que le quitará recursos por unos US$ 20.000, (cerca de 4 meses completos de importaciones).
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Agotada la capacidad de pedidos a los organismos tradicionales de crédito como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial (BM) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), las opciones son cada vez más acotadas.
Una de las variantes que se baraja es contar con el visto bueno de Joe Biden para que apruebe una flexibilización del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La moción fue cobrando cuerpo en los últimos días a partir de la demora del FMI en confirmar la fecha de reunión del Directorio para aprobar la cuarta revisión y girar US$5.400 millones.
La Argentina postergó los pagos que operaban en los primeros días de marzo para el próximo viernes 31, a la espera de que se concrete el cónclave, pero aún la Casa Rosada continúa esperando la ratificación.
Esa reunión de la cúpula ya tiene definida la renegociación de la pauta de acumulación de reservas, pero las metas al primer trimestre de 2023 están en la cornisa y de allí es que se espera con atención lo que diga el Board, señala la agencia NA.
De la reunión con Biden puede depender gran parte del pago del próximo viernes de unos US$ 2.700 millones al FMI.
Un guiño del presidente de los Estados Unidos a una flexibilización del convenio con el FMI puede decidir a Fernández a realizar el pago con reservas.
Si no hay una señal favorable de Biden, la situación del Banco Central quedará muy comprometida.
Si bien todo se maneja con absoluto hermetismo, según publicó NA, las distintas acciones de los actores del Gobierno permiten presuponer que este encuentro entre el ministro de Economía por los pasillos de la Casa Blanca y con reuniones en oficinas de Washington, tendrá una importante trascendencia para el futuro económico de la Argentina.
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