En el Mundial de México 1986, la mística y el fútbol se reunieron alrededor de la Selección Argentina, de la mano de Diego Maradona. Bajo un capricho de Néstor Clausen, nació el verdadero detrás de escena de la obtención de la segunda Copa Mundial para nuestro país. La compra de una videocámara, y la improvisación de Jorge Burruchaga como camarógrafo, retrataron un momento histórico que sirvió de preludio para lo que luego sucedió en la cancha.
La historia de la camiseta de la selección argentina más icónica
El 21 de junio de 1986, un día antes del encuentro entre Argentina e Inglaterra por los cuartos de final del Mundial de México, las empleadas domésticas de la concentración argentina confeccionaban nuevas camisetas para este partido: “Esto es increíble. Falta un día para jugar contra Inglaterra y estas mujeres nos están arreglando la camiseta”.
La victoria ajustada ante Uruguay por 1 a 0 en los octavos de final con gol de Pedro Pablo Pasculli puso en alerta al entrenador, Carlos Bilardo. Pero no por el accionar futbolístico, sino por otro detalle imperceptible al ojo humano: las camisetas Lecoq Sportif suplentes que usaba la selección argentina, llegaron a pesar más de un kilo cada una por la sudoración provocada por el intenso calor mexicano. No tenían la misma tecnología Air-Tech de la titular celeste y blanca, pedida expresamente por Carlos Bilardo en una reunión con los ejecutivos de la marca, como consigna Andrés Burgo en 2013, recopilado por la Revista “El Gráfico” en su edición web.
Las camisetas (caladas) fueron conseguidas milagrosamente: el Gerente Administrativo de la AFA, Rubén Moschella, las compró recorriéndose todo el Distrito Federal para cumplir el ferviente pedido de Carlos Bilardo, al cual no le gustaba el diseño, pero terminó accediendo tras la opinión del capitán, Diego Armando Maradona. Moschella terminó siendo el gran héroe silencioso, ya que además, tuvo que recibir la autorización de FIFA para la nueva indumentaria.
Los escudos de la AFA también fueron improvisados: fueron hechos por un diseñador del Club América de México.
Con esa camiseta azul con el número 10, Maradona le hizo los dos tantos a Inglaterra. El primero golpeando el balón con la manos superando la salida del arquero inglés Peter Shilton y el 2-0 con una gran jugada en la cual eliminó a cinco defensores ingleses en el gol que fue elegido en 2002, en una votación de la FIFA, como "el gol del siglo".
La historia de la camiseta de Diego Maradona tras el Mundial de México 1986
La camiseta desde 1986 hasta mayo último estuvo en poder de Steve Hodge, mediocampista del Nottingham Forest y de ese seleccionado inglés, quien la intercambio con Maradona tras el encuentro ganado por Argentina 2 a 1 por los cuartos de final.
Hodge prestó la casaca de Diego Maradona a un museo de Mánchester durante 20 años, antes ponerla a la venta, siendo adquirida por un comprador que se impuso a otros seis postores, entre los que se encontraba la AFA.
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