Brecha salarial: las mujeres ocupadas ganan un 30% menos que los varones en el Gran Santa Fe

La brecha creció respecto a la medición anterior. Otro dato importante es que el 50,1% de las ocupadas tiene formación universitaria o superior, contra el 37,9% de los ocupados varones y aún con ese nivel educativo más alto terminan ganando menos. El dato surge de la Encuesta Permanente de Hogares que releva el Indec.

Las mujeres del Gran Santa Fe trabajan, en promedio, 27,3 horas semanales, contra 35,9 horas de los varones.

Las mujeres del Gran Santa Fe trabajan, en promedio, 27,3 horas semanales, contra 35,9 horas de los varones.

En el primer trimestre de 2026, las mujeres ocupadas de Gran Santa Fe ganaron, en la media, un 30% menos que los varones: $700.000 contra $1.000.000, en pesos constantes. La brecha creció respecto a la medición anterior, cuando había sido de 25,3%. Es el dato que surge de la Encuesta Permanente de Hogares que releva el Indec, y que AIRE analizó en una serie de cinco años.

Que exista una diferencia entre lo que cobra un varón y una mujer no es un fenómeno nuevo. En los últimos años esta situación fue variando, ya que en 2022 la brecha era de 11,7%. Para 2024, en medio de la caída generalizada del poder adquisitivo, la diferencia casi se cuadruplicó: llegó a 43,3%, el peor momento de toda la serie. Bajó a 25,3% en 2025, y ahora, en el dato más reciente, volvió a crecer hasta el 30% actual.

A nivel nacional, la brecha también es alta, pero con un recorrido distinto: nunca bajó de 20% en los cinco años, y en 2025 llegó a su pico de 37,5%. Mientras que en Gran Santa Fe la brecha arrancó baja y se disparó en la crisis, a nivel país la desigualdad salarial de género fue estructuralmente alta durante todo el período. En el último dato, ambas convergen en el mismo 30%.

La desigualdad empieza antes del salario

La brecha tampoco se agota en cuánto se gana: empieza en quién llega a tener un empleo remunerado. La tasa de actividad femenina en Gran Santa Fe es de 44,8%, contra 57,7% de los varones —una diferencia de casi 13 puntos—. Una proporción significativamente mayor de mujeres permanece fuera del mercado laboral.

Más estudios, menos ingresos

Un contraste que vale la pena remarcar es que las mujeres ocupadas de Gran Santa Fe tienen, en promedio, más estudios que los varones. El 50,1% de las ocupadas tiene formación universitaria o superior, contra el 37,9% de los ocupados varones y aún con ese nivel educativo más alto terminan ganando menos.

La informalidad también golpea más a las mujeres

La informalidad entre las mujeres asalariadas fue más alta que entre los varones en cuatro de los cinco años relevados. En 2026, el 38,4% de las asalariadas no tiene descuento jubilatorio, contra el 28,4% de los varones (una diferencia de 10 puntos porcentuales). En 2024, esa brecha llegó a 41% de informalidad femenina contra 28,8% masculina.

Menos horas, no solo menos paga

Parte de la brecha anteriormente mencionada se explica porque las mujeres del Gran Santa Fe trabajan, en promedio, 27,3 horas semanales, contra 35,9 horas de los varones (casi nueve horas menos por semana). Cuando el ingreso se calcula por hora trabajada la brecha se reduce a 6,7% ($5.774 la hora las mujeres, contra $6.186 los varones). Pero así y todo, persiste la desigualdad.

Los datos, en conjunto, muestran una desigualdad de género que no se explica por un solo factor: combina menos horas trabajadas, menor participación laboral y mayor informalidad, incluso quitando de la ecuación las diferencias de nivel educativo, que juegan a favor de las mujeres.

*Los datos surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que releva el INDEC para el aglomerado Gran Santa Fe, en base a los primeros trimestres de 2022 a 2026, con comparación al promedio de los 31 aglomerados urbanos del país donde se indica. Los ingresos están ajustados por inflación.

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