La polémica e indignación con la organización del Mundial Qatar 2022 sigue acumulándose aún a menos de 90 días para el inicio del certamen. Luego de años de reclamos por las pésimas condiciones laborales a las que fueron sometidos los trabajadores que construyeron los estadios y diferentes edificios en el país anfitrión, en las últimas horas se conoció que el gobierno qatarí deportó a aquellos que reclamaban por sueldos impagos.
Oriundos de Nepal, Bangladesh, India, Egipto y Filipinas, este grupo de personas llevaba seis meses sin cobrar por sus labores, aseguran activistas por los derechos laborales. Al menos 60 obreros fueron detenidos por manifestarse frente a Al Bandary International Group, una importante empresa constructora, según apuntó Equidem, una organización de derechos laborales con sede en Londres. Todos ellos fueron enviados luego a sus respectivos países.
Leer más► Funes Mori se lesionó y preocupa a México: ¿llega al Mundial de Qatar?
“Hasta donde sabemos, las autoridades han decidido deportar a todos los que estaban en la protesta. Estos trabajadores están protestando porque su empleador no les pagó… este no es un momento de la Primavera Árabe”, dijo Mustafa Qadri, CEO de Equidem.
“La empresa ya estaba siendo investigada por las autoridades por falta de pago de salarios antes del incidente, y ahora se están tomando más medidas después de que se incumpliera el plazo para liquidar los pagos de salarios pendientes”, agrega el comunicado.
Según The Washington Post, los trabajadores fueron detenidos por violar las leyes de seguridad pública. “Todos los salarios y beneficios atrasados están siendo pagados por el Ministerio de Trabajo”, asegura en otro comunicado la organización de la Copa Mundial de Fútbol de 2022.
Esta manifestación que terminó con la deportación de 60 obreros se realizó el 14 de agosto, mientras diferentes ONG se comunican con Fifa para lograr una compensación a estos trabajadores que participaron en la construcción no solo de los estadios en los que se jugarán los distintos partidos del Mundial Qatar 2022, sino también en la ampliación de aeropuertos, hoteles, autopistas, entre otras obras.
Leer más► Países Bajos: Wijnaldum se fracturó y sus chances de jugar en Qatar 2022 son ínfimas
“Todos estos abusos están en desacuerdo con la imagen de la Copa del Mundo como una brillante celebración de la humanidad”, denunció Minky Worden, directora de iniciativas globales de Human Rights Watch. “Estas son las personas que literalmente han construido la Copa del Mundo desde cero, desde el desierto hacia arriba. Ellos son los que deben recibir una compensación económica antes de patear el primer balón”, agregó.
En Doha se tomaron algunas medidas para mejorar la atmósfera de los trabajadores extranjeros después de que se le concedieran los derechos de hospedaje en 2010, aunque a los trabajadores no se les permitió sindicalizarse y los que participaron de huelgas fueron en su mayoría deportados, según Worden.
Temas



