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Qué es la IndyCar, la categoría en la que este año competirá Agustín Canapino

El arrecifeño, de 33 años y múltiple campeón de autos de turismo en nuestro país, correrá toda la temporada 2023 en la categoría de monopostos más importante de los Estados Unidos, cuyas máquinas equiparan varias prestaciones de los Fórmula 1. Integrando el equipo Juncos Hollinger Racing, debutará en la misma el próximo domingo 5 de marzo, en el circuito callejero de San Petersburgo, Florida.

“IndyCar es la categoría más competitiva y difícil del mundo, los autos son muy demandantes y requieren del máximo esfuerzo y preparación de mi parte. Estoy feliz de asumir este desafío y motivado de poder rendir bien y devolver la confianza depositada en mí con esta oportunidad".

Así habló en enero último Agustín Canapino, de brillante trayectoria en el automovilismo nacional, donde logró 15 títulos con autos con techo –cuatro en el Turismo Carretera, dos en el Súper TC2000 y siete en el Top Race V6, además de sendas coronas en la Copa Mégane y el TC Pista– ya que, a partir del próximo domingo 5 de marzo, comenzará a competir en la IndyCar, la categoría de monopostos más importante de los Estados Unidos que, por las prestaciones de las máquinas, muchos equiparan con la mismísima Fórmula 1.

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La presentación oficial del Juncos Hollinger Racing para la temporada 2023 de la Indycar se realizó el pasado sábado 28 de enero en Indianápolis, donde se encuentra la sede del equipo, cuyo lema para este año es The Power of Possibility (El poder de la posibilidad).

La presentación oficial del Juncos Hollinger Racing para la temporada 2023 de la Indycar se realizó el pasado sábado 28 de enero en Indianápolis, donde se encuentra la sede del equipo, cuyo lema para este año es The Power of Possibility (El poder de la posibilidad).

De este modo, Canapino, nacido en Arrecifes, Buenos Aires, el 19 de enero de 1990 hará que, tras 26 años, la Argentina cuente con un piloto que dispute la temporada completa en la categoría, ya que el último fue el balcarceño Juan Manuel Fangio II (sobrino del Chueco) en 1997, con el equipo estadounidense All American Racers.

El equipo que integrará

Canapino correrá en toda la temporada 2023 de la IndyCar para la escudería Juncos Hollinger Racing, cuyos titulares son Ricardo Juncos y Brad Hollinger. Lo hará con el N° 78 y, su coequiper, será el británico Callum Ilott, de 24 años, con pasado en la GP3 y la Fórmula 2 de la FIA, que integró la Academia de Pilotos de Ferrari, fue tester de las escuderías Haas y Alfa Romeo de la Fórmula 1, y titular en la formación Juncos Hollinger de IndyCar desde el año pasado.

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Canapino correrá en toda la temporada 2023 de la IndyCar para la escudería Juncos Hollinger Racing, cuyos titulares son el argentino Ricardo Juncos (con él en la foto) y el estadounidense Brad Hollinger. Radicado desde 2002 en los Estados Unidos, este será el primer año en el que el tigrense Juncos presentará dos autos en la IndyCar.

Canapino correrá en toda la temporada 2023 de la IndyCar para la escudería Juncos Hollinger Racing, cuyos titulares son el argentino Ricardo Juncos (con él en la foto) y el estadounidense Brad Hollinger. Radicado desde 2002 en los Estados Unidos, este será el primer año en el que el tigrense Juncos presentará dos autos en la IndyCar.

Cuando la Argentina estalló con la crisis del corralito, Juncos –nacido el 14 de marzo de 1975 en Tigre, Gran Buenos Aires– emigró en febrero de 2002 a los Estados Unidos con apenas 400 dólares que le prestó su abuela. A fuerza de trabajar sin descanso y, a pesar de los recursos limitados, se fijó el objetivo de crear un equipo de carreras capaz de competir al máximo nivel en la cima del automovilismo estadounidense.

Para lograrlo, trabajó como carpintero, mecánico y, ya con su propio equipo de karting, entre 2003 y 2008 ganó 19 campeonatos. En 2009, saltó a la Pro Mazda, la tercera categoría en el camino hacia la IndyCar, donde conquistó otros cinco títulos.

Debutó en la máxima divisional en las 500 Millas de Indianápolis de 2017, participó de las últimas fechas de la temporada 2021 y, el año pasado, disputó todas con Ilott. El tigrense vive con su esposa Danielle y sus hijos Leandro, de 16 años, y Gabrielle, de 7, en Indianápolis, donde está la sede del equipo.

Por su parte, Brad Hollinger, copropietario de la escudería, se asoció con Juncos en 2021 después de renunciar a su participación mayoritaria en el equipo Williams de la Fórmula 1. Además de su pasión por el automovilismo deportivo, el oriundo de Pensilvania es el dueño de la compañía Vibra Healthcare, que opera una red de hospitales especializados en cuidados intensivos y rehabilitación en 13 estados de los Estados Unidos.

La asociación Juncos-Canapino data de 2019, cuando el arrecifeño corrió para el equipo con un prototipo Cadillac DPi en las 24 Horas de Daytona y las 12 Horas de Sebring.

El arrecifeño probó por primera vez un IndyCar de generación actual en un test privado en octubre pasado en Sebring, Florida. A principios de noviembre siguiente, Canapino realizó dos exhibiciones en nuestro país, las que atrajeron a numeroso público para ver a un moderno Indycar: en el autódromo de Termas de Río Hondo, Santiago del Estero, y en el Oscar y Juan Gálvez de la Capital Federal.

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A principios de noviembre pasado, Canapino realizó dos exhibiciones en nuestro país con el Juncos Hollinger Racing, las que atrajeron a numeroso público para ver a un moderno Indycar: en el autódromo de Termas de Río Hondo, Santiago del Estero (foto), y en el Oscar y Juan Gálvez de la Capital Federal.

A principios de noviembre pasado, Canapino realizó dos exhibiciones en nuestro país con el Juncos Hollinger Racing, las que atrajeron a numeroso público para ver a un moderno Indycar: en el autódromo de Termas de Río Hondo, Santiago del Estero (foto), y en el Oscar y Juan Gálvez de la Capital Federal.

Luego de las mismas, Jay Frye, presidente de la categoría, señaló: “La recepción de los fans argentinos fue increíble. Diría que lo mejor es que captaron nuestra atención. Apreciamos el interés de todos los que fueron a ver ambas exhibiciones. No sabíamos qué esperar pero, lo que vimos, superó ampliamente las expectativas. Hubo mucho interés, mucha gente”, destacó.

Los orígenes de la categoría

A lo largo de la historia, se la conoció como el Campeonato Nacional de la American Automobile Association (AAA, entre 1905 y 1955); el del United States Auto Club (USAC, ente 1956 y 1984); el Championship Auto Racing Teams (CART), entre 1979 y 1995; el Champ Car, entre 1979 y 2007, e Indy Racing League (IRL) y la IndyCar Series, desde 1996 a la fecha.

Nótese que, por diferentes motivos –sobre todo económicos, por la quiebra de algunos administradores– la categoría tuvo nombres que se superpusieron con otros en distintos períodos. La INDYCAR LLC es la empresa que actualmente organiza y fiscaliza la IndyCar Series, como así también las categorías escuela Indy Lights y USF2000, y es propiedad de Hulman & Co., que también posee el Indianapolis Motor Speedway.

A partir de 2010, la citada empresa organiza el Road To Indy (Camino a Indy), un programa de formación de pilotos donde la IndyCar es lo máximo que puede alcanzar un corredor de monopostos en los Estados Unidos luego de competir en la Indy Lights, la Pro Mazda Championship y la USF2000.

En toda su historia, la categoría se presentó una vez en nuestro país, y lo hizo en nuestra provincia: fue el 28 de febrero de 1971, en el óvalo de Rafaela, de 4624,46 metros, donde se disputaron las 300 Indy, con récord de público y victoria del estadounidense Al Unser, al volante de un Colt-Ford Turbo, a 269,913 km/h de promedio.

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En toda su historia, la categoría se presentó una sola vez en nuestro país, y lo hizo en nuestra provincia: fue el 28 de febrero de 1971, en el óvalo de Rafaela, de 4624,46 metros, donde se disputaron las 300 Indy, con récord de público y victoria del estadounidense Al Unser, al volante de un Colt-Ford Turbo, a 269,913 km/h de promedio.

En toda su historia, la categoría se presentó una sola vez en nuestro país, y lo hizo en nuestra provincia: fue el 28 de febrero de 1971, en el óvalo de Rafaela, de 4624,46 metros, donde se disputaron las 300 Indy, con récord de público y victoria del estadounidense Al Unser, al volante de un Colt-Ford Turbo, a 269,913 km/h de promedio.

El único argentino que participó en esa oportunidad fue el santafesino Carlos Alberto Pairetti quien, con un Vollstedt-Ford Turbo, culminó en una meritoria novena posición.

Las características de la IndyCar

Es una categoría monomarca, ya todos compiten con el mismo chasis, el Dallara IR-18, de fibra de carbono y kevlar, a diferencia de la Fórmula 1, donde cada equipo fabrica su propio vehículo. Cada escudería de la IndyCar puede modificar un total de 25 elementos en cada auto, principalmente periféricos del motor y la suspensión.

Cada Dallara IR-18 está impulsado por un motor V6 de 2.2 litros con dos turbos e inyección directa, provistos por Chevrolet (como el que utilizará Canapino) u Honda. Asimismo, cuenta con una caja X-Trac secuencial de seis velocidades y utiliza combustible E85, que es una mezcla de 85% de etanol y 15% de nafta.

Por su parte, la Fórmula 1 tiene en la actualidad cuatro proveedores de unidades de potencia: Ferrari, Mercedes, Renault y Red Bull Powertrains. A estos podría sumarse Audi, que confirmó su ingreso a esta categoría en 2026.

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El australiano Will Power, del Team Penske, es el actual campeón de la categoría. Nótese el Aeroscreen (o pantalla aerodinámica) en el cockpit, que es un elemento de seguridad que semeja al parabrisas de un auto de calle y soporta un golpe equivalente a 17 toneladas (y el de una pieza de un kilo a 350 km/h), ya que está fabricado con policarbonato balístico de alto impacto.

El australiano Will Power, del Team Penske, es el actual campeón de la categoría. Nótese el Aeroscreen (o pantalla aerodinámica) en el cockpit, que es un elemento de seguridad que semeja al parabrisas de un auto de calle y soporta un golpe equivalente a 17 toneladas (y el de una pieza de un kilo a 350 km/h), ya que está fabricado con policarbonato balístico de alto impacto.

Cada motor Chevrolet u Honda de la IndyCar eroga una potencia de hasta 735 HP a 12.000 rpm (limitada según el circuito donde se presente) y, con un peso de 680 kilos, puede alcanzar los 386 km/h en óvalos ultraveloces como Indianápolis. Cabe destacar que un Formula 1 también supera los 350 km/h, pero en rectas largas, como en Spa Francorchamps, Bélgica, o Monza, Italia.

Además, la IndyCar cuenta con el push-to-pass, un sistema por el cual, con solo pulsar un botón en el volante, el motor gana unos 60 HP para facilitar los sobrepasos. Para esto, la F1 utiliza el DRS (Drag Reduction System), ubicado en el alerón trasero, también activado desde el volante, que reduce la resistencia al avance del auto para aumentar su velocidad máxima y pasar a un rival.

Todos los autos de la IndyCar deben modificar su aerodinámica según el circuito en el que vayan a correr, mediante kits desarrollados por Dallara, dividiendo su uso según sean callejeros, circuitos permanentes, óvalos cortos y superspeedways, donde se alcanzan velocidades extremadamente altas.

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Tras realizar pruebas a fines de enero último en Sebring, Florida, el arrecifeño también  participó de unos ensayos en el circuito The Thermal Club (foto), cerca de Palm Springs, California, de 4670 metros y con 20 curvas y, en ambos, demostró su muy buena adaptación a la categoría. Canapino correrá en su Dallara-Chevrolet con el N° 78.

Tras realizar pruebas a fines de enero último en Sebring, Florida, el arrecifeño también participó de unos ensayos en el circuito The Thermal Club (foto), cerca de Palm Springs, California, de 4670 metros y con 20 curvas y, en ambos, demostró su muy buena adaptación a la categoría. Canapino correrá en su Dallara-Chevrolet con el N° 78.

En sintonía con la aparición del Halo en la Fórmula 1 (construido en titanio, con tres puntos de contacto con el chasis que rodea la cabeza del piloto y pesa 9 kilos), en 2020 la IndyCar comenzó a utilizar el Aeroscreen (o pantalla aerodinámica), que es un elemento de seguridad que semeja al parabrisas de un auto de calle y soporta un golpe equivalente a 17 toneladas (y el de una pieza de un kilo a 350 km/h), ya que está fabricado con policarbonato balístico de alto impacto.

Mientras que en la Fórmula 1 solo se permiten el cambio de neumáticos (la proveedora oficial es la casa italiana Pirelli) o piezas muy específicas (por ejemplo, alerones delanteros), la IndyCar utiliza los estadounidenses Firestone y también existen los reabastecimientos de combustible, que la F1 prohibió años atrás por considerarla una actividad muy riesgosa en los boxes.

Actualmente, a la Fórmula 1 la integran diez equipos con dos autos cada uno (son 20 máquinas por GP), mientras que en la IndyCar largan 26 en cada prueba, con la excepción de las 500 Millas de Indianápolis, donde compiten 33 autos, y por lo que Canapino (novato en la categoría) deberá sortear una preclasificación para poder ser parte de la misma.

El calendario 2023 de la IndyCar está compuesto por 17 pruebas, que se disputarán en 16 escenarios: seis circuitos mixtos (se repetirá Indianápolis, donde primero correrán en el óvalo y luego en su variante interna), cinco callejeros y cinco óvalos y, el inicio del certamen, tendrá lugar en el callejero de San Petersburgo, Florida, el próximo domingo 5 de marzo.

La carrera más importante del año, las legendarias Indy 500, se disputarán el 28 de mayo con la presencia de 400.000 espectadores en el autódromo de Indianápolis. Esta icónica competencia conforma la Triple Corona del automovilismo mundial –junto con el GP de Mónaco de la Fórmula 1 y las 24 Horas de Le Mans– y, en toda la historia, solo un piloto logró ceñírsela: el británico Graham Hill. El campeonato culminará el 10 de septiembre en Laguna Seca, California y, la categoría, saldrá solo una vez de los Estados Unidos: lo hará el 16 de julio para correr en el callejero de Toronto, Canadá.

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La carrera más importante del año, las legendarias Indy 500 (foto), se disputarán el 28 de mayo con la presencia de 400.000 espectadores en el autódromo de Indianápolis. Esta prueba conforma la Triple Corona del automovilismo mundial –junto con el GP de Mónaco de la Fórmula 1 y las 24 Horas de Le Mans– y, en toda la historia, solo un piloto logró ceñírsela: el británico Graham Hill.

La carrera más importante del año, las legendarias Indy 500 (foto), se disputarán el 28 de mayo con la presencia de 400.000 espectadores en el autódromo de Indianápolis. Esta prueba conforma la Triple Corona del automovilismo mundial –junto con el GP de Mónaco de la Fórmula 1 y las 24 Horas de Le Mans– y, en toda la historia, solo un piloto logró ceñírsela: el británico Graham Hill.

Históricamente, los pilotos estadounidenses fueron mayoría en la IndyCar. Sin embargo, desde hace ya algunas décadas la misma cuenta con representantes de varios países del mundo, muchos de ellos ex pilotos de la Fórmula 1. Por caso, el ítalo-estadounidense Mario Andretti, el brasileño Emerson Fittipaldi y el británico Nigel Mansell fueron campeones en ambas categorías.

Entre otros importantes pilotos, la IndyCar contará en 2023 con el neozelandés Scott Dixon (hexacampeón de la categoría, quien integra el Chip Ganasi Racing); el australiano Will Power (actual monarca, del Team Penske); su coequiper, el estadounidense Josef Newgarden (que conquistó dos coronas); el brasileño Helio Castroneves (que se impuso cuatro veces en las 500 Millas de Indianápolis, del Meyer Shark Racing), y su compatriota Tony Kanaan (monarca en 2004, del Arrow McLaren).

Este año, Canapino también compartirá las grillas de la IndyCar con cuatro pilotos que compitieron en la Fórmula 1: el suizo-francés Romain Grosjean (Andretti Autosport); el sueco Marcus Ericsson (Chip Ganasi Racing, último ganador de las 500 Millas de Indianápolis); su coequiper, el japonés Takuma Sato, y el estadounidense Alexander Rossi (Arrow McLaren).

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El coequiper de Canapino será el británico Callum Ilott (derecha), de 24 años, con pasado en la GP3 y la Fórmula 2 de la FIA, que integró la Academia de Pilotos de Ferrari, fue tester de las escuderías Haas y Alfa Romeo de la Fórmula 1, y piloto titular del Juncos Hollinger Racing de IndyCar desde el año pasado.

El coequiper de Canapino será el británico Callum Ilott (derecha), de 24 años, con pasado en la GP3 y la Fórmula 2 de la FIA, que integró la Academia de Pilotos de Ferrari, fue tester de las escuderías Haas y Alfa Romeo de la Fórmula 1, y piloto titular del Juncos Hollinger Racing de IndyCar desde el año pasado.

“Muchas cosas cambiaron para mí desde que se anunció mi incorporación al Juncos Hollinger Racing. Hice una pretemporada más fuerte que nunca por las exigencias que requiere la IndyCar y, además, me mudé a los Estados Unidos para empezar una nueva vida. Estoy muy entusiasmado con este nuevo desafío y sigo preparándome al más alto nivel posible, física, mental y técnicamente”, señaló Canapino que, en solo siete días, en San Petersburgo, comenzará a transitar su camino por una de las categorías más difíciles del mundo. ¡Que sea con éxito, Agustín!