Siempre solidaria Julieta Díaz, esta vez la reconocida actriz apeló a la solidaridad de sus casi 500 mil seguidores desde su cuenta de Instagram para denunciar el hackeo de otra de sus redes sociales.
Lo cierto es que en las últimas horas, Díaz se dio cuenta de que ya no tenía el control de su cuenta verificada de Twitter @julietadiazok que cuenta con más de 366 mil seguidores, donde comenzaron a aparecer posteos relacionados con temas deportivos que nada tienen que ver con ella.
Desde hace varias horas, la cuenta de Twitter de Julieta Díaz está hackeada.
Fue así que Julieta Díaz optó por denunciar el robo virtual desde su perfil de Instagram ante el desconcierto de la situación. Primero, aseguró a través de una historia "Me hackearon la cuenta de Twitter. Cuando vuelva a ser mía, les aviso. Gracias".
Asimismo, luego grabó un video que compartió tanto en sus historias como en su feed de Instagram, donde abiertamente pidió la ayuda de su fandom para que la red social del pajarito bloquee su cuenta robada. “Hola amigos, amigas, amigues, ¿podrían hacerme un favor y denunciar en Twitter que tengo la cuenta hackeada? Así la cierran porque no sé quiénes son... bueno eso. A ver si después la puedo recuperar. Muchísimas gracias”, explicó contundente Julieta Díaz.
Julieta Díaz contó el insólito uso que les da a los Martín Fierro que ganó
Hace algunas semanas Julieta Díaz, de visita en el programa No es tan tarde (Telefe) que conduce Germán Paoloski, sorprendió al revelar el particular uso en su casa que les da a los Martín Fierro (4) que ganó en su carrera, por sus trabajos en las ficciones 099 Central, Soy Gitano, Locas de amor y Valientes.
“¿Usted tiene cuatro Martín Fierro o tiene más? Ya cuatro es mucho”, comentó el conductor. Y luego acotó: “Porque viste que dicen que ganar un Martín Fierro te abre puertas. En el caso de ella, las mantiene abiertas porque tiene las estatuillas sosteniendo las puertas”.
A lo que Julieta Díaz explicó: “La verdad es que lo que pasaba es que en un momento los puse todos en la biblioteca. Tengo varios, gracias a Dios, pero parecía un poco que faltaba la luz dicroica. Qué ego. Después, lo que hice fue esconderlos en el placar porque me daba vergüenza”.
Y detalló el rol que cumplen actualmente las estatuillas en su nuevo hogar:“Cuando me mudé a esta casa, las puertas se me cerraban porque son muy pesadas y dije: ‘no está mal’. Porque están ahí”. Al tiempo que aclaró: “Estoy orgullosa de tenerlos, pero también es una humorada decir los uso para esto. Es un premio importante pero también es sólo un premio”. “Y tienen una función. Se lucen y se usan”, agregó cómplice Germán Paoloski.
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