Antes de la aparición del coronavirus y la aplicación de la cuarentena, la pérdida de empleos asalariados registrados o “en blanco” en la Provincia de Santa Fe fue cayendo en forma continua a lo largo de los dos últimos años. Con el coronavirus y la cuarentena, y a pesar del decreto de prohibición de despidos y suspensiones por 60 días, la “sangría” continua.
Según el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, entre diciembre 2019 y enero hubo una pérdida de 3.900 empleos asalariados. Respecto de enero de 2019, la caída fue de 12.200 en el lapso de 12 meses. Y con relación a enero de 2018, son 21.700 ocupados dependientes menos.
Los números son:
Enero 2018 510.600
Enero 2019…. 501.100
Diciembre 2019 492.800
Enero 2020 488.900
De aquí se desprende que en 12 meses, el empleo asalariado “en blanco” se redujo el 2,4%. Y en 24 meses, el achique fue del 4,2%.
Aunque se limita a los asalariados del sector privado, del Informe del Ministerio se desprende que en enero hubo también una baja entre los monotributistas, el personal de casas particulares registrado, los autónomos y los monotributistas sociales. El mayor desplome se produjo en la construcción.
Se acelera el "achique" laboral
A su vez, en febrero, de acuerdo a la Encuesta de Indicadores Laborales ( EIL) entre los principales empleadores de la Provincia se aceleró el achique laboral: se redujo respecto a enero y el descenso interanual avanzó al 3%. Equivale a 15.000 asalariados registrados menos en 12 meses y a 22.500 en 24 meses.
Estos números tan adversos se produjeron como consecuencia de la política económica, laboral y social implementada que llevaron a una fuerte recesión y muestran que, además de la caída salarial, hubo un proceso ininterrumpido de cesantías, “retiros voluntarios” y otras medidas que avanzaron en la “precarización” laboral. Además, aumentó el desempleo y los asalariados “sin descuento jubilatorio” ( “en negro”).
Como todos estos son números anteriores al coronavirus, el Ministerio de Trabajo señala, que a partir de los efectos de la pandemia “se espera una dinámica desfavorable en el empleo, especialmente en sectores como el turismo, los servicios culturales, comercio, transporte y determinadas actividades industriales”.
Otros datos preocupantes del Indec indican que en la ciudad de Santa Fe y alrededores se duplicó, en tan sólo un año, la indigencia: los que no tienen ingresos suficientes para comprar una canasta básica de alimentos aumentaron de 37.328 a 78.091 personas o de 3,7 al 7%, de acuerdo a los datos del INDEC.
En Rosario y alrededores hubo un aumento de la indigencia (aumentó del 6 al 7,3%) pero mayor fue el de la pobreza: en un año, se agregaron 45.061 nuevos pobres, de los cuales 17.870 son indigentes.
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