Inflación de agosto: los precios vuelven a desacelerar y el dato podría ser uno de los más bajos del año

Las consultoras privadas proyectan una inflación menor al 2% para agosto, con varias estimaciones cerca del 1,5%. El rubro alimentos y bebidas aparece como una de las principales claves.

Precios bajo la lupa: la inflación de agosto podría volver a quedar debajo del 2%.

Precios bajo la lupa: la inflación de agosto podría volver a quedar debajo del 2%.

La inflación de agosto volvería a mostrar una desaceleración y podría quedar nuevamente por debajo del 2%, después del 2,1% registrado en julio. Las primeras estimaciones privadas ubican al índice en un rango de entre 1,4% y 2%, con varias proyecciones concentradas alrededor del 1,5%.

El comportamiento del rubro alimentos y bebidas aparece como uno de los principales factores detrás de la desaceleración. A esto se suma que algunos de los efectos estacionales que habían impulsado los precios durante las vacaciones de invierno quedaron atrás.

El dato oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC) será difundido por el INDEC el jueves 10 de septiembre a las 16.

La expectativa de una inflación menor a la de julio también fue planteada desde el Gobierno. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, sostuvo recientemente que se sigue observando una reducción de la inflación y anticipó que agosto podría mostrar una tasa menor a la de junio y julio.

En junio, el IPC había registrado un aumento del 1,9%, mientras que julio marcó una aceleración hasta el 2,1%. Si las estimaciones privadas se cumplen, agosto volvería a ubicarse por debajo de ambos registros y quedaría más cerca de los niveles mínimos alcanzados durante la gestión de Javier Milei.

Cuánto esperan las consultoras para la inflación de agosto

Los precios vuelven a desacelerar y el dato podría ser uno de los más bajos del año.

Los precios vuelven a desacelerar y el dato podría ser uno de los más bajos del año.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyecta una inflación del 1,8% para agosto.

Según los sondeos privados, la estimación más baja corresponde a la Fundación Libertad y Progreso, que calcula una inflación del 1,4%. Según Julián Neufeld, su medición anticipa una baja pronunciada después de los efectos estacionales de julio.

Agustín Etchebarne, director de la entidad, señaló además que durante la tercera semana de agosto el relevamiento registró una deflación del 0,4%, un resultado que calificó de sorpresivo.

La consultora Eco Go proyecta una inflación del 1,6% y atribuye la desaceleración principalmente al freno de los precios de los alimentos. Sebastián Menescaldi, director asociado de la consultora, destacó que las mediciones semanales mostraron una inflación particularmente baja, lo que llevó a revisar a la baja la estimación mensual.

Desde Orlando Ferreres y asociados, calculan un aumento del 1,5%, mientras que Analytica proyecta un 1,7%.

Por su parte, C&T Asesores Económicos estima una inflación general del 1,6%, aunque advierte que los alimentos y bebidas podrían mostrar una variación algo mayor, del 1,9%, impulsada principalmente por frutas y verduras.

En el caso de Abeceb, la previsión se ubica alrededor del 1,8%, por debajo del 2,1% de julio.

La estimación de Econviews alcanza el 1,9%. LCG también proyecta un 1,9% para el nivel general, mientras que su relevamiento mostró una variación de apenas 0,1% en alimentos y bebidas durante la cuarta semana de agosto.

La proyección más elevada corresponde a Equilibra, que ubica la inflación del mes cerca del 2%, aunque todavía considera posible que el dato termine por debajo de ese nivel.

Alimentos, la variable que explica buena parte de la desaceleración

Dentro de las mediciones privadas aparece un denominador común: los alimentos dejaron de ejercer la presión que habían mostrado en otros períodos.

Analytica registró una variación del 0,5% en alimentos y bebidas durante la tercera semana de agosto y calculó un aumento del 1,7% en el promedio de las últimas cuatro semanas.

En ese período, las verduras mostraron una suba del 4,8% y pan y cereales aumentaron 2,2%. En cambio, frutas avanzaron 0,9% y carnes y derivados apenas 0,7%.

El dato resulta relevante porque los alimentos tienen un peso importante en el presupuesto de los hogares y su comportamiento puede determinar cuánto de la desaceleración del IPC se percibe efectivamente en el consumo cotidiano.

Lo que viene en septiembre: la marcha de los precios

Con agosto encaminándose a una inflación menor al 2%, el foco comienza a trasladarse en la recta final del año. La clave será determinar si la moderación de los precios puede sostenerse o si aparecen nuevos factores de presión.

Por un lado, la menor velocidad de los alimentos ofrece una señal positiva. Por otro, los aumentos de tarifas y otros precios regulados podrían limitar la velocidad de la desaceleración.

También será relevante monitorear la evolución del dólar, que hasta ahora la estrategia oficial es mantenerlo a raya para evitar un eventual traslado a los precios minoristas.

Para los consumidores, las empresas y el Gobierno, la diferencia entre una inflación cercana al 1,5%, al 1,8% o al 2% no es menor: marcará el ritmo al que se mueven los ingresos, los costos, el consumo y las decisiones económicas de los próximos meses.

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