Elena Placci, campeona mundial en Singapur a los 90: la historia de una vida que nunca dejó de avanzar
La campeona mundial compartió su historia en una emotiva entrevista en el programa “Ahora Vengo”, que se emite por AIRE, donde repasó su recorrido de vida.
Elena Placci, campeona mundial en Singapur a los 90.
Elena Placci nació en Río Cuarto, Córdoba, el 22 de octubre de 1935. Noventa años después, en una pileta olímpica de Singapur, el cuerpo le ardía por una pierna lastimada y la mente hacía un esfuerzo consciente por no registrar el dolor. En ese instante, mientras esperaba la largada, eligió concentrarse solo en una cosa: nadar. Esa decisión, simple y profunda a la vez, la llevó a consagrarse campeona mundial de natación máster, convirtiéndose en una de las historias deportivas más inspiradoras de los últimos años.
La competencia se disputó en agosto, cuando Elena aún tenía 89 años. Viajó sola desde Córdoba y durante varios días participó en distintas pruebas individuales y por equipos, sumando medallas y confirmando que la edad, en su caso, nunca fue un límite sino un dato más.
La entrevista completa de Elena Placci en AIRE
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De Río Cuarto al mundo
La infancia de Elena transcurrió en Río Cuarto, donde completó sus estudios secundarios y comenzó a perfilar una vida atravesada por el aprendizaje constante. En su ciudad natal tuvo sus primeros contactos con la natación, aunque de manera recreativa. En aquel entonces, la pileta del club Estudiantes solo funcionaba en verano y no existía la idea de entrenar ni competir.
“Siempre me gustó nadar, pero jamás pensé en torneos”, recordó. La natación era placer, no desafío. Un espacio de disfrute que con los años quedaría en pausa mientras su vida tomaba otros rumbos.
Una vocación que marcó su camino
Durante 28 años, Elena fue profesora de inglés. La docencia no solo fue su trabajo, sino también una forma de vida. Enseñó en Argentina y vivió experiencias en el exterior: estuvo en Estados Unidos y en Italia, donde también aprendió el idioma y profundizó su interés por la cultura y la literatura.
Ese perfil inquieto, curioso y abierto al mundo fue una constante. Aun cuando su carrera docente avanzaba, nunca dejó de formarse, de leer ni de interesarse por nuevos saberes. La jubilación, lejos de significar un cierre, fue el inicio de una nueva etapa.
Elena Placci, nadadora argentina de 90 años, ganó dos medallas de oro en el World Aquatics Masters Championships de Singapur 2025.
Elena Placci, nadadora argentina de 90 años, ganó dos medallas de oro en el World Aquatics Masters Championships de Singapur 2025.
La jubilación como punto de partida
Cuando se retiró de la docencia, Elena tuvo una certeza clara: no quería seguir haciendo lo mismo. Buscaba algo distinto, algo que le diera sentido a esa nueva etapa de su vida. La respuesta apareció casi por casualidad, cuando un conocido regresó de un torneo de natación máster en Canadá y le contó que existían competencias para personas mayores de 25 años, sin límite de edad.
La idea la intrigó. Investigó, preguntó y decidió probar. Comenzó a entrenar con un profesor que le marcó errores técnicos y la ayudó a mejorar velocidad y resistencia. A los pocos meses ya estaba integrada a un equipo máster: entrenaba tres veces por semana con el profesor, tres con el entrenador del equipo y, siempre que podía, sumaba sesiones extra los domingos.
Su primer torneo fue en Rosario, en la provincia de Santa Fe. Lo recuerda como un “torneíto” para ver de qué se trataba, para conocer el ambiente. Poco después se animó a un desafío mayor: un torneo internacional en Fort Lauderdale, Estados Unidos, a fines de los años 90.
Aquel viaje fue accidentado por un huracán, pero decisivo. No ganó medallas, pero entendió cómo funcionaban las competencias internacionales y confirmó que quería seguir por ese camino. Desde entonces, no paró.
Jubilada, viajera y campeona mundial Elena convirtió el esfuerzo en medallas de oro.
Jubilada, viajera y campeona mundial Elena convirtió el esfuerzo en medallas de oro.
Más de 100 torneos y una pasión sostenida
A lo largo de los años, Elena participó en campeonatos en Argentina, Sudamericanos, Panamericanos y Mundiales. Nadó en Budapest, Australia, Brasil, Colombia, Venezuela, Corea del Sur y muchos otros destinos. El Mundial de Singapur fue su torneo número 104, una cifra que resume décadas de compromiso con el deporte.
Cada competencia fue un nuevo objetivo, una nueva motivación para entrenar y superarse. “No me dejé pasar prácticamente ningún torneo”, contó con orgullo. La natación se convirtió en una estructura que ordenó su tiempo, su cuerpo y su energía.
Singapur: el Mundial a los 89 años
El viaje a Singapur fue largo y exigente. Salió de Córdoba, llegó a Asia tras varias escalas y pocos días después ya estaba compitiendo en una pileta olímpica. Participó en pruebas individuales y en postas femeninas y mixtas, incluyendo crawl, espalda y combinado.
Entre el cansancio, los nervios y el dolor físico, Elena volvió a hacer lo que aprendió con los años: concentrarse. Pensar solo en la carrera, en el agua, en el movimiento. El resultado fue histórico: se consagró campeona mundial en su categoría.
Elena Placci junto a su colega china de 96, compartiendo un abrazo y una charla en inglés, demostrando que la vitalidad no tiene fronteras.
Elena Placci junto a su colega china de 96, compartiendo un abrazo y una charla en inglés, demostrando que la vitalidad no tiene fronteras.
Disciplina, salud y constancia
La natación máster exige controles médicos anuales obligatorios. Elena cumple con todos: estudios cardiológicos, pruebas de esfuerzo y análisis generales. “Nadie puede competir sin ese certificado”, explicó.
En cuanto a la alimentación, no sigue dietas estrictas ni planes especiales. Su secreto es la moderación y la variedad: muchas frutas, verduras —sobre todo crudas—, frutos secos y comidas simples. Come poco y seguido, escucha a su cuerpo y mantiene hábitos sostenidos en el tiempo.
Una vida activa más allá del deporte
Fuera de la pileta, la vida de Elena es tan activa como dentro del agua. Tiene huerta, jardín, lee constantemente y escribe. Participa de cursos de literatura comparada, cine y otras disciplinas culturales. Lee en castellano, inglés e italiano, idiomas que domina con fluidez.
También mantiene contacto con nadadores máster de distintas partes del mundo, intercambiando experiencias y amistades que surgieron gracias al deporte.
Familia, nietos y transmisión de valores
Elena es madre de tres hijas y abuela de cuatro nietos. Con ellos comparte tiempo, conversaciones y saberes. A la nieta le enseña recetas; a los varones, idiomas y cultura. Al más chico le da clases de italiano, porque sueña con viajar a Italia acompañado por ella.
La familia es parte fundamental de su sostén emocional y también una fuente constante de motivación.
La trayectoria deportiva de Elena Placci acumula 104 torneos nacionales e internacionales y 500 medallas.
La trayectoria deportiva de Elena Placci acumula 104 torneos nacionales e internacionales y 500 medallas.
Una filosofía de vida basada en la curiosidad
“Hay que tener objetivos”, repite Elena. Para ella, la curiosidad es el motor principal. No rechaza lo nuevo, aunque a veces le cueste. Aprende a usar la tecnología, escribe en la computadora, se adapta a los cambios y se mantiene abierta a lo que viene.
Sabe que la vejez trae limitaciones, pero también cree que siempre queda alguna puerta abierta. Y que encontrarla depende, en gran parte, de la actitud.
Sin apoyo económico, pero con convicción
A pesar de su trayectoria, Elena no recibe apoyo económico para competir. Cada viaje se financia con esfuerzo propio. Por eso, este año no podrá asistir al Mundial de Budapest. Aun así, no hay queja: hay gratitud por lo vivido y orgullo por lo logrado.