Industriales proyectan caída de producción, mientras supermercados prevén estabilidad
La demanda insuficiente es el principal freno para la industria y el comercio, según el INDEC. Las miradas para los próximos meses.
La industria prevé un escenario pesimista para los próximos meses.
Los industriales proyectan un escenario desfavorable para la producción, la demanda interna y el empleo para los próximos meses; mientras que los supermercados prevén estabilidad pero no planean contratar y anticipan aumentos en las góndolas.
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La mirada de los empresarios industriales y del comercio sobre el panorama actual y el venidero fue relevada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), mediante la habitual Encuesta de Tendencia de Negocios.
En el sector fabril, el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) se ubicó en -20,2% en agosto pasado, reflejando la persistencia de una evaluación desfavorable sobre las condiciones actuales de negocio.
Al evaluar la situación actual al mes de agosto, un 52,9% de los industriales afirmó que la cartera de pedidos se encuentra por debajo de lo normal, mientras que un 25,3% consideró que la situación de su empresa es mala. Asimismo, el nivel de exportaciones resultó insatisfactorio para el 36,9% de los encuestados.
De cara al trimestre septiembre-noviembre de 2026, el panorama productivo muestra un predominio de estabilidad, aunque con un sesgo hacia la baja. En cuanto al volumen de producción, el trabajo reflejó que un 64,9% prevé que no habrá cambios, un 19,7% anticipa disminuciones y solo un 15,4% espera un incremento.
En relación a la demanda interna, detalló que un 62,4% de las firmas no prevé variaciones en los pedidos locales, frente a un 23,8% que calcula reducciones y un 13,8% que estima aumentos. Mientras que en exportaciones, un 64,7% anticipa estabilidad, un 18,2% proyecta subas y un 17,1% prevé bajas.
Por el lado del mercado laboral, el informe reveló que un 79,8% de las empresas planea mantener su dotación sin cambios, un 16,5% prevé reducciones en la plantilla de personal, y apenas un 3,7% prevé incorporar trabajadores. Asimismo, en lo que respecta a los precios promedio de venta para los próximos tres meses, un 62,4% estima que se mantendrán estables, un 30,5% prevé aumentos y un 7,1% anticipa bajas.
Por su parte, el sector del comercio de consumo masivo registró un Indicador de Confianza Empresarial (ICE) de 0,0%, alcanzando un punto de neutralidad impulsado por las expectativas sobre el desempeño comercial futuro.
Pese a que la evaluación de la situación comercial actual resultó negativa para el 28,1% de las firmas, frente a un 7,9% que la calificó como buena y un 64,0% como normal, el trimestre septiembre-noviembre proyecta un leve alivio en el canal de ventas.
En ese sentido, la encuesta precisó que un 74,2% de los comerciantes sostiene que la situación se mantendrá igual, mientras que un 19,1% prevé una mejora y solo un 6,7% espera un empeoramiento. En cuanto a los pedidos a proveedores, detalló que un 73,0% mantendrá sus órdenes de compra, un 15,7% las reducirá y un 11,2% planea aumentarlas.
A pesar de las mejores perspectivas en ventas, la cautela domina las decisiones de contratación, ya que un 84,3% mantendrá su nómina de empleados, pero un 13,5% prevé achicar su plantilla y solo un 2,2% considera contratar personal.
A diferencia de la industria, la mayoría de los supermercados y mayoristas anticipa ajustes en las góndolas, con un 62,9% previendo que sus precios de venta aumentarán en los próximos tres meses, en tanto que un 34,8% proyecta que no variarán.
La demanda insuficiente, la principal barrera del mercado
Al analizar los factores estructurales que frenan el crecimiento económico, ambos informes del INDEC coinciden en señalar a la falta de ventas como el obstáculo determinante.
En la industria manufacturera, la demanda interna insuficiente encabeza las limitaciones con el 53,6% de las respuestas, seguida de lejos por la competencia de productos importados (10,1%) y la incertidumbre económica (6,7%).
En el comercio mayorista y minorista, la debilidad de la demanda representa el 59,6% de los condicionantes, secundada por la presión del costo laboral (20,2%) y el costo de financiamiento (6,7%).
Asimismo, las condiciones de acceso al crédito registran balances desfavorables en ambos rubros, siendo calificado como “difícil” por el 31,4% de los industriales y por el 36,0% de los comerciantes.




