lunes 26 de octubre de 2020
Economía | INDEC | Empleo | pandemia

Desempleo: los datos del Indec revelan un crecimiento de la brecha entre ricos y pobres

Mayor empobrecimiento y mayor desigualdad social es una de las principales conclusiones de los últimos informes del Indec. Se desprende de allí que la crisis por la pandemia y la cuarentena no golpeó a todos los sectores por igual.  

De los datos de empleo y desempleo del Indec surge que, sin considerar a la población rural, 11.300.000 personas tuvieron problemas de empleo en el segundo trimestre entre abril y junio.

Las cuentas oficiales proyectadas a toda la población activa (PEA) del país urbano (sin considerar la población rural) marcan que entre abril y junio hubo 2,1 millón de desocupados, otro 1,6 millón de subocupados – personas que trabajan pocas horas aunque quieran trabajar más -, 3,6 millones perdieron sus puestos de trabajo y, por las restricciones por la pandemia y cuarentena no pudieron buscar empleo. De los ocupados, unos 4 millones son asalariados (2,5 millones) o cuentapropistas informales (1,5 millón) sin aportes a la Seguridad Social.

Así, sobre una población activa urbana de 20 millones de personas, más de la mitad (56,5%) perdió el empleo, estuvo desocupado o subocupado o con trabajo pero sin los descuentos jubilatorios, sin cobertura de accidentes de trabajo, sin derecho a la indemnización por despido y otros derechos laborales, y sin posibilidades de encontrar trabajo.

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En Santa Fe, la desocupación trepó a 20,3% durante el segundo trimestre del año, en plena pandemia

En Santa Fe, la desocupación trepó a 20,3% durante el segundo trimestre del año, en plena pandemia

Este cuadro laboral dramático se agudizó por la pandemia y la cuarentena. Y como seguimos en emergencia y aún no hay nuevas mediciones, es difícil saber cuántos de los que perdieron el empleo seguirán en esa situación o podrán recuperar el puesto de trabajo perdido u otro nuevo y si será en condiciones de formalidad o informalidad. Y cuántos de los desocupados podrá encontrar un trabajo “digno”, o sea, formal y registrado ante la Seguridad Social

Por eso no deberá sorprendernos el miércoles 30 de septiembre, cuando el Indec dé a conocer las cifras de pobreza e indigencia que, según las estimaciones de los especialistas se ubicará entre el 45 y 47% de la población: casi 21 millones de personas pobres.

Al empobrecimiento se suma la mayor desigualdad social. El Informe del Indec de Distribución del Ingreso señala que en el segundo trimestre aumentó la brecha de ingresos entre los más pobres y los más ricos. Así en los últimos 12 meses, aumentó de 20 a 25 veces la distancia de los ingresos familiares por persona entre el 10% más rico -que recibió el 33,5% de la “torta”- y el 10% más pobre, que percibió sólo el 1,3% por pérdida del empleo y de ingreso.

El Informe del Indec de Distribución del Ingreso señala que en el segundo trimestre aumentó la brecha de ingresos entre los más pobres y los más ricos

Por esa razón, aumentó en forma muy fuerte la desigualdad: el coeficiente de Gini subió del 0,434 al 0,451 entre los segundos trimestres de 2019 y 2020.

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La desocupación en Argentina es de 13,1% según el Indec

La desocupación en Argentina es de 13,1% según el Indec

El coeficiente de Gini es un indicador de desigualdad en la distribución del ingreso que toma en cuenta cómo se reparte la totalidad de los ingresos de la población. O sea, cómo se reparte “la torta”. Es un indicador que varía entre 0 y 1. Cuanto más cercano a 1, mayor es la desigualdad en la distribución del ingreso y pasa lo contrario cuando se acerca a cero (igualdad absoluta).

En definitiva, por el estancamiento, la recesión y la crisis por la pandemia, la “torta” es más chica, y peor distribuida.

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