Dio a luz a mellizos de manera prematura tras ser baleada en Paraná

La situación llegó a ser desesperante, ya que la víctima del balazo presentaba un cuadro de embarazo de siete meses y como si todo fuera poco, de mellizos.
El hecho provocó que los médicos, dadas algunas circunstancias, optaran por inducir el parto y en forma conjunta con profesionales del Hospital San Roque lograron practicar una cesárea a través de la cual los bebés pudieron nacer, aunque por su precaria situación, quedaron en incubadoras especiales, hasta tanto se les pueda dar el alta.
Según informaron fuentes policiales, todo se habría desencadenado pasadas las 15.30, en jurisdicción de la comisaría novena, cuando la joven, de apellido Almada, iba en un carro tirado por un caballo, junto a su pareja.
De la declaración de ambos se desprende que en determinado momento, cuando transitaban por el límite oeste de la jurisdicción, pasó una moto con dos personas, una de las cuales efectuó un disparo con un arma de fuego, el que impactó en la entrepierna de la muchacha, por lo que de inmediato pidieron auxilio y fue trasladada al nosocomio de calle Perón.
No obstante, tras lo ocurrido, se arbitraron inmediatamente todos los mecanismos para investigar el hecho y en este sentido, tras secuestrarse el pantalón que llevaba colocado la joven madre, se produjo un descubrimiento más que importante.
En la tela de la prenda investigada existían marcas de disparo, de las denominadas comúnmente “efectuadas a quemarropa”, lo que para la ciencia no tiene otra explicación que el caño del arma haya estado apoyado contra la vagina de la mujer al momento de ingresar el proyectil. Incluso las marcas sobre la piel confirmarían la acción detectada sobre la tela.
Esto llevó además a efectuar una severa planimetría, mediante la cual los peritos de Criminalística realizaron mediciones y tomas de ángulos desde distintos puntos que fueron mencionados como de donde provino el disparo y resultaría improcedente que estando la joven sentada en el carro, la bala hubiere impactado en sus genitales.
Extraoficialmente trascendió que la víctima niega tajantemente haber sido agredida por su pareja o que haya existido un hecho accidental con un arma que llevaran encima, pero los dichos no se condicen con la realidad que plantea la ciencia aplicada a la investigación criminal, publica El Diario.
El Once