En sus 117 años de historia, Unión pasó por distintos lugares hasta encontrar su hogar definitivo. Este 28 de abril se cumplen 95 años de la inauguración del estadio. El “15 de Abril”. Nuestra casa. Nuestro lugar en el mundo. Ese lugar al que vamos a encontrarnos con los “nuestros”, a defender a nuestro modo la camiseta que más amamos, al que concurrimos con ilusiones, aunque el destino, a veces, suele gambetear nuestros deseos. Y es ahí cuando prometemos volver. Y volvemos.
Estadio de Unión
Unión está de festejos: el estadio "15 de Abril" está de cumpleaños.
Historia del estadio 15 de Abril de Unión
Desde el Departamento de Historia y Estadísticas del club te vamos a contar todo sobre cuáles fueron las otras canchas, cómo se consiguió el terreno para la construcción del actual estadio y cuáles fueron las obras que se realizaron con el paso del tiempo.
Primeras canchas de Unión
En sus primeros días, el grupo de amigos visionarios que fundaron el Club Atlético Unión, utilizaron como campo de deportes la plaza “Santa Coloma”, frente al Hospital de Caridad (actual hospital Cullen). Posteriormente, acordaron con Rómulo Pietranera el uso de un terreno entre las calles Urquiza, Junín, Francia y Suipacha, donde hoy se erige el colegio El Calvario. Más tarde, gracias a la iniciativa de Ricardo E. Reinhold y el socio Juan A. Guastavino, el club logró el alquiler de un terreno en Bv. Pellegrini y San Jerónimo.
Durante muchos años, el campo de juego ubicado en Boulevard Pellegrini y San Jerónimo fue uno de los lugares más destacados de la ciudad, no solo fue el escenario de los partidos de fútbol de nuestro primer equipo sino que hizo las veces de “casa” del combinado santafesino durante un extenso período. Además albergó diversas actividades deportivas. Su importancia trascendió la mera celebración de eventos deportivos locales, convirtiéndose también en el hogar de equipos representativos de la región. Este campo de juego se convirtió en un punto de encuentro esencial para la comunidad, donde se vivieron momentos memorables y se forjaron tradiciones que perduran en la rica historia deportiva de la ciudad.
Problemas, expropiación del field y búsqueda de terreno
Durante la presidencia nacional de Marcelo Torcuato de Alvear, se planteó y aprobó la construcción de una Universidad Nacional en la ciudad de Santa Fe. Para llevar a cabo este proyecto, se seleccionó el terreno ubicado en las intersecciones de San Jerónimo y Bulevar Pellegrini, y hasta se colocó la piedra fundamental en el centro de la cancha, obstaculizando la posibilidad de jugar partidos en dicho terreno. Ante este desafío, los dirigentes del club tomaron la decisión de hundir la piedra para que no fuera visible, permitiendo así que el club continuara disputando sus partidos sin mayores contratiempos.
Conscientes de que su tiempo en el terreno de Bv. Pellegrini y San Jerónimo era limitado, los dirigentes del Club Atlético Unión se vieron en la necesidad de buscar una nueva sede. Siguiendo la recomendación del socio Juan Guastavino, se estableció una comisión encargada de analizar diversas opciones, incluyendo terrenos sugeridos por Guastavino. Uno de esos sitios se encontraba en la actual Avenida López y Planes, metros al norte de Bv. Pellegrini, frente a la Sociedad Rural.
A pesar de los desafíos evidentes, como la presencia de otro club y viviendas en el área, los directivos decidieron avanzar en las negociaciones. Aunque el precio era elevado, los dirigentes y socios del club no escatimaron esfuerzos, logrando hacer frente a la adquisición del nuevo terreno.
En 1925, durante una gira a Mendoza, los dirigentes quedaron impresionados al conocer el actual estadio Bautista Gargantini, el primer estadio de concreto en Argentina. Inspirados por esta experiencia, expresaron el deseo de construir un estadio similar para el Club Atlético Unión. Este sueño reflejaba la visión y la ambición de los dirigentes por proporcionar instalaciones de calidad para el desarrollo deportivo del club.
Resultados de la gira de Unión por Mendoza
- 8/11/1925 en el estadio Bautista Gargantini: Independiente Rivadavia 0, Unión 8.
- 11/11/1925 en cancha de Pacífico: Combinado Ferroviario 1, Unión 2.
- 15/11/1925 en el estadio Bautista Gargantini: Combinado Mendocino 2, Unión 2.
Un nuevo hogar
Durante la presidencia del doctor Francisco Luis Anello, el 28 de mayo de 1926 se realizó una asamblea extraordinaria donde se facultó a la Comisión Directiva para la adquisición del campo de deportes por $80.000, a pagar mediante un préstamo hipotecario del Banco Popular de Santa Fe. En esta asamblea se modificó el estatuto para ampliar las facultades de la C.D. y creación de la Contaduría del club.
Una vez asegurada la propiedad, durante la gestión del ingeniero Carlos Niklison, se creó en 1928 la subcomisión del nuevo estadio a cargo de Domingo Puccinelli, Agustín Corti, Juan Guastavino y Lázaro Wofey. Dicha subcomisión contrató al ingeniero Francisco González Zimmerman para planificar y dirigir tan ambicioso proyecto. La ejecución estuvo a cargo de la empresa Dyckerhoff & Widmann. Bajo la dirección del ingeniero Zimmerman y con el respaldo de la empresa constructora, el Club Atlético Unión inició una etapa determinante en la evolución de sus instalaciones, culminando con la edificación de un estadio que se convertiría en un símbolo destacado en la historia del club.
En los primeros meses, las labores se enfocaron en nivelar y delimitar el terreno, seguido de la planificación de las áreas destinadas a las tribunas. El plan final incluyó la construcción en cemento de dos tribunas: la tribuna oficial en el sector sur y otra tribuna en el sector oeste. Las viejas tribunas de madera de la cancha de San Jerónimo serían trasladadas y reubicadas en el sector norte. Si bien surgieron propuestas adicionales para la construcción de más gradas con el objetivo de completar el estadio, las mismas fueron desestimadas por exceder el presupuesto del proyecto, fijado en $100.000.
El 22 de octubre de 1928, en una destacada ceremonia, el club pudo colocar la piedra fundamental en el terreno. La misma fue producto de la generosa contribución de Ángel Napoleoni, jugador destacado de nuestro club. El presbítero Albino Chiaffredo estuvo a cargo de la bendición al inicio de la ceremonia. El evento contó con la distinguida presencia de numerosas personas, incluyendo al subsecretario del poder ejecutivo, el señor P. E. Bonazzola. El vicepresidente del club, Luis Francisco Ramírez, pronunció un emotivo discurso que resonó en ese momento trascendental para el Club Atlético Unión. Como parte de las festividades, se delimitó el perímetro del terreno con una reja.
Terminando el discurso del señor Ramírez cayó una lluvia de aplausos de los concurrentes, para después el mismo Ramírez junto con el presidente Francisco Anello firmar el acta de la piedra fundamental.
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Foto 1: El señor Luis Francisco Ramírez hablando el día que se colocó la piedra fundamental.
Foto 2: El presidente de Unión, el señor Francisco Luis Anello firmó el acta.
El estadio estaba prácticamente completo: sobre el sector Sur, orientado hacia Bv. Pellegrini, se encontraba la tribuna oficial, popularmente denominada “La Techada” ya que presentaba una visera de concreto. Sobre el sector Oeste, de espaldas a calle Paraguay (actual Av. Presidente Perón) se encontraba otra tribuna, también construida en concreto, conocida como “La Redonda”. En el sector Norte del estadio, sobre la actual calle Cándido Pujato, se encontraban las viejas tribunas de madera de la antigua cancha de San Jerónimo y bulevar Pellegrini. Finalmente, sobre el sector Este, una tribuna de pocos escalones con accesos al camino López y Planes. En conjunto, el estadio tenía una capacidad para albergar a casi 20 mil personas.
El 19 de enero de 1929 marcó la conclusión de las obras. Dado que el inicio del campeonato aún estaba distante, se aprovechó este tiempo para desarrollar instalaciones adicionales en el nuevo terreno del club. Se construyó una cancha de básquet detrás de la pequeña tribuna este, se instalaron canchas de tenis adyacentes a la de básquet y se erigió un parque infantil para niños en la esquina de Bv. Pellegrini y López y Planes.
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Imágenes del parque infantil. Foto: Diario El Orden del 30/4/1929.
El costo final del nuevo complejo deportivo de Unión alcanzó los $200.000, recibiendo el club generosas donaciones a tal efecto. Entre dichas contribuciones se destaca el templete donado por la cervecería San Carlos, ubicado en la zona que hoy ocupa el codo sudeste. Dicho templete funcionaba como buffet y era manejado por los ex jugadores Samuel Mehaudy y el gerente Juan Olivera. Luego de cada partido, los jugadores recibían 40 centavos a modo de viáticos, los cuales generalmente eran usados en dicho buffet en un café con leche o dos lisos. Tiempo después, el templete fue zona médica para atender a lesionados en los partidos. El templete estuvo en pie hasta 1959, año donde comenzó la construcción de la sede social.
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Diario El Litoral 27/4/1929.
Inauguración
Para la inauguración del estadio, se formó una comisión de propaganda encabezada por los señores Armando Molina, Eduardo Acuña y el Dr. Carlos Giobando. Esta comisión tenía como objetivo principal la promoción y difusión del evento inaugural del estadio, trabajando activamente en la planificación y ejecución de estrategias publicitarias.
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Afiche publicitando la inauguración del estadio.
Los actos previstos para la inauguración del impresionante nuevo estadio de cemento incluían diversas actividades deportivas, con el cierre de un partido amistoso del primer equipo de fútbol de nuestro club. Se manejaron numerosas opciones para este enfrentamiento, siendo finalmente la Selección Nacional.
La primera fecha elegida para el evento fue el 28 de marzo de 1929, la cual fue descartada por problemas de agenda de la Asociación Amateurs Argentina de Football (AAmAF), por entonces casa madre del fútbol nacional y predecesora de la actual Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Luego se manejó como fecha tentativa el domingo 7 de abril de 1929 pero debió reprogramarse nuevamente por las intensas lluvias caídas por esos días.
Finalmente, el domingo 28 de abril de 1929, se llevaron a cabo los actos festivos de inauguración ante una multitud de más de 10 mil personas. Entre los distinguidos asistentes se encontraban el gobernador Pedro Gómez Cello y sus ministros, el señor Juan Pignier (presidente de la Asociación Amateurs Argentina de Football), el ingeniero Francisco González Zimmerman (Ministro de Gobierno, Justicia y Culto) y el concejal Juan José Canáves (quien más tarde fue presidente del club). A las 9:00 a. m., la inauguración se puso en marcha con un discurso emotivo pronunciado por el vicepresidente Luis Francisco Ramírez.
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Diario Santa Fe 27/4/1929.
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Foto del Diario El Orden del 28/4/1929, tomada desde la chimenea de la curtiembre Baragiola.
Minutos después, en la cancha de básquet ubicada junto al templete donado por la Cervecería San Carlos en el bulevar, se llevó a cabo un emocionante partido entre Universitarios de Rosario y Regatas Santa Fe, culminando con la victoria de los rosarinos por 35 a 25. Posteriormente, se disputó un animado encuentro de tenis en la cancha contigua a la de básquet.
Tras la conclusión del evento, los asistentes tuvieron la oportunidad de disfrutar de un recorrido por las flamantes y modernas instalaciones del club. Posteriormente, se llevó a cabo un elegante lunch organizado por Ricardo Domini y Rodolfo Córdoba en honor de las autoridades e invitados especiales. El encuentro se desarrolló en el gimnasio ubicado en la intersección de López y Planes y Cándido Pujato, proporcionando un ambiente ideal para la celebración y el intercambio de experiencias entre los presentes. Este momento no solo marcó la inauguración del estadio, sino que también destacó la importancia de la hospitalidad y el reconocimiento a aquellos que contribuyeron al éxito del evento.
A las 13:30 horas, tuvo lugar el partido preliminar entre Atlético Rafaela y San Lorenzo de Esperanza. A las 15:10 horas, se llevó a cabo un vistoso desfile olímpico que contó con la participación de las cinco divisiones del club, junto con otros equipos representativos de la ciudad. La encargada de amenizar el acto fue la banda del Regimiento 12 de Infantería de Línea y de Policía, que interpretó el nuevo himno del club, nuevamente compuesto por Eradio Doce Mateos (presidente del Concejo Deliberante de la Municipalidad) con música de Federico Spreáfico, quien estaba a cargo de la orquesta policial.
“Suenan trompetas, suenan clarines
Y van sus sones por los confines
Sumando alientos a la pasión
Que en tantos pechos viril palpita
Y al desbordarse, potente grita:
ARRIBA EL BRAVO, GLORIOSO UNIÓN
Año tras año el grito crece
Más hoy el grito brota y florece
Cuál la rotunda, fiel expresión
Del pensamiento que nos inflama
Y firmemente su fe proclama
En la victoria de nuestro Unión.”
Letra de Eracio Doce – Música de Federico Spreáfico.
A las 15:30 hs, salen a la cancha los equipos, con el árbitro Fortunato Bonesso, en disputa del trofeo donado por Sud América Terrestre y Marítima, el señor gobernador Gómez Cello sería el encargado de dar el puntapié inicial del partido.
Unión: Rogelio González; Juan Angelini y Arturo Gómez; Ángel Napoleoni, Nicasio Fermín Monzón y Raúl Gómez; Agustín Acosta, Federico Wilde, Francisco Valiente, Alejandro Faccioni y Julio Mir.
Argentina: Fortunato Grimoldi (Chacarita Juniors); Enrique Rodríguez (Racing Club) y Jorge Iribarren (River Plate); Primo Gobbio (Barracas Central), Alejandro Giglio (River Plate) y Bautista Truffa (Lanús); Leonardo Sandoval (Quilmes), Juan Peniche (River Plate), Emilio Castro (River Plate), Pedro Raggi (Lanús) y Carlos Spadaro (Estudiantil Porteño).
Fue victoria de Unión por 3 a 1 con goles de Julio Mir, Alejandro Faccioni y Federico Wilde, anotando Leonardo Sandoval el gol de la visita.
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El gobernador de la provincia, Pedro Gómez Cello, da el puntapié inicial ante la mirada del goleador tatengue Francisco Valiente.
Denominación oficial para el estadio “Estadio 15 de abril”
En 1986, bajo la presidencia de Rubén Caprio, el estadio del Club Atlético Unión adoptó oficialmente el nombre de “Estadio 15 de abril”. Esta designación rinde homenaje a la fecha fundacional del club, marcando un reconocimiento especial a los orígenes y la historia que dieron forma a la institución. La adopción de este nombre refleja el respeto y la valoración que el club tiene por su legado, consolidando así la identidad y la importancia histórica del estadio en la comunidad del fútbol.
Mejoras y RemodelacionesIluminación
En noviembre de 1931, el club tomó la decisión trascendental de contratar a la empresa Siemens para llevar a cabo la instalación de las primeras torres de iluminación en la ciudad destinadas al estadio. Esta obra, pionera en la región, representó una inversión significativa para la época, ascendiendo a la cifra de $22.000. El 12 de diciembre de 1931, a las 22:00 horas, se llevó a cabo un hito histórico en Santa Fe: el Estadio de Unión albergó el primer partido nocturno de la ciudad. En este memorable encuentro, Unión derrotó a Rosario Central por 3 a 1, con dos goles de Giménez y uno de Jara, mientras Molinas anotaba para la visita. Este evento marcó el inicio de una nueva era para el fútbol local y demostró la visión innovadora del Club Atlético Unión al adoptar la iluminación artificial en su estadio.
Unión: Víctor Lezcano; Juan Angelini y Arturo Gómez; Alberto Chividini, Miguel Caffaratti y Nicasio Monzón; Juan Manuel Jara, Alberto Cattáneo, Delfidio Giménez, Alberto Galateo y Domingo Noé.
Rosario Central: Vecioli; Juan González y Ernesto Cordones; Alfredo Centeno, Federico Marconi y Luis Narvaiz; Salvador Laporta, Gerardo Rivas, Pascual Molina, Luis Indaco y Dethier.
Con el estadio iluminado, el club se dedicó a organizar sus famosos “Torneos Nocturnos” de los cuales se destacan memorables partidos:
26 de diciembre de 1931 – Unión 5 – Provincial 0
16 de enero de 1932 – Unión 3 – Estudiantes de La Plata 3
23 de enero de 1932 – Unión 5 – Platense 3
30 de enero de 1932 – Unión 5 – Chacarita Juniors 3
13 de marzo de 1932 – Unión 6 – Colón 0
En Septiembre de 1966 el club instaló un nuevo sistema de iluminación en el estadio, compuesto por 120 proyectores Philipps que utilizaban lámparas halogenadas de cuarzoiodo.