Pablo Zanor es uno de los aproximadamente 20 santafesinos que fueron elegidos como voluntarios por Fifa para trabajar en el Mundial de Qatar 2022. El agrimensor, oriundo de la localidad de Zenón Pereyra (departamento Castellanos), soñaba con asistir a la Copa del Mundo, pero se encontró con el impedimento de pagar un viaje a un destino tan exótico y lejano.
"Yo quería venir, pero obviamente los costos son grandísimos y empecé a buscar alguna opción y salió lo del voluntariado. Arranqué en junio o julio a ver información, me anoté en la página de Fifa, tuve una entrevista que compartí con 14 personas de todo el mundo, y después me ofrecieron el rol que podías aceptar o no", contó Pablo en una charla con Adriel Driussi, uno de los enviados especiales de AIRE a Qatar.
Obviamente, aceptó el puesto y, después de varias capacitaciones y cursos online, llegó a Doha. Su rol en el Mundial es ser ayudante de personas con movilidad reducida: "Llegan en silla de ruedas, con muletas o personas grandes. Simplemente, los recibimos, y les ofrecemos llevarlos en carritos de golf o en silla de ruedas hasta el ingreso", contó Pablo que tiene que estar unas tres horas antes de cada partido, pero después del pitazo inicial queda liberado para ver cada cruce.
"Estoy en un sueño, esto es increíble... Qué mejor que ser voluntario en el Mundial, estar detrás ayudando en la organización, y conociendo gente de todos lados, viviendo este ambiente", manifestó.
A Pablo le asignaron ser voluntario en los siete partidos que se disputen en el Ahmad Bin Ali Stadium, del barrio Al Rayyan, y aunque no es una de las canchas en las que está previsto que juegue Argentina por la primera fase del Mundial, no está todo perdido: "Si Argentina termina primero en su grupo, va a jugar su llave en ese estadio. Ese día no sé si voy a ayudar mucho, me voy a meter en el estadio y no me mueven de ahí, esperemos que pase", concluyó esperanzado el santafesino.
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