Noche fresca con vientos de mar raspan los cielos cerrados de Maldonado. Las luces se encendieron y Unión salió a la cancha para jugar su primer partido de la Serie Río de la Plata. Con dos partidos entre miércoles y viernes es imposible afrontar ambos con titulares, por tal motivo Munúa resolvió frente a Belgrano de Córdoba que también hizo lo mismo, aprovechar la ocasión para probar algunos suplentes con expectativas de titularidad y hacer debutar chicos de la nueva camada e ir probando si tienen pasta para meterse en la plantilla superior. Algo de presente y mucho de futuro en un ensayo que de lo futbolístico solo dejó lo anecdótico.
Luego de terminado el 2022 la directiva rojiblanca tenía desafíos estratégicos para seguir acompañando el crecimiento de una generación que desde el “Vasco” Azconzábal se fue materializando en un proyecto que de experimental pasó a ser competitivo con la llegada del ex entrenador de Nacional de Montevideo.
Precisamente la primera decisión estructural de cara a este año era resolver la continuidad o no, de Munúa. Cuestión que si bien aun no está ajustada a derecho porque no tiene firma contractual, sí tiene empirismo en los hechos puesto que desde su regreso a Santa Fe el director técnico trabaja como si ya todo estaría cerrado. Más allá de esta particularidad, seguir apostando con el mismo entrenador es continuar con alguien a quien no hay que contarle nada sobre este Unión, ya que luego de un calendario impiadoso en 2022, el proceso de maduración le dio al técnico todas las experiencias. Momentos históricos en la Sudamericana, muy buenos tramos de Liga local, inclusive con equipos alternativos por la doble competencia se sumó también como consecuencia de tales exigencias la etapa del desgaste y los malos resultados acompañados por determinaciones y cambios que se ensayaron pero que ya en la culminación de la temporada no modificaron nada. Unión se fue apagando hasta generar dudas respecto a las garantías de Munúa como conductor, es por eso que la cuestión de su ratificación se había tornado todo un reto para los dirigentes tatengues.
En cuanto a la formación inicial para jugar con el elenco cordobés, en el arco arrancó Santiago Mele. Un dato concreto que da indicios sobre un plan de retención que aun por estas horas debe acordarse definitivamente con Plaza Colonia y así zanjar la segunda temporada de un golero que significa más que su puesto en la cancha. Mele es parte de aquellos históricos y muy buenos momentos del Unión 2022, con atajadas memorables que además en muchos partidos del campeonato significaron puntos reales de tabla, cuestión que fue posicionando al arquero como auténtico referente de este ciclo. La operación para que siga exigía una maniobra ejecutiva y económica en la cual los dirigentes debían demostrar ante la tribuna capacidad resolutiva con uno de los futbolistas más queribles del plantel. Al menos hacer un intento y no quedarse de brazos cruzados entregados a las condiciones económicas que se pusieron difíciles para que el objetivo pueda concretarse. De no haber una sorpresa de último momento un nuevo vínculo con el guardameta charrúa es una muy buena noticia para los hinchas de la sociedad rojiblanca.
Desde lo individual el debut en Uruguay significó muchos partidos dentro del mismo partido. No es lo mismo pensar en el desafío de los debutantes en su primer juego con la camiseta del club cumpliendo el sueño de llegar a primera que la prueba para Roldán, Zenón, Castrillón, Tomás González o Gerometta, jugadores que ya tienen rodaje y que están obligados a demostrarle al técnico que pueden ganarse un puesto en la formación titular, porque ya tienen su rodaje y lo han sido en momentos de la pasada temporada. Esa mezcla de espectativas dispersas pudo tener su influencia en el lánguido funcionamiento colectivo y la derrota final.
De los refuerzos que fueron llegando el que salió a escena fue Oscar Piris, zaguero izquierdo paraguayo que ya había sido apuntado, pero Gimnasia de la Plata le prometió más, aunque obvio, no le cumplió y Piris un año después volvió por la avenida y ya debutó con suficiente rendimiento para creer que con el paso de los partidos se posicionará como defensor titular en un lugar que dejó vacante Diego Polenta.
Las otras incorporaciones, Luciano Aued y Thiago Vecino están desarrollando la puesta a punto correspondiente que seguramente llegará con el correr de los primeros partidos del torneo. El ex jugador de Gimnasia, Racing y Universidad Católica tiene las condiciones y la experiencia que todo medio campo requiere, una pieza clave a preparar para que esté lista acaso en la cuarta fecha de la Liga cuando llegue el clásico ante Colón. Su personalidad y recorrido son indispensables para un vestuario joven. De Vecino hay que esperar adaptación y goles. Competirá por el puesto especialmente con Marabel. Munúa lo conoce, si entra bien en el equipo y le aplica positivamente su garra charrúa será seguramente una buena opción para la ofensiva. Aun falta que lleguen nuevos futbolistas, pero en el mercado también Unión se movió en puestos concretos, especialmente luego de la venta de Nardoni, quien junto a Gastón González, ya son los dos primeros casos testigos en los que la entidad de la avenida se ha sentado a vender como banca y ya no como punto, es decir, ya recauda frutos de una generación excelente de futbolistas que renueva el valor estratégico de afianzar las divisiones formativas.
Siguiendo este último sentido de análisis, anoche en el Campus Municipal de Maldonado aparecieron pibes que vienen a ser la generación siguiente. Los nuevos después de la juventud con experiencia. Juan Pablo Ludueña, Joaquín Mosqueira y Jerónimo Dómina, deberían representar el hilo conductor de la matriz con la que Unión pretende nutrirse estructuralmente, en lo deportivo y en lo económico. La rotación en las categorías próximas a la primera división debe renovarse año tras año para que no se estanquen generaciones que con el paso del tiempo sino suben se frustran perdiendose la dinámica formativa con impacto positivo en el plantel superior. Si bien fue ante Belgrano solo un partido, ya jugaron, y aunque lejos de expresar todas sus cualidades, representan igual un paso hacia adelante, más para el club que para los resuldados deportivos con inmediatez que requiere la actuación del equipo en la Liga Profesional. El tiempo en estos asuntos guarda todas las respuestas.
Finalmente queda reconocer y sincerar que esta nota no pretende dejar un análisis de la derrota del cuadro alternativo, puesto que por encima del trámite del mismo corren como agua bajo el puente horas resolutivas y preparatorias para lo inmediato de cara al debut ante Banfield -eso se verá quizás frente a Peñarol este viernes- mientras que la curva hacia lo mediato, lo constructivo, lo orgánico y elemental para sostener jerarquía de primera división en todos los aspectos pasa mucho más por lo intangible del momento que por lo inexpresivo de un discreto partido de equipos alternos en fase de pretemporada.
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