Del corazón productivo de Santa Fe a Vaca Muerta: cómo las industrias buscan subirse al boom energético
El desarrollo de Vaca Muerta abre una oportunidad para las industrias santafesinas. Empresarios explicaron en Milla Extra qué pueden ofrecer y qué necesitan para competir.
Vaca Muerta busca proveedores y Santa Fe quiere quedarse con una parte del boom energético.
Vaca Muerta no queda cerca de Santa Fe, pero su expansión empieza a modificar las oportunidades para buena parte del entramado industrial de la provincia.
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La explotación de petróleo y gas en Neuquén genera una demanda creciente de equipos, insumos, servicios y tecnología, y las empresas santafesinas buscan quedarse con una parte de ese negocio.
El tema ocupó un lugar central en el tradicional Almuerzo del Día de la Industria, organizado por la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) y realizado en Esperanza bajo el lema “Con Industria Hay Futuro”.
El encuentro reunió a más de 800 empresarios de toda la provincia, referentes de la UIA, dirigentes de las cámaras productivas de la provincia y autoridades del Gobierno de Santa Fe.
La cobertura especial de AIRE Negocios, a través de Milla Extra, permitió conocer de primera mano cómo están viendo esta oportunidad quienes producen desde el centro de la provincia y ya tienen experiencia en cadenas vinculadas al petróleo, el gas, la minería y la industria energética.
En off un referente industrial del centro provincial fue contundente, “Santa Fe no necesita tener petróleo para participar del negocio de Vaca Muerta. Puede hacerlo desde la industria, como proveedora de una cadena que necesita cada vez más tecnología, equipamiento y servicios especializados”.
Qué puede ofrecer Santa Fe a Vaca Muerta
La industria santafesina llega a esta oportunidad con una ventaja: una amplia base de empresas metalmecánicas, fabricantes de maquinaria, proveedores de insumos químicos y compañías de servicios industriales que ya trabajan con estándares de primer nivel.
Para Hernán Simonutti, de SICA Metalúrgica, el desarrollo de la cuenca neuquina abre un horizonte excepcional. La empresa familiar de Esperanza tiene más de cuatro décadas de experiencia en la fabricación de equipos para gas, petróleo y gas licuado y exporta a distintos mercados internacionales.
“Con toda la explotación de Vaca Muerta y los proyectos de inversión, verdaderamente hay un potencial de 10 a 15 años de crecimiento”, señaló Simonutti a AIRE Negocios.
Pero el empresario también marcó una condición para aprovechar ese escenario: competir. La apertura comercial obliga a las fábricas argentinas a sostener la calidad y mejorar sus costos sin perder una ventaja que considera fundamental: la relación directa con el cliente.
“Hay que seguir apostando a la calidad del producto y acompañar al cliente”, sostuvo, y destacó el valor del contacto personal incluso en un mercado cada vez más globalizado.
En ese sentido, remarcó que la tecnología no reemplaza el vínculo humano en la gestión de negocios: "Ser exportador no es fácil... la magia que uno consigue cuando visitas al cliente y te ve cara a cara es una relación que se va alimentando día a día"
La experiencia de las empresas santafesinas también aparece en sectores que no tienen una relación directa con las grandes petroleras.
Marcelo Mottura, de SEM Soluciones Integrales, explicó que su empresa trabaja actualmente con compañías que prestan servicios en Vaca Muerta y funciona como un proveedor estratégico dentro de esa cadena.
“Es todo un camino que nos permite prepararnos, ir haciendo esa "escalerita" para en el futuro asentarnos fuerte directamente con las petroleras”, explicó.
Ese camino requiere inversión. Mottura señaló que las exigencias del sector incluyen documentación, capacitación y tecnología, mientras las empresas deben mejorar su eficiencia para competir también con productos importados.
La oportunidad, entonces, no pasa solamente por venderle a una petrolera. También existe en los distintos eslabones que rodean a las grandes operadoras y a las compañías de servicios.
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La carrera por llegar a la cadena Oil & Gas
El ingreso a Vaca Muerta no es automático. Las empresas necesitan cumplir estándares específicos, demostrar capacidad de producción, invertir en tecnología y sostener costos competitivos.
En ese proceso, la logística aparece como otro de los grandes desafíos para las industrias del centro del país.
Marco Spiaggi, representante de la desarrolladora rosarina ZLT, explicó durante el encuentro en Esperanza el proyecto del Parque Industrial Vaca Muerta, en Neuquén, pensado como una alternativa para que empresas del centro del país puedan contar con infraestructura productiva más cerca de la cuenca.
“La industria está en un momento de transición trasladando su capacidad industrial desde el centro del país a sectores como minería y Oil & Gas”, planteó Spiaggi.
La posibilidad de contar con tierra e infraestructura en Neuquén busca justamente reducir una de las barreras que enfrentan las pymes santafesinas -la distancia entre sus plantas y el principal polo de expansión energética del país-.
Ese desafío logístico se suma a otro más amplio: cómo producir en Argentina a costos que permitan competir en un mercado abierto.
“Nivelar la cancha”: el reclamo de los industriales
Para Juan Bernardo Sandaza, presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Esperanza (CIME) y directivo de FIMACO, la capacidad tecnológica de las empresas de la región no es el principal problema.
“Puertas adentro estamos a niveles internacionales, con capacidad para competir con cualquiera. Necesitamos que puertas afuera nos den las infraestructuras y los costos para hacerlo de manera rentable”, sostuvo.
El dirigente reclamó una reducción de los costos que afectan a la producción, además de mejoras en rutas y conectividad, financiamiento productivo y una revisión de impuestos que, según planteó, encarecen la actividad.
La expresión que repitieron los industriales fue “nivelar la cancha”: generar condiciones para que una fábrica santafesina pueda competir con proveedores de otros países sin que sus costos internos la dejen fuera del mercado.
Para Ezequiel Marcos Coitiño, de Hope Módulos, el desafío también pasa por sostener la inversión. Definió a los empresarios como protagonistas de un proceso permanente de reinversión y generación de empleo y reclamó reglas claras y financiamiento de largo plazo para acompañar el desarrollo industrial.
Una oportunidad que también alcanza a la química y los insumos
La expansión energética no genera solamente demanda de maquinaria. También abre una discusión sobre los insumos necesarios para sostener una cadena industrial de mayor escala.
Rubén Wohr, de Wohr Química, puso el foco en la dependencia de materias primas importadas y planteó la necesidad de reconstruir capacidades locales.
Según explicó, una parte muy importante de las materias primas químicas utilizadas por la industria proviene de China. Frente a ese escenario, propuso recuperar el desarrollo de una química básica argentina que permita luego avanzar hacia productos con mayor valor agregado.
La discusión sobre Vaca Muerta, de esta manera, excede a las empresas que fabrican equipos para petróleo y gas. También involucra a quienes pueden proveer productos químicos, servicios, tecnología, logística, infraestructura y soluciones para una cadena productiva en expansión.
Santa Fe frente al desafío de capturar el boom energético
El debate que se dio en Esperanza mostró que la oportunidad existe, pero también que no alcanza con tener capacidad industrial.
Las empresas santafesinas deben adaptarse a las exigencias de una industria que trabaja con estándares internacionales y, al mismo tiempo, enfrentar costos logísticos, impositivos y financieros que condicionan su competitividad.
Ahí aparece el papel de las cámaras empresarias y del Estado. La articulación entre las empresas, las entidades industriales y el Gobierno provincial busca ampliar las posibilidades de que proveedores santafesinos puedan ingresar a nuevas cadenas productivas vinculadas al petróleo, el gas y la energía.
El desafío es transformar la expansión de Vaca Muerta en algo que ocurra también fuera de Neuquén: que una parte de los equipos, servicios, insumos y tecnología que necesita el boom energético se produzca en Santa Fe.
Desde Esperanza, empresarios, cámaras y funcionarios pusieron esa posibilidad sobre la mesa. Para las fábricas santafesinas, Vaca Muerta representa una oportunidad concreta, pero también una exigencia, invertir, ganar productividad y demostrar que la industria local puede competir en una de las cadenas de mayor crecimiento de la economía argentina.
















