Este fin de semana, el fútbol europeo volvió a dar la nota con la problemática del racismo. En esta oportunidad, la víctima de cantos contra su color de piel fue Moussa Marega, del Porto, quien cansado de que lo insultaran desde el calentamiento previo al juego, decidió abandonar el campo gesticulando hacia las tribunas. El árbitro del partido no detuvo el juego, sino que amonestó al delantero por irse antes de tiempo.
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Fue en el encuentro entre el Porto y el Vitoria Guimaraes, el jugador de 28 años anotó un gol en el triunfo 2-1 de su equipo y a falta de 20 minutos para finalizar el partido tomó la determinación de irse de la cancha.
La parcialidad del Guimaraes lo llamó “mono” y le dedicó canciones por su color de piel, lo que colmó la paciencia del delantero que se fue enojado al vestuario haciendo gestos de desprecio desde donde provenían los insultos. Sus compañeros intentaron calmarlo, pero Marega estaba decidido a cortar por lo sano con la cuestión.
El delantero nacido en Francia, tuvo un paso por el Vitoria Guimaraes en la temporada 16-17.
Al otro día de lo ocurrido, el delantero utilizó su cuenta de Instagram para hacer su descargo por lo sucedido y apuntó contra el árbitro del partido: Luis Miguel Branco Godinho.
"Querría simplemente decir a esos idiotas que vienen al estadio a lanzar gritos racistas que se jodan. Agradezco que no me hayan protegido y me hayan mostrado una tarjeta amarilla por defender mi color de piel".
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