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Deportes Rodrigo Aliendro | Club Atlético Colón | River Plate

Rodrigo Aliendro se fue del Club Atlético Colón: por qué dejó al club que lo hizo campeón

El volante será a partir de mañana jugador del River de Marcelo Gallardo. La noticia que ningún hincha de Colón quería leer. Los motivos.

Nunca vendió humo ni necesitó de la prensa para ser reconocido en la actualidad como uno de los mejores volantes del fútbol argentino. Es más, estoy seguro que la mayoría no le conocen el registro de su voz. Rodrigo Aliendro, a sus 31 años, será el nuevo refuerzo del River Plate de Marcelo Gallardo.

Llegó el día en que ningún hincha de Colón quería que llegue: "Peti" llegó temprano al entrenamiento -como lo hacía siempre- recogió sus cosas, saludó uno a uno a todos con los que compartía el día a día -con mucha emoción con ojos llorosos- y se fue de Santa Fe. El jugador se fue pero su figura será interminable. Dejó una huella imborrable, un legado que quedará por siempre en el Sabalero.

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Rodrigo Aliendro se encuentra en Buenos Aires intentando cerrar su contrato con River Plate

Rodrigo Aliendro se encuentra en Buenos Aires intentando cerrar su contrato con River Plate

Rodrigo Aliendro lo tenía claro desde el año pasado. Desde el momento en que le dio a Colón -junto al resto del plantel- la primera estrella en la historia del club con la obtención (con gol en la final incluido) de la Copa de la Liga Profesional 2021. Nunca le mintió a nadie porque más allá de su decisión dejó su vida por la camiseta hasta el último partido

Su deseo siempre fue "aprovechar el momento". Llevaba dos años en la Institución, y tras una larga carrera bien de abajo, jugando en casi todas las categorías del fútbol argentino sentía que era su momento para dar el salto. Quería cambiar de rumbo. Quería algo mejor para él y su familia.

En todas las propuestas y negociaciones que tuvo con los dirigentes del sabalero, dejó en claro que había dado todo, nunca rechazó ninguna oferta porque Aliendro estaba dispuesto a dejar el club por una superior.

Y entre tanto esperar y esperar se terminó dando todo tal cual quería, llegó el llamado del "Muñeco", contrato largo (3 años) y económicamente superador. Ni lo dudó. Era el sueño de su vida convirtiéndose en realidad con 31 años. Algo que nunca lo hubiera imaginado repartiendo pizas para sobrevivir mientras jugaba en la C con Ituzaingo.

Humilde, perfil bajísimo, representó en cada pelota al pueblo Sabalero. Un trofeo, una final de Copa Sudamericana a tres partidos de los cien con la roja y negra. Se fue un histórico, un tipo simple que dejó su vida por Colón por algo mejor. Como él se merece.

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