Este será el primer presupuesto bajo la administración de Javier Milei, y se espera que incorpore una regla fiscal estricta que busque mantener el equilibrio financiero, evitando la acumulación de nueva deuda y reduciendo el riesgo país.
El Presupuesto 2025 no solo será un instrumento para delinear la política fiscal del próximo año, sino también una herramienta crucial para enviar señales al mercado sobre la dirección económica del país.
"Gracias a la consolidación fiscal, que redundó en la eliminación del financiamiento monetario y contribuyó decisivamente al saneamiento de la hoja de balance del BCRA, la inflación comenzó a desacelerarse de forma rápida y significativa en 2024", advierte el trabajo oficial.
De acuerdo a las primeras proyecciones que hace el Gobierno, para el cierre de 2024, el Ejecutivo estima una inflación del 139,7% y un tipo de cambio oficial de $1.016 por dólar para el mes de diciembre.
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La previsión de una inflación del 139% para este año se enmarca en un contexto donde la IPC de julio llegó al 4% mensual y acumula en los primeros 7 meses del año un 87%.
Por otro lado, la proyección de un dólar a $1.016 para diciembre refleja un ajuste muy controlado en el tipo de cambio oficial, alineado con una estrategia de devaluación gradual que el gobierno ha mantenido en los últimos meses.
El equipo económico anticipa que el dólar continuará depreciándose a un ritmo mensual del 2% (crawling peg), lo que sugiere que la estabilidad cambiaria se mantendrá como un factor clave en la economía.
Presupuesto 2025: déficit cero y techo de gastos
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El presidente Javier Milei ha subrayado que el Presupuesto 2025 se centrará en una política de "déficit cero", un enfoque que busca que el superávit primario sea suficiente para cubrir los intereses de la deuda y evitar así la necesidad de incurrir en nuevo endeudamiento.
A su vez, contempla la implementación de techos de gasto para cada ministerio, con el objetivo de mantener un control estricto sobre el gasto público.
Esto va de la mano con las primeras proyecciones en las que el gobierno espera que para el 2025 aumente un 54,4% la recaudación de impuestos respecto al 2024.
Recorte de impuestos
La implementación de una regla fiscal estricta y la eliminación del Impuesto PAIS serán dos de los aspectos más observados, ya que ambos elementos son fundamentales para mantener la estabilidad financiera y evitar un aumento en el riesgo país.
El camino trazado es ir reduciendo gradualmente la presión tributaria, al pasar del 21,61% al 21,16% del PBI.
Uno de los desafíos fiscales más significativos será la eliminación del Impuesto PAIS, una fuente importante de ingresos para el Tesoro.
Fase 3 con sintonía fina
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De acuerdo a un informe de la agencia NA, aunque el Gobierno está explorando alternativas para reemplazar la baja de impuestos, y de esa manera alivianar el peso al sector privado, la eliminación desde el 2025 del impuesto PAIS, plantea interrogantes sobre cómo se compensarán los ingresos perdidos sin comprometer el objetivo de equilibrio fiscal.
Además, el gobierno deberá enfrentarse a la incertidumbre en torno a la eliminación del cepo cambiario, un tema que, aunque ha sido abordado directamente en el presupuesto, será crucial para la implementación del plan económico en su conjunto.