Escándalo en la Primera B Nacional: Lamolina quedó en el centro de la polémica tras All Boys-Godoy Cruz

Lamolina desató un escándalo en la Primera B Nacional tras anular un penal para Godoy Cruz ante All Boys, en un final caótico con reclamos y polémica.

Nicolás Lamolina quedó en el centro de la polémica tras cambiar su decisión sobre un penal para Godoy Cruz ante All Boys, en un final que desató un escándalo en la Primera Nacional.
Nicolás Lamolina quedó en el centro de la polémica tras cambiar su decisión sobre un penal para Godoy Cruz ante All Boys, en un final que desató un escándalo en la Primera Nacional.

El fútbol argentino sumó un nuevo capítulo de polémica arbitral. Nicolás Lamolina quedó en el centro de las críticas tras su actuación en el empate 0-0 entre All Boys y Godoy Cruz, por la fecha 33 de la Primera Nacional. En un final insólito, el juez sancionó un penal para el conjunto mendocino, luego revirtió su decisión y protagonizó una escena que abrió un fuerte debate sobre el arbitraje y el uso de la tecnología en el ascenso.

Lo ocurrido en Floresta fue mucho más que una jugada discutida: hubo reclamos generalizados, expulsiones y una interrupción de más de 20 minutos. La imagen de futbolistas mostrándole un teléfono celular al árbitro para cuestionar su fallo recorrió las redes sociales y convirtió al encuentro en uno de los episodios más controvertidos del fútbol argentino en 2026.

El penal que desató el escándalo entre All Boys y Godoy Cruz

La polémica se produjo en los minutos finales del partido. Lamolina sancionó un penal a favor de Godoy Cruz por una infracción de Iván Zafarana sobre Axel Rodríguez, pero el contacto se había producido fuera del área. El defensor de All Boys fue expulsado y los jugadores locales protestaron enérgicamente contra la decisión.

En medio del caos, apareció un celular con la repetición de la jugada. Los futbolistas y otros integrantes del entorno de All Boys buscaron demostrarle al árbitro que la infracción había sido afuera del área, en una categoría que no cuenta con el sistema VAR.

Después de una prolongada interrupción, Lamolina dio marcha atrás con el penal y sancionó un tiro libre para Godoy Cruz. Sin embargo, la rectificación no calmó los ánimos: los jugadores del equipo mendocino también reclamaron explicaciones por el cambio de decisión.

El encuentro estuvo detenido durante más de 20 minutos y el segundo tiempo se extendió hasta mucho después del tiempo reglamentario. La controversia ya había superado cualquier interés futbolístico.

Lamolina explicó por qué cambió su decisión

Tras el encuentro, el árbitro dio su versión de los hechos y negó que hubiera utilizado el celular para revisar la jugada. Según explicó, fue su asistente quien le advirtió que la infracción podía haberse cometido fuera del área y que, después de volver a consultarlo, decidió modificar el fallo.

Lamolina desató un escándalo en All Boys-Godoy Cruz.

Lamolina desató un escándalo en All Boys-Godoy Cruz.

Lamolina también cuestionó el intento de mostrarle las imágenes en el teléfono y sostuvo que hizo un esfuerzo para evitar que se las exhibieran. Su explicación, sin embargo, no alcanzó para cerrar la discusión sobre lo ocurrido en el campo de juego.

El episodio dejó una pregunta central: ¿se puede modificar una decisión arbitral en esas circunstancias? La posibilidad de corregir un fallo a partir de la información de los integrantes del equipo arbitral está contemplada por las reglas, pero utilizar imágenes particulares como si fueran una revisión oficial plantea un problema reglamentario.

Dos penales polémicos y una noche que terminó en escándalo

La actuación de Lamolina ya estaba bajo cuestionamiento antes de la última jugada. Durante el segundo tiempo, había sancionado otro penal para Godoy Cruz por una supuesta mano de Emiliano Purita, cuando la pelota había impactado en su cabeza. Martín Pino ejecutó el remate y estrelló la pelota contra el travesaño.

La segunda decisión arbitral terminó de desatar el escándalo. Aunque el penal fue finalmente anulado, el procedimiento utilizado para llegar a esa resolución dejó más dudas que certezas y desplazó al partido del centro de la escena.

El empate sin goles quedó marcado por las decisiones del árbitro, las protestas y el prolongado parate. La polémica también reabrió el debate sobre la preparación, los criterios y los mecanismos de control del arbitraje en el fútbol argentino.

Un escándalo que excedió lo ocurrido dentro de la cancha

La tensión comenzó incluso antes del pitazo inicial. En las inmediaciones del estadio Islas Malvinas se registraron enfrentamientos entre hinchas de All Boys y efectivos policiales, con ocho detenidos y dos agentes con heridas leves, según los reportes periodísticos.

Así, una jornada que debía estar centrada en la disputa de la Primera Nacional terminó atravesada por incidentes dentro y fuera del estadio. El caso de Lamolina dejó una escena difícil de explicar: un árbitro que corrigió un fallo en medio de un clima de caos, un teléfono convertido en el símbolo de la polémica y un partido cuyo resultado quedó relegado por el escándalo.

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