Murió Thomas Griesa, el juez que condenó a la Argentina en la pelea con los fondos buitres
Griesa llegó a dictar sentencia en casi todas las demandas iniciadas contra la Argentina por organizaciones de holdouts, quienes tenían en su poder bonos argentinos que no habían ingresado a los canjes de 2005 y 2010.
Te podría interesar
El magistrado tenía 87 años y por sus problemas de salud se había jubilado y había delegado todas las causas referidas a la Argentina a la jueza Loretta Preska, del mismo distrito.
Pollack le comunicó anoche sobre la muerte de Griesa al ministro de Finanzas, Luis Caputo.
El último fallo de Griesa referido a la Argentina fue rever la polémica sentencia del “pari passu” de 2011, que determinó que la Argentina debía pagar la deuda a todos los bonistas con deuda en default con legislación de Nueva York.
Aquel fallo quedó en firme en 2014, cuando la Corte Suprema de Justicia de los EE.UU. no lo trató y la Argentina entró en un nuevo default, tanto con los bonistas a los que no les pagaba como a los que habían ingresado a los canjes de 2005 y 2010.
Cuestionado por muchos analistas argentinos por favorecer presuntamente los intereses de los “fondos buitre”, Griesa recién falló en contra de la Argentina 10 años después del default del 2001, cuando entendió que el gobierno de Cristina Kirchner no dejaría abierto una opción de acuerdo para los bonistas que seguían en default.
Sus extensas audiencias en las que preguntaba cada detalle a los abogados de ambas partes quedarán en la historia de la jurisprudencia internacional.
Pese a las interminables negociaciones iniciadas con el gobierno kirchnerista y que tuvieron como interlocutor designado por Griesa, al mediador Daniel Pollack, nunca se pudo arribar a un acuerdo definitivo.

Griesa fue muy cuestionado por analistas locales y por los funcionarios del Gobierno por haber beneficiado a los intereses de los fondos buitre.
Sin embargo, cuando el presidente Mauricio Macri asumió en diciembre de 2015 ordenó a los funcionarios de Economía iniciar rápidas negociaciones para destrabar el conflicto.
De este modo, a fines de abril de 2015, la Argentina transfirió u$s 9.300 millones para resolver el litigio con fondos buitre y con organizaciones de pequeños ahorristas y poner fin a un conflicto que llevó 15 años.
Resta aún acordar con cerca del 3 por ciento de los holdouts, sin que se hubiera producido una nueva ola de juicios por la oferta formulada por el Gobierno.
Fuente: LA NACION





