La historia del ex Colón que pasó por el Boca de Bianchi y tuvo que vender sus camisetas para sostener a su hija
Fue defensor de Colón y Boca y en su mejor etapa como futbolista un problema de salud de su hija cambió los planes.
Fue defensor de Colón y Boca y en su mejor etapa como futbolista un problema de salud de su hija cambió los planes.
El protagonista de la historia es Pablo Jerez quien tuvo una carrera marcada por los contrastes. El ex defensor, que vistió la camiseta de Colón entre 2005 y 2008, llegó a tocar el cielo con Boca en 2003, cuando integró uno de los planteles más exitosos de la historia del Xeneize bajo la conducción de Carlos Bianchi.
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Formado en las Inferiores de Boca, Pablo Jerez debutó en Primera durante el ciclo del Virrey y fue parte del equipo que conquistó el Torneo Apertura, la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental en 2003. Un año más tarde también levantó la Copa Sudamericana.
La historia del ex Colón que pasó por el Boca de Bianchi
Cuando su carrera parecía encaminada, una situación familiar modificó por completo su vida. Apenas unos meses después de aquella temporada inolvidable, su hija Zoe nació con serios problemas de salud.
En diálogo con TyC Sports, el ex Colón Pablo Jerez contó que la niña sufrió meningitis a raíz de un virus intrahospitalario, además de hidrocefalia y una importante infección. Los médicos incluso le advirtieron que podía quedar postrada y en estado vegetativo.
El futbolista decidió no contar lo que estaba atravesando puertas adentro de Boca porque atravesaba un buen momento deportivo y quería conservar su lugar. Pero la situación terminó afectándolo.
La dura situación de salud de su hija
“No dije nada en el club porque estaba en un buen momento, pero mi cabeza no estaba en orden y fui decayendo. De a poco me fui excluyendo”, relató.
Con el paso del tiempo, las necesidades económicas se hicieron cada vez más difíciles de afrontar. Jerez tuvo que desprenderse de algunos de los recuerdos más importantes de su carrera profesional: las camisetas que había utilizado como futbolista.
“Llegué a vender las camisetas de Boca. No me quedó otra que tomar la decisión”, reconoció. También tuvo que buscar otras alternativas para generar ingresos y llegó a trabajar como remisero con un auto prestado.
“No tengo un oficio ni una formación. La última vez que tuve que salir a trabajar lo hice como remisero”, contó el ex futbolista.
A pesar de las dificultades, Pablo Jerez continuó ligado al fútbol y encontró en el Ascenso una manera de sostener a su familia. Seguir siendo futbolista profesional no solamente significaba mantener un ingreso: también le permitía conservar la obra social que cubría parte de los medicamentos, la escuela y el transporte que necesitaba su hija.
En ese recorrido apareció Midland, que le renovó el contrato y le permitió continuar vinculado al fútbol.
Con el tiempo, Boca volvió a abrirle las puertas, aunque desde otro lugar. Jerez comenzó a trabajar en el fútbol femenino del club, primero como coordinador y posteriormente dentro del cuerpo técnico de Las Gladiadoras.
Su nueva etapa también estuvo acompañada de logros deportivos. Como integrante del cuerpo técnico de Boca, alcanzó la final de la Copa Libertadores femenina en 2022.
La historia de Pablo Jerez tiene así dos caras muy diferentes. Por un lado, la del futbolista que con apenas unos años de carrera fue campeón de América y del mundo con Boca y que posteriormente defendió la camiseta de Colón. Por otro, la de un padre que debió atravesar una situación familiar extremadamente difícil y buscar alternativas fuera de las canchas para sostener a su hija.
Años después de haber compartido vestuario con grandes figuras y de haber levantado algunos de los trofeos más importantes del fútbol argentino, Jerez encontró otra manera de seguir vinculado al deporte que marcó su vida: esta vez, desde afuera de la cancha y con una historia de lucha detrás.
¿Cómo fue la carrera de Pablo Jerez?
Tras salir de Boca, en 2005 pasó a Colón y allí estuvo por tres años. Entre 2008 y 2012 tuvo breves pasos por Tigre, Huracán y Olimpo de Bahía Blanca. El tramo final de su carrera fue en el ascenso profundo: Camioneros, San Martín de Burzaco, Deportivo Merlo y Midlan. Justamente este último equipo y Boca fueron los que más se ocuparon de Pablo Jerez y brindarle oportunidades para que pueda asistir a su hija cuando la necesitaba.







