José Néstor Pekerman: el legado del "maestro" que refundó las bases del fútbol argentino

Se cumple un nuevo aniversario del nacimiento de José Néstor Pekerman. La historia del proyecto de 1994, sus títulos Sub 20 y la semilla de la Scaloneta.

Para sostener económicamente a su familia en Buenos Aires, debió trabajar durante cuatro años manejando un taxi.

Para sostener económicamente a su familia en Buenos Aires, debió trabajar durante cuatro años manejando un taxi.

Cada 3 de septiembre, el fútbol argentino y mundial se detiene para rendir homenaje a uno de los formadores más trascendentales de la historia: José Néstor Pekerman. Nacido en 1949 en Villa Domínguez, Entre Ríos, Pekerman no solo construyó una de las eras más ganadoras de las selecciones juveniles, sino que además diseñó el manual de conducta, respeto y buen juego que sostiene a la Argentina en lo más alto del planeta.

A continuación, analizamos la historia, el método y el impacto incalculable del hombre que cambió para siempre el destino de la Selección.

De la adversidad del taxi a la oportunidad de su vida

La vida de José Pekerman es un testimonio de resiliencia y conducta. Tras una corta carrera como futbolista profesional —volante por derecha en Argentinos Juniors e Independiente Medellín—, una prematura lesión en la rodilla lo obligó a retirarse a los 28 años.

Para sostener económicamente a su familia en Buenos Aires, debió trabajar durante cuatro años manejando un taxi. Lejos de alejarse de su pasión, continuó formándose en silencio dirigiendo las categorías inferiores de Chacarita Juniors, Argentinos Juniors y Colo-Colo en Chile.

El revolucionario proyecto de 70 carillas en 1994

En septiembre de 1994, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), presidida por Julio Humberto Grondona, abrió una postulación pública para encontrar un nuevo director técnico para los juveniles. El contexto era delicado: en el Mundial Sub 20 de 1991, el equipo había terminado eliminado en primera fase con tres expulsados y un escándalo de conducta que derivó en una sanción de FIFA.

A pesar de ser un desconocido para el gran público y competir contra nombres consagrados como Carlos Timoteo Griguol y Jorge Bernardo Griffa, el proyecto a largo plazo de 70 páginas presentado por Pekerman ganó la convocatoria. Su objetivo era concreto: "Recuperar la identidad; es decir, la capacidad técnica, la imaginación, la habilidad... conseguir resultados, pero por el mejor camino".

La era dorada de las juveniles: campeones de todo

Lo que siguió a su contratación el 21 de septiembre de 1994 fue la etapa más dominante en la historia de las selecciones juveniles mundiales. Bajo su conducción y junto a colaboradores clave como Hugo Tocalli y el preparador físico Gerardo Salorio, la Argentina alcanzó un nivel de excelencia deportiva e institucional.

Los títulos de la era Pekerman en juveniles:

  • Tres Mundiales Sub 20: Qatar 1995, Malasia 1997 y Argentina 2001.

  • Dos Sudamericanos Sub 20: Chile 1997 y Argentina 1999.

  • Juegos Panamericanos: Mar del Plata 1995.

  • Torneo Esperanzas de Toulon: Sub 21 en 1998.

Bajo su mando, los equipos juveniles disputaron 111 partidos oficiales, registrando 73 triunfos, 18 empates y solo 20 derrotas. Más allá de las vitrinas, su victoria principal fue la transformación cultural: en Qatar 1995, el equipo se colgó la medalla de oro y recibió el premio al Fair Play, instalando una conducta ejemplar con la celeste y blanca.

La semilla de la Scaloneta: las enseñanzas de José vigentes hoy

El mayor triunfo del legado de José Pekerman se observa hoy en el predio de Ezeiza. Nombres estelares de aquellos planteles juveniles que él descubrió y formó —como Lionel Scaloni, Pablo Aimar, Walter Samuel, Roberto Ayala y Diego Placente— integran la estructura técnica de la Selección Mayor y juveniles.

"Estamos cortados por la misma tijera... fuimos dirigidos por José. Por eso se pregona, más allá de la parte futbolística, que en Argentina tenemos que jugar bien y ser protagonistas, los valores", reconoce Bernardo Romeo, actual coordinador de selecciones nacionales.

La frase de Lionel Scaloni en 2018 sintetiza el sentir de una camada entera: "José, para mí, es Dios". El bajo perfil en las conferencias de prensa, la prioridad del colectivo sobre las individualidades y el respeto por los rivales son una herencia directa de la escuela de Pekerman.

El paso por la Selección Mayor y su huella en Sudamérica

Tras la renuncia de Marcelo Bielsa en 2004, Pekerman asumió el mando de la Selección Mayor de Argentina, logrando un victorioso debut 4-2 ante Uruguay por Eliminatorias. Bajo su conducción, el 17 de agosto de 2005 se produjo el debut oficial de Lionel Messi en la absoluta. En el Mundial de Alemania 2006, la Selección desplegó un fútbol de alto vuelo, quedando eliminada de manera invicta en cuartos de final por penales frente al local.

Posteriormente, Pekerman dejó su huella en el continente:

  • Selección de Colombia (2012-2018): Devolvió al conjunto cafetero a una Copa del Mundo tras 16 años de ausencia. En Brasil 2014 alcanzó los cuartos de final —la mejor participación histórica de Colombia— y en Rusia 2018 avanzó a octavos de final. Fue condecorado con la Cruz de Boyacá.

  • Selección de Venezuela (2021-2023): Dirigió 10 encuentros al frente de la "Vinotinto" en el inicio de su reestructuración.

José Néstor Pekerman celebra un nuevo año de vida reconocido no solo por sus logros en cancha, sino por haber sido el verdadero refundador de las bases del fútbol nacional. Un formador de campeones y un referente de conducta deportiva.

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