Este viernes a la mañana, el paso fronterizo entre Argentina y Paraguay se llenó de hinchas de Colón que esperan para pasar al país vecino y presenciar la final de la Copa Sudamericana. En las primeras horas las filas eran de entre 7 y 10 kilómetros de distancia.
Poco antes de las 6 de la mañana, había aproximadamente 150 metros de automóviles y colectivos. Pero a media mañana la fila ya alcanzaba los 10 kilómetros y fue extendiéndose durante el día.
El trámite de aduana se realiza en menos de 10 minutos, pero no paran de llegar hinchas y las colas de autos se alargan, lo que genera una espera de entre dos o tres horas.
Los autos se detienen en doble fila, los hinchas se bajan y la demora se transforma en una fiesta teñida por la "sangre y luto".
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