Las amistades, poseen la gratitud de ser elegidas. Ese vínculo del alma que se va generando de variadas formas forja lazos que en algunos casos, duran toda la vida. Los amigos, son la familia que elegimos. En el deporte, como en la vida, hay situaciones que ameritan que ciertos individuos o grupos de personas, establezcan un lazo de amistad. Y en un fútbol argentino convulsionado por la violencia y la no presencia de visitantes, estos lazos son una caricia a la esperanza.
A continuación, mostramos algunas amistades que se forjaron a lo largo de la historia. En algunos casos, la tragedia, los resultados, el “aguante”, o los acontecimientos; dieron por iniciada una amistad que exceden las victorias, empates o derrotas. Algunas, aún continúan, y otras simplemente quedaron en el tiempo, con la inminente vuelta a forjarse.
Almirante Brown – Sarmiento de Junín
Almagro – Cadu
Corria el año 1982, la guerra por las Islas Malvinas inventada por los militares para perpetuarse en el poder había terminado. Jugaban CADU y Almagro en Villa Fox. Las barras arreglaron cantar canciones en contra del regimen militar que estaba a punto de retirarse. En un momento empezó la represión policial contra la parcialidad local a lo que la hinchada de Almagro “apoyó” a la celeste. Para la historia quedó el triunfo de CADU esa tarde, ya que la amistad, perduró para siempre.
Huracán – Temperley
Colón – Lanús
Tigre – Deportivo Morón
Vélez – Talleres de Remedios de Escalada
Racing – Gimnasia
Tigre – Deportivo Morón – Belgrano













Dejá tu comentario