Messi dijo adiós a la Selección Argentina en una noche monumental en la que pasó a ser leyenda

Entre goles, lágrimas y abrazos, Lionel Messi le puso palabras al adiós más difícil: el de la camiseta que convirtió en su casa y con la que cumplió el sueño de todo un país.

Messi se despidió de la Selección Argentina con una goleada 3 a 0 ante Benín.

Messi se despidió de la Selección Argentina con una goleada 3 a 0 ante Benín.

Lionel Messi jugó su último partido con la camiseta de la Selección Argentina en el país. En una noche cargada de emoción, el capitán convirtió uno de los goles del triunfo ante Benín, fue abrazado por sus compañeros y cerró una historia que comenzó hace más de dos décadas y que terminó con todos los sueños cumplidos.

Argentina venció 3-0 a Benín en una noche que tuvo poco de amistoso y mucho de despedida. Nicolás Otamendi abrió el marcador en el comienzo del segundo tiempo, Nico Paz amplió la diferencia con un zurdazo de esos que llevan un sello del "10" y Messi puso el tercero, de penal, para regalarse también un último grito con la camiseta albiceleste en suelo argentino.

El partido había comenzado complicado. Benín planteó un encuentro cerrado y encontró espacios para salir rápido de contragolpe. Argentina tuvo las situaciones más claras, con Messi como protagonista: un tiro libre que contuvo el arquero Dandjinou, una volea dentro del área y una ocasión de Julián Álvarez que terminó en córner después de una rápida salida del arquero africano. Del otro lado, las respuestas del Dibu Martínez evitaron que la visita se pusiera en ventaja.

Pero el resultado quedó rápidamente en segundo plano. La noche era de Messi.

Messi le puso punto final a su rica historia con la Selección Argentina.

Messi le puso punto final a su rica historia con la Selección Argentina.

Messi, el último partido y un abrazo que resumió una era

El gol de Otamendi tuvo un significado especial. Messi ejecutó la pelota parada y el defensor apareció en el área para romper el arco con un derechazo. Apenas tres minutos después, el mariscal dejó la cancha para darle lugar a Lisandro Martínez.

Otamendi, de 38 años y actualmente en River, también disputó su último partido con la Selección. Se despidió con 140 partidos y 4 goles con la albiceleste.

La salida del defensor dejó una de las imágenes de la noche: el abrazo con Messi, dos futbolistas que compartieron años de alegrías, frustraciones, derrotas, títulos y, finalmente, la Copa del Mundo.

Sentido abrazo entre Messi y Otamendi, dos que dijeron adiós este martes 6 de octubre.

Sentido abrazo entre Messi y Otamendi, dos que dijeron adiós este martes 6 de octubre.

El gol de Nico Paz y el último festejo de Messi

Después de una atajada espectacular de un defensor de Benín sobre la línea ante un cabezazo de Enzo Fernández, Scaloni movió el banco y Argentina encontró espacios.

Nico Paz, recién ingresado, conectó con Messi y definió con una zurda exquisita para marcar el 2-0. Recibió, levantó la cabeza y abrió el pie para sacar un remate inatajable.

¿El heredero? Nico Paz también marco su gol, con el sello de Messi. 

¿El heredero? Nico Paz también marco su gol, con el sello de Messi.

Y faltaba él.

A los 71 minutos, una infracción sobre Agustín Giay dentro del área le dio a Messi la posibilidad de marcar desde los doce pasos. El capitán tomó la pelota y no dudó: remató al ángulo superior derecho para convertir el tercero.

Fue su gol número 126 con la Selección Argentina.

El último gol de Messi fue de penal y decretó el 3 a 0 ante Benín.

El último gol de Messi fue de penal y decretó el 3 a 0 ante Benín.

Después estuvo cerca de volver a marcar, cuando Nico González encontró a Messi dentro del área y el rosarino definió de derecha. La pelota pasó apenas al lado del palo.

Más de 20 años construyendo una historia con la Selección

La relación entre Messi y la Selección Argentina comenzó mucho antes de las noches de gloria.

Fue campeón del Mundial Sub-20 en 2005 y ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Después llegaron las finales perdidas, las críticas y una etapa en la que el sueño de verlo levantar un título con la camiseta argentina parecía cada vez más lejano.

La Copa América 2021 cambió esa historia.

En el Maracaná, Messi levantó finalmente un trofeo con la Selección mayor. Un año después llegó la Finalissima ante Italia y, en diciembre de 2022, la escena que millones de argentinos habían esperado durante toda su carrera: Messi levantando la Copa del Mundo en Qatar.

La historia continuó. En 2024 volvió a ser campeón de América y en 2026 disputó su sexto Mundial, llevando nuevamente a Argentina hasta la final.

Su recorrido mundialista terminó con 34 partidos, 21 goles y 12 asistencias, además de los récords que fue acumulando durante seis Copas del Mundo.

Pero los números apenas alcanzan para contar una parte de lo que significó Messi para la Selección.

Fue el jugador que estuvo en las derrotas más dolorosas y también en las victorias más importantes. El que perdió finales, fue cuestionado y volvió una y otra vez. El que terminó levantando la Copa América, la Finalissima y la Copa del Mundo.

Y el que, incluso después de haberlo conseguido todo, siguió poniéndose la camiseta argentina.

Messi y un grito al cielo eterno.

Messi y un grito al cielo eterno.

"No quiero dejar la cancha"

Después del partido llegó el momento que todos sabían que iba a suceder, pero que nadie parecía preparado para vivir.

Messi tomó el micrófono y habló con la voz de quien estaba cerrando una parte fundamental de su vida.

"Fue un orgullo muy grande defender esta camiseta. Nunca dejé de luchar, de pelear, de dar el máximo", dijo.

Y dejó una frase que resumió el dolor de la despedida:

"No venir más es un dolor grande. Me gustaría venir toda la vida, porque jugar en la Selección Argentina es lo más lindo que te puede pasar".

También recordó el Mundial de 2022 y aquel momento que definió su carrera.

"Cumplimos el sueño mío y el de todo el país, de volver a ser campeones del mundo".

Cuando habló de la última Copa del Mundo y de la final perdida, el estadio volvió a hacerse sentir. Messi explicó que el equipo llegó al último partido después del desgaste acumulado durante el torneo y aseguró que todos sus compañeros dejaron todo por la camiseta.

"Tuve guerreros al lado que dejaron la vida", afirmó.

También agradeció a los hinchas que acompañaron a la Selección durante todos estos años.

"Siempre fuimos locales en todos lados y eso nosotros lo sentimos", expresó.

Entonces llegó una de las últimas imágenes de la noche. Messi recordó que el día más feliz de su carrera había sido en esa misma cancha, en el primer partido que Argentina jugó como campeón del mundo.

"El día más feliz de mi carrera fue en esta cancha", dijo, antes de recordar la emoción que todavía le provocan aquellas imágenes.

Y pidió que el acompañamiento continúe cuando lleguen los momentos difíciles.

"A los que quieren ver mal a la Selección no hay que darles el gusto", sostuvo.

Después, ya sin esconder la emoción, dejó la frase que terminó de quebrar al estadio:

"No me quiero ir de acá, no quiero dejar la cancha".

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Los drones dibujaron en el cielo la silueta de Messi.

Los drones dibujaron en el cielo la silueta de Messi.

Una última noche para decirle gracias

Después de las palabras de Messi llegaron los fuegos artificiales. Los jugadores lo abrazaron. Desde las tribunas volvió a escucharse el "que de la mano de Leo Messi, todos la vuelta vamos a dar".

También apareció la imagen de su silueta proyectada por drones sobre el cielo.

Hubo lágrimas, abrazos de familiares y amigos y una canción que terminó de darle a la noche el tono que necesitaba. La Sole cerró la ceremonia con "Brindis", mientras en las tribunas se multiplicaban las lágrimas.

Fue una noche distinta también por una ausencia: el primer partido de Messi en Argentina después del fallecimiento de su padre, Jorge, el pasado 7 de agosto.

Y entonces quedó claro que el resultado ante Benín era apenas una parte de la historia, pero que sirvió para dibujar una sonrisa más,

Messi no se despidió solamente de un estadio ni de un partido. Se despidió de la Selección en Argentina después de haber construido una historia que atravesó generaciones.

Llegó siendo un chico de Rosario con un sueño enorme.

Se fue como campeón del mundo, campeón de América y capitán de una generación que consiguió lo que durante tantos años pareció imposible.

Con 208 partidos y 126 goles, cerró una historia que todavía cuesta escribir en pasado.

Porque durante más de 20 años, Messi fue sinónimo de Selección Argentina.

Y esta vez, por última vez en la tierra que lo vio nacer, volvió a escuchar ese grito que lo acompañó durante toda su carrera: "¡Dale campeón!"

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