Todos los hinchas sabaleros recuerdan y tienen presente a Osella por aquella recordada campaña en 2014, cuando a pesar de sacar 30 puntos (el 50%) no pudo evitar el descenso de categoría con un equipo plagado de jóvenes futbolistas y pocos referentes.
Pero su segundo ciclo como entrenador del Sabalero fue una cosa totalmente distinta: dirigió apenas 7 partidos en 2020, tras la salida de Pablo Lavallén, y no consiguió ganar ninguno. En total, fueron 5 derrotas y dos empates para Osella en el rojinegro, una "mancha" en su paso por la institución.
Diego Osella y su segundo paso por Colón: "Me equivoqué en agarrar"
"Cometí un error en 2020 al aceptar la oferta de Colón, y lo hice a tan solo tres semanas del comienzo. Vignatti me eligió en última instancia, no por convicción, sino por descarte", admitió Osella en una entrevista que dio el año pasado, acerca de su segundo paso por el club rojinegro.
"En mi primer paso como entrenador de Colón, tuve la oportunidad de contar con una pretemporada adecuada. José (Vignatti) viajaba a Cuba y solo podía comunicarse conmigo por las noches. Después de un comienzo difícil en el partido contra Racing, el equipo empezó a encontrar su rumbo, y los jugadores jóvenes tuvieron un papel importante, lo que nos permitió realizar una gran campaña y, en tan solo cinco o seis meses, logramos devolver al club a la Primera División. Sin embargo, después vino la historia que todos conocemos", sostuvo el experimentado técnico.
Diego Osella
Diego Osella y su segundo paso por Colón: "Me equivoqué en agarrar".
"A mí me toca agarrar en un proceso en donde el equipo venía de jugar la final de la Copa Sudamericana y había pasado por un montón de cosas, ocultaron situaciones que había que resolver, como por ejemplo mirar las inferiores. Colón era uno de los planteles más ricos del fútbol argentino. Entonces había un montón de cosas que los resultados tapaban. Salieron a la vista cuando los resultados no se dio. Yo creo que una institución como Colón no tiene que llegar a situaciones límites", dijo en aquel momento Osella, quien será el encargado de asumir la dirección técnica de Colón en otro momento delicadísimo, tanto desde lo deportivo como lo institucional.