La cotización del dólar blue y el dólar oficial vuelven a concentrar la atención económica tras los días de asueto administrativo y feriado bancario por las fiestas navideñas donde no hubo referencias oficiales. Tras su publicación en el Boletín Oficial, tiene plena vigencia el nuevo impuesto para la compra de dólares tanto para atesoramiento cómo para consumos con tarjetas en el exterior.
A partir de la promulgación de la norma, las compras de divisas para atesoramiento hasta un máximo de US$ 200 pagarán un impuesto de 30%. Se suma además el “dólar tarjeta”, que también tendrá un recargo del 30% para los consumos en dólares de compras con tarjetas en el extranjero.
De esta forma, el mercado de cambios de la Argentina quedó bajo un virtual desdoblamiento, con un dólar a un precio para la actividad productiva y otro con un valor más alto para turismo, compras y atesoramiento que será 30% más caro (hoy cercano a los $82).
Como era de esperar, en la plaza informal, conocido cómo dólar blue, trepó $3,25 y terminó en la línea de los $80. Con esta suba, la brecha entre el dólar informal y el oficial sin recargo ($63) en la plaza minorista se ubica en el 27% (por debajo del oficial con recargo).
El dólar con recargo tanto para atesoramiento cómo para consumo con tarjetas en el exterior hoy rondaría los $82.
Así, la llegada del cepo, sumado al nuevo impuesto que se discute en el Congreso, disparó la brecha entre el mercado de cambios oficial y las opciones que existen para conseguir dólares a través del mercado de capitales y de manera informal.
Lo que pase con el dólar de ahora en más y con las brechas de sus respectivas alternativas para conseguirlo será clave para el futuro Gobierno.
El dólar MEP, que se adquiere a través de operatoria con bonos se ubica por encima de los $ 71,54 y el dólar contado con liquidación, que se utiliza para cambiar pesos por dólares y mandarlos al exterior, supera los $ 72,44. De esta forma, se mantiene la diferencia que los ahorristas tienen para aprovechar la brecha entre ambos mercados.
Las claves del nuevo impuesto
La nueva norma establece un impuesto a la compra de dólares del 30% para la compra de dólares para atesoramiento (con el límite de 200 dólares mensuales ya fijado) y también para los gastos con tarjetas en el exterior (pasajes, gastos y consumos en general), por el período de cinco años.
En el caso de los pasajes, si los mismos se contratan en pesos, quedarán eximidos.
Se precisó que el impuesto, denominado "para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAIS), no alcance a aquellas compras de dólares o gastos en divisa extranjera que hayan sido efectuados antes de la entrada en vigencia de la ley.
Sin embargo, la ley prevé algunas exenciones:
- No se encuentran alcanzadas por el presente impuesto las jurisdicciones y entidades comprendidas en el inciso a) del artículo 8º de la Ley 24.156. Estos son la Administración Nacional, conformada por la Administración Central y los Organismos Descentralizados, comprendiendo en estos últimos a las Instituciones de Seguridad Social.
- Los gastos referidos a prestaciones de salud, compra de medicamentos.
- La adquisición de libros en cualquier formato.
- La utilización de plataformas educativas.
- Los gastos asociados a proyectos de investigación efectuados por investigadores que se desempeñen en el ámbito del Estado Nacional, Estados Provinciales, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los Municipios.
Este impuesto no podrá ser descontado de ningún otro tributo ni solicitarse una devolución del mismo, como sucedía en años anteriores.
-Lo recaudado por este impuesto se destinará en un 67% al financiamiento de los programas de la ANSES. Un 3% se destinará a la creación de un Fondo solidario de competitividad agroindustrial para estimular la actividad de pequeños productores y cooperativas a través de créditos para la producción.
El restante 30% se destinará a solventar obras de infraestructura económica y vivienda social, financiar el fideicomiso RENABAP y fomentar el desarrollo del turismo local.
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