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Economía

Agosto terminó con un dólar por arriba de los $62 y un riesgo país de más de 2.500

El billete terminó el mes ampliando su tendencia alcista. Subió $17 en agosto producto de la disparada post PASO.

Redacción Aire Digital

Ni la super tasa del 83%, ni las ventas de reservas por parte del Central, pudieron detener al dólar, que siguió sumando posiciones y amplió su tendencia ascendente.

El billete en el mercado minorista  subió el viernes $1,73 y terminó la última rueda de agosto por arriba de los $62, en $62,03, según el promedio que realiza el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Por su parte, en el mercado mayorista, el billete trepó $1,61 hasta los $59,51. En una jornada donde el Banco Central subió la tasa de interés que ya supera el 83%, intervino en el mercado de futuros y vendió más de u$s 380 millones de las reservas para frenar la divisa.

Este mercado es donde operan bancos, grandes empresas y el Central, y cuya cotización termina incidiendo luego en el canal minorista, donde compran los ahorristas.

El dólar Banco Nación (BNA), que habitualmente tiene una de las cotizaciones más bajas del mercado, terminó en $61, un peso más que los niveles de ayer.

Durante agosto el tipo de cambio subió +37,8% respecto del final de julio pasado y de esta forma acumula un incremento de casi 60% en lo que va del año.

Desde le lunes posterior a las elecciones primarias PASO, el BCRA tuvo que extremar sus medidas para frenar la disparada del billete.

Por un lado, convalidó una fuerte suba de tasas de las LELIQ, que llegaron hoy a superar el 83%.

A su vez, otra vez, la entidad que conduce Guido Sandleris tuvo que utilizar hoy un total de u$s 387 millones de sus reservas para abastecer al mercado.

Así durante el mes, acumuló ventas de reservas por u$s 2.038 millones.

Mientras tanto, producto del derrape de los bonos argentinos, el riesgo país, el indicador que muestra cuánto más tiene que pagar la Argentina para endeudarse comparado con Estados Unidos, siguió rompiendo récords, subió 19% este viernes a 2.533 puntos.

Luego que el jueves por la tarde, la reconocida calificadora de riesgo Standard & Poor´s, declaró a la Argentina en “default selectivo”.

De esta forma, la deuda argentina volvió, cinco años después, a un lugar que se creía inesperado: “default selectivo”. Esa calificación fue otorgada por la agencia de riesgo crediticio S&P, que rebajó las perspectivas de pago de los títulos emitidos por el país.

Así, S&P colocó en “default selectivo” a la deuda local y extranjera, mientras que directamente mandó a “default” a la deuda de corto plazo.

Desde Hacienda, aseguraron desde un comunicado que “la calificación de default selectiva hecha por S&P, estará en vigencia sólo por un día”.

Según la cartera que conduce Lacunza, explicaron que esto “significa el incumplimiento parcial de alguna de las condiciones de emisión, en este caso el plazo, no el monto ni los intereses”.

“Y es selectivo porque se considera que el emisor continuará honrando el resto de sus compromisos. Lo importante es que estará en vigencia por un día“, remarcó el comunicado oficial.

“Default selectivo” significa que de la totalidad de la deuda que tiene el país, solo decide reestructurar una parte, o sea afectar sólo a algunos de sus acreedores.

La baja calificación de Argentina, sucede en el marco de los anuncios para “alivianar la carga financiera”, con el objetivo de obtener mayor poder de fuego para lograr estabilidad cambiaria. El Gobierno lo llamó “reperfilamiento de deuda”, se alarga el horizonte de vencimiento, para quitar estrés financiero a la economía.

“Es una reestructuración sin quita, pero cambiando el perfil de vencimiento”, dijo el ministro en conferencia de prensa.

Se aplazan los pagos de letras del tesoro, posponen vencimientos de bonos y se buscará renegociar los vencimientos con el FMI.

Leer más:► Cómo afecta a los ahorristas y las Pymes el “reperfilamiento de deuda” que anunció Hacienda

El ajuste del tipo de cambio significará un desafío para la baja de inflación que el Gobierno proyectaba para los próximos meses.

Una suba del dólar tiene un impacto rápido en los precios de bienes como alimentos y combustibles, que deteriora aún más las proyecciones de inflación y vuelve a golpear al tipo de cambio. Sumado al riesgo electoral, se deterioran las expectativas económicas y complica el panorama, retroalimentando la incertidumbre.

Las consultoras ya prevén que producto de la devaluación luego de las PASO, la actividad económica acusará recibo y terminará el 2019 con una caída del orden del 2% y la inflación termine cerca del 50% anual.

Mientras tanto, economistas y analistas esperan que persista la volatilidad, y tienen la mira puesta en cómo avanzará la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a la espera de que en septiembre otorgue dólares frescos por u$s 5.400 millones restantes del acuerdo.

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