El Gobierno salió a calmar a los mercados con una fuerte suba de la tasa de referencia y una reducción de la meta de déficit fiscal, en un contexto de volatilidad por la fuerte alza del dólar.
En medio de la corrida cambiaria que comenzó la semana pasada y luego que el dólar superara los $23 el día de ayer, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) sorprendió hoy con una serie de medidas para contener el alza de la divisa antes de la apertura de los mercados.
Más tarde en conferencia de prensa llegaría el turno desde Hacienda, donde los ministros Nicolás Dujovne y Luis Caputo anunciaron que acelerarían la baja del déficit fiscal y el Gobierno modificó las metas de déficit fiscal para este año, del 3,2% al 2,7% lo que significará un ahorro superior a los u$s 3.000 millones.
El déficit fiscal primario bajará del 3,2% previsto cuando arrancó el año hasta el 2,7% del Producto Bruto Interno y el financiero, tras el pago de la deuda, bajará del 6% al 4,9%.
Con estas medidas el Gobierno salió a intentar frenar la corrida cambiaria que ya demandaron el sacrificio de unos u$s 7.500 millones de las reservas del BCRA desde el 5 de marzo cuando se inició la convulsión financiera.
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En un comunicado, la autoridad monetaria que conduce Federico Sturzenegger, aumentó la tasa de referencia de política monetaria en 675 puntos, a 40% (centro del corredor de pases a 7 días), y amplió el ancho del corredor de tasas, de manera que las tasas a siete días se ubicarán en 47% para el pase activo y 33% para el pase pasivo. Las tasas a un día se ubican en 57% para el pase activo y 28% para el pasivo.
El BCRA limitó la posesión de dólares por parte de las entidades financieras.
Además, dispuso que a partir del lunes próximo la posición global neta positiva de moneda extranjera de los bancos computada en saldos diarios al tipo de cambio de referencia no podrá superar el 10% de la responsabilidad patrimonial computable (rpg) o los recursos propios líquidos, ambos del mes anterior al que corresponda, lo que sea menor. En otros términos, limitó la posesión de dólares por parte de las entidades financieras.
“Adicionalmente a la utilización de la tasa de interés, el BCRA continuará operando con todas sus herramientas de intervención en el mercado de cambios. Estas operaciones podrán ser concertadas tanto al contado como a término”, sostuvo.
Según la entidad, tomó estas decisiones con el objetivo de evitar comportamientos disruptivos en el mercado de cambios, así como para garantizar el proceso de desinflación y está listo para actuar nuevamente si resultara necesario.
Además, confirmó que utilizará las herramientas a su disposición y conducirá su política monetaria para alcanzar su meta intermedia de inflación 15% en 2018.
El mensaje de Dujovne y Caputo se centró en las metas fiscales. El Gobierno se comprometió a que reducirá el déficit fiscal de 2018 a 2,7 por ciento del PBI y no a 3,2%, como establecía su meta anterior. Remarcó que la meta fiscal se viene sobrecumpliendo y que el gasto público puede crecer un 15% nominal, en línea con la meta de inflación (aunque esta no se cumpla).
Fue un mensaje destinado a los bancos de inversión extranjeros, que dudan de la sostenibilidad del gradualismo. El modelo gradualista requiere financiamiento: el Estado debe conseguir fondos, acá y en el exterior, para financiar la reducción paulatina del déficit.
Dujovne remarcó que esta respuesta contrasta contra la “demagogia” y el “populismo” de la oposición política, que pide en el Congreso retrotraer los aumentos tarifarios. Eso, dijo, implicaría subir el gasto público otros 200.000 millones de pesos.
En cambio, afirmó, el anuncio del Ejecutivo implica un recorte en las necesidades de financiamiento de 3000 millones de dólares. Y Caputo agregó que, con esta nueva meta, el Estado Nacional ya consiguió hasta el 80 por ciento de los fondos que necesita para cerrar el año sin inconvenientes. “No vamos a emitir más deuda en el exterior”, enfatizó.
Dujovne admitió que esta nueva meta fiscal supondrá más “ahorro”. O dicho de otra manera, un ajuste mayor al previsto. El gasto público deberá crecer menos. El titular de la cartera de Hacienda afirmó con “dolor” que habrá 30.000 millones de pesos menos para obras de infraestructura.
El ministro sostuvo que el objetivo central del recorte del gasto es “la convergencia” al equilibrio fiscal, para dar “una clara señal” al mercado.
“Hay una decisión innegociable de este Gobierno, que es converger al equilibrio fiscal”, subrayó.
Según el funcionario, la Argentina “no puede seguir viviendo de prestado. Por eso, aceleramos este proceso (de reducción del déficit) para dar señales contundentes de hacia dónde vamos”.
La estrategia para frenar la corrida cambiaria, entonces, supone ofrecer en el corto plazo jugosísimas tasas en pesos y aumentar la oferta de dólares en el mercado mientras se intenta recuperar la confianza de los inversores financieros.
Luego de los anuncios oficiales de esta mañana, el precio del dólar minorista abrió con una marcada tendencia descendente, terminó en su última rueda hábil de la semana con una baja de 71 centavos y cerró en $22,28.
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Según los analistas, “las medidas dispuestas por el BCRA antes de la apertura de las operaciones de hoy tuvieron influencia en la evolución de los precios del dólar, que se alejaron de los máximos históricos de ayer”.
Los anuncios calmaron al mercado, y la divisa estadounidense comenzó a cotizarse a la baja a la mañana tras conocerse que el Banco Central había subido la tasa de referencia de 33,25 a 40%, y volvió a ubicarse por debajo de $22. No obstante, pasado el mediodía, el precio del billete volvió a subir y se colocó en $22,28 en el mercado minorista.
Más allá del eventual traslado a precios sobre la macroeconomía, la escalada del dólar en la última semana tiene efectos concretos sobre algunos consumos específicos, tanto de bienes como de servicios.
A continuación, el detalle de algunos de ellos.
Uno de los efectos más evidentes de la depreciación del peso frente al dólar es la erosión del poder adquisitivo de los ahorros, si están en moneda local, o su apreciación, si el atesoramiento estaba en la divisa norteamericana o alguna otra considerada “dura”. En otros términos, quien a principios de esta semana tenía US$100, contaba con el equivalente a unos $ 2.088, pero hoy dispone de $ 2.228, es decir, un 6,7% más.
El BCRA subió las tasas de interés con el objetivo de hacer más atractivas las colocaciones en pesos y frenar de esta manera la demanda de dólares desde el sector privado.
Para el que tenga excedentes de capital, la medida es positiva, ya que logra mayores utilidades en instrumentos como Lebacs y depósitos a plazo.
Por otro lado, advierten que el aumento de las tasas de referencia a 40% realizado hoy por la autoridad monetaria, será momentáneo, hasta que pase la tormenta de demanda de dólares y se rompa con la volatilidad y tendencia alcista del billete.
Según especialistas, con estas tasas, el sector productivo (empresas pymes) se verá afectado, porque ahora se encarecerá el acceso al crédito en el sistema financiero. Y tendrán que financiar proyectos con capital propio.
Con el nuevo programa de metas de déficit fiscal, que prevé acelerar el ajuste a las cuentas públicas del 3,2% del PBI al 2,7% para este año, uno de los sectores que se verá más afectado será el de construcción
Esto va a representar un ahorro de 3.200 millones de dólares”, destacó Dujovne, quien admitió que el ajuste impactará de lleno en las obras públicas: anticipó que se destinarán 30 mil millones de pesos menos para infraestructura, con el fin de cumplir con las nuevas metas fiscales.
“Nos duele tocar el presupuesto de la obra pública, pero entendemos en este contexto que necesitamos acelerar el camino hacia la convergencia fiscal en medio de intentos populistas de la oposición”, dijo esta mañana el ministro de Hacienda.
Quienes tienen créditos hipotecarios preaprobados en pesos deberán rehacer las cuentas. Eso se debe a que las viviendas en el país se venden principalmente en dólares, y la devaluación los obliga a juntar más pesos para cancelar la operación.
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El presidente del colegio inmobiliario de la ciudad de Buenos Aires (Cucicba), Armando Pepe, dijo a la agencia Télam que “esta semana hubo un parate en el mercado” inmobiliario por la fluctuación del dólar.
“La gente está preocupada. El que busca inmueble se da cuenta que necesita más pesos. Los créditos son en pesos y tiene que ver cuánto más necesita para comprar”, explicó.
Una parte importante de la tecnología se importa y se paga en dólares. En ese caso, el traslado a los precios del aumento en la divisa norteamericana golpea directamente, por ejemplo, en los valores de las computadoras, si bien su valor está bajo. Además, otros costos relacionados con la venta de esos productos, como el packaging y la logística, tiene menor incidencia en el precio final de venta del insumo que en otros productos tecnológicos más baratos.
Al igual que en el caso de la tecnología, en los alimentos la apreciación del dólar se notará en el valor de los productos que vienen del exterior, cuya llegada favoreció gradualmente el Gobierno. Entre ellos están los whiskies de las marcas más conocidas y frutas como la banana.

Los combustibles también están directamente atados al dólar. Un 80% de los costos de producción de las naftas y del gasoil se explican por el precio del petróleo, su principal materia prima, que está en dólares.
Viajar afuera también será más caro si se mide la compra en pesos, dado que los pasajes están atados al precio de los combustibles, que se mide en dólares. En menor medida, el hospedaje fuera del país puede verse afectado según la variación del tipo de cambio del destino. Europa o Estados Unidos, por caso, serán destinos más onerosos.
Aunque está la opción de pagarlos en pesos, muchos servicios digitales que han tenido un desarrollo notable en el último tiempo, como Netflix y Spotify, todavía se cobran en dólares en algunos casos.
De manera que, sin haber aplicado un aumento en sus precios, el usuario que reciba la factura en moneda extranjera requerirá más pesos para hacerles frente. Esas empresas tienen sede fuera del país y una contabilidad altamente dolarizada.









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