El potus es esa planta que nunca falla: crece rápido, soporta casi cualquier rincón y siempre aporta un toque de verde. Sin embargo, hay un detalle fundamental para que luzca verde y frondoso: la poda.
Podar el potus no es solo cuestión de estética. Es la clave para que la planta se llene de hojas, tenga tallos más compactos y se vea mucho más saludable. Acá te contamos cómo hacerlo paso a paso para que tu potus explote de vida.
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¿Por qué es importante podar el potus?
Con el tiempo, el potus suele largar tallos finitos y largos, con pocas hojas en la base. Eso hace que la planta se vea “despeinada” y sin volumen.
La poda ayuda a:
- Estimular brotes nuevos desde los nudos.
- Engrosar la planta, generando más ramas y hojas.
- Eliminar hojas viejas o dañadas, mejorando la salud general.
- Mantener la forma que más te guste: compacta o colgante.
En resumen, podar es decirle a la planta: “crecé, pero hacelo con fuerza”.
Cuándo es el mejor momento para podar el potus
Aunque el potus es una planta resistente y tolera podas casi todo el año, hay momentos ideales:
- Primavera y verano: la planta está activa y responde más rápido.
- Otoño: solo podas suaves.
- Invierno: evitá podas fuertes; si hace falta, solo sacá hojas malas.
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Paso a paso: cómo podar el potus para que se llene de hojas
- Observá y elegí qué cortar: Buscá tallos muy largos, con tramos sin hojas, hojas amarillas o puntas secas. Esos son los primeros en irse. La idea es dejar la planta más pareja y estimular las zonas que querés que se llenen.
- Identificá los nudos: Los nudos son los “puntos clave” del potus: de ahí salen hojas, raíces aéreas y nuevos brotes. Siempre cortá un poco por encima del nudo, nunca en medio del tallo.
- Hacé el corte: Con la tijera desinfectada, cortá justo arriba de un nudo, dejando medio centímetro. Si el tallo es muy largo y pelado, podés cortarlo más abajo para que rebrote desde la base. No quites más del 30% de la planta en una sola sesión para no estresarla.
Cuidados después de la poda: lo que no puede faltar
- Buena luz indirecta: fundamental para que brote fuerte.
- Riego moderado: ni seco total ni encharcado.
- Humedad: si el ambiente es seco, rociá las hojas.
- Abono liviano: en primavera y verano, cada 30 a 45 días.
Con estos consejos, tu potus va a dejar de ser una planta más y se va a transformar en el centro de todas las miradas. ¡Animate a la poda y disfrutá de una jungla en casa!
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