lunes 28 de septiembre de 2020
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Cumple 54 años Mike Tyson, el verdadero "Hombre de Hierro"

Iron Mike cumple hoy 54 años. El 22 de noviembre de 1986, con 20 años, cuatro meses y 23 días, noqueó a Trevor Berbick y se convirtió en el campeón mundial pesado más joven de la historia. Se retiró en 2005 y, ahora, quiere volver para fines "benéficos".

Como miles de púgiles –para los que el boxeo se convirtió en el único recurso para escapar de un entorno social absolutamente degradado–, surgió del seno de un hogar roto y con múltiples carencias y, a la hora del reparto de oportunidades de ser alguien en este mundo, se encontró último en la fila.

La vida lo golpeó duro una y mil veces: de ser el mejor peso pesado y, con millones de dólares en su cuenta bancaria, terminó en prisión por un delito que siempre negó haber cometido; recuperó su corona, la perdió otra vez y quedó en la ruina, pero pudo rehacer su vida luego de traumáticos divorcios. Hasta sufrió la pérdida de una hija. Y, a pesar de la montaña rusa que fue (y, en algunos casos, sigue siendo) su vida, el magnetismo que desprende su figura lo mantiene plenamente vigente a los 54 años que este martes cumple. Es Mike Tyson quien, en su momento, fue el Hombre más malo del planeta.

De orígenes extremadamente humildes

Michael Gerard Tyson nació el jueves 30 de junio de 1966 en Bedford-Stuyvesant, en Brooklyn, Nueva York. Hermano menor de Rodney y Denise (quien moriría en 1990, a los 24 años, de un infarto), no conoció a su padre biológico, el jamaiquino Purcell Tyson. Su padrastro, James (Jimmy) Kirkpatrick, abandonó a la familia antes de que Mike cumpliera un año y, como nunca se casó con Lorna Mae Smith Tyson –la madre del futuro rey de los pesados–, ella les dio este último apellido a todos sus hijos. También tiene un medio hermano, Jimmie Lee Kirkpatrick.

Poco después, Lorna y sus hijos se mudaron al barrio de Brownsville, uno de los peores de La Gran Manzana. Por eso, cuando aún no había cumplido 12 años, Tyson ya había sido detenido cerca de 40 veces, acusado desde hurto hasta robo a mano armada. En un ambiente bravísimo, donde reinaban las drogas, la delincuencia y la pobreza, el único lenguaje con el que se comunicaba era el de sus puños, con los que aprendió a sobrevivir. “No vengo de un lugar cuyos recuerdos se muestren con orgullo. Es mejor no tener memoria”, contaría años después sobre sus orígenes.

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Cuando aún no había cumplido 12 años, Tyson ya había sido detenido cerca de 40 veces, acusado desde hurto hasta robo a mano armada. Igual, el legendario entrenador Constantine Cus D’Amato convenció a las autoridades penitenciarias y sociales de Nueva York para que permitieran que Mike se fuera a vivir con él al distrito de Catskill, y se encargó de su cuidado y educación. D’Amato fallecería un año y 18 días antes de que su pupilo se convirtiera en campeón mundial.

Cuando aún no había cumplido 12 años, Tyson ya había sido detenido cerca de 40 veces, acusado desde hurto hasta robo a mano armada. Igual, el legendario entrenador Constantine Cus D’Amato convenció a las autoridades penitenciarias y sociales de Nueva York para que permitieran que Mike se fuera a vivir con él al distrito de Catskill, y se encargó de su cuidado y educación. D’Amato fallecería un año y 18 días antes de que su pupilo se convirtiera en campeón mundial.

Luego lo enviaron a la Tryon School for Boys, un reformatorio neoyorquino donde, inmediatamente, Bobby Stewart, un ex boxeador y preparador físico del centro, vio que el joven Mike –quien había comenzado a practicar boxeo– era un diamante en bruto.

Entonces, se contactó con el legendario Constantine Cus D’Amato, quien llevó a conquistar la corona de la máxima división al estadounidense Floyd Patterson y, al boricua José Chegüí Torres, la de los semicompletos. Tras verlo boxear, el veterano entrenador fue contundente en su opinión: “Este chico será el futuro campeón mundial pesado”.

Por eso, Cus convenció a las autoridades penitenciarias y sociales de Nueva York para que permitieran que Tyson se fuera a vivir con él al distrito de Catskill. Con 70 años, D’Amato se encargó del cuidado y la educación de su joven pupilo. “Esta es tu casa. Si me obedecés en todo, serás campeón del mundo y podrás ayudar a tu familia, solo tenés que confiar en mí“, le dijo a un desconfiado preadolescente cuya vida, hasta ahí, había sido un infierno.

Como Lorna Tyson murió cinco años después de que Cus lo tomó a su cargo, a partir de allí, D’Amato y su esposa, Camille Ewald, se convirtieron en los tutores legales de Mike. “Gracias a Cus dejé de ser un ladrón. Mi vida cambió. Él me cambió. Me lavó el cerebro, me convenció de que era el mejor. Me hizo de todo, me convirtió en otra persona“, recordaría Tyson a su mentor.

Camino a la cima

D’Amato buscó a quienes financiaran el proyecto para llevar a Mike a obtener el título mundial. Fueron Jim Jacobs y Bill Cayton, propietarios de Big Fights Inc., una librería especializada en boxeo. Tyson disputó 54 combates como amateur (con un récord de 48-6), donde conquistó un título Sub 19 de los Estados Unidos en 1983, y el Torneo Guantes de Oro de 1984, pero quedó eliminado en la selección para representar a su país en los Juegos Olímpicos de ese año, que se disputaron en Los Ángeles.

Era la hora de saltar al campo rentado. El miércoles 6 de marzo de 1985, en el Empire State Plaza Convention Center de Albany, Nueva York y, en su debut profesional, aplastó al puertorriqueño Héctor Mercedes en apenas 1’47”. Pero, el lunes 4 de noviembre de ese año, Tyson sufriría uno de los tantos y muy duros golpes que la vida le propinó: a los 77 años y, producto de una neumonía, murió Cus D’Amato. Un año y 18 días después, su pupilo se convertiría en el campeón pesado más joven de la historia.

Tras derrotar a sus primeros 27 rivales –de los que noqueó a 25–, esto ocurrió el sábado 22 de noviembre de 1986, en el Hilton Hotel de Las Vegas. El jamaiquino-canadiense Trevor Berbick le duró solo un round y medio al imparable Mike y, con 20 años, cuatro meses y 23 días, Tyson estaba en la cima del mundo al alzarse con el cetro pesado CMB.

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El sábado 22 de noviembre de 1986 Y, en el Hilton Hotel de Las Vegas, el jamaiquino-canadiense Trevor Berbick le duró solo un round y medio al imparable Mike y, con 20 años, cuatro meses y 23 días, Tyson se alzó con el cetro pesado CMB. Además, se convirtió en el campeón mundial pesado más joven de todos los tiempos.

El sábado 22 de noviembre de 1986 Y, en el Hilton Hotel de Las Vegas, el jamaiquino-canadiense Trevor Berbick le duró solo un round y medio al imparable Mike y, con 20 años, cuatro meses y 23 días, Tyson se alzó con el cetro pesado CMB. Además, se convirtió en el campeón mundial pesado más joven de todos los tiempos.

El pronóstico de D’Amato –a cuya memoria Tyson dedicó la corona– se había cumplido. Al visitar la tumba del viejo maestro en el cementerio Saint Patrick de Catskill y, mientras bebía champagne, leyó la frase que Cus había mandado a grabar antes de su adiós para que figurara en su lápida: “Un niño viene a mí con una chispa de interés. Alimenté la chispa y se convirtió en una llama. Alimenté la llama y se convirtió en un fuego. Alimenté el fuego y se convirtió en un incendio incontrolable”. Tal cual.

La gloria y la primera caída

Solo cuatro meses después, el sábado 7 de marzo de 1987, Tyson le GPP 12 (unánime) a su compatriota James Smith en Las Vegas y sumó la corona AMB. El sábado 1 de agosto del mismo año y, en el Hilton Center de la misma ciudad, le GPP 12 (unánime) a Tony Tucker y se alzó con la corona de la FIB: así, se convirtió en el monarca unificado.

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El sábado 7 de marzo de 1987, Tyson le GPP 12 (unánime) a su compatriota James Smith en Las Vegas y sumó la corona de la AMB.

El sábado 7 de marzo de 1987, Tyson le GPP 12 (unánime) a su compatriota James Smith en Las Vegas y sumó la corona de la AMB.

El 2 de octubre de 1980, Larry Holmes, quien fuera monarca pesado entre 1978 y 1985, había retenido su corona CMB tras derrotar a Muhammad Ali en Las Vegas. Pocos días después y, en una charla telefónica que D’Amato sostuvo con Ali, un Tyson de 14 años le prometió a El Más Grande –el ídolo de su juventud– que vengaría esta caída: “Voy a vencerlo algún día por vos, campeón. Voy a noquear a Larry Holmes por lo que te hizo. Voy a ganarle por vos y por Cus”, vaticinó el adolescente.

Y vaya que cumplió con su palabra ya que, el sábado 22 de enero de 1988, en el Trump Plaza de Atlantic City, aplastó a Holmes en menos de cuatro asaltos en su segunda defensa de las coronas AMB-CMB-FIB.

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El sábado 22 de enero de 1988, en el Trump Plaza de Atlantic City y, en la segunda defensa de las coronas AMB-CMB-FIB, aplastó a Larry Holmes en menos de cuatro asaltos. Así, cumplió la promesa de vengar la derrota que Holmes le propinó a Muhammad Ali en 1980. “Voy a noquear a Larry Holmes por lo que te hizo. Voy a ganarle por vos y por Cus”, le vaticinó Tyson, cuando solo tenía 14 años, a El Más Grande.

El sábado 22 de enero de 1988, en el Trump Plaza de Atlantic City y, en la segunda defensa de las coronas AMB-CMB-FIB, aplastó a Larry Holmes en menos de cuatro asaltos. Así, cumplió la promesa de vengar la derrota que Holmes le propinó a Muhammad Ali en 1980. “Voy a noquear a Larry Holmes por lo que te hizo. Voy a ganarle por vos y por Cus”, le vaticinó Tyson, cuando solo tenía 14 años, a El Más Grande.

El 6 de febrero del mismo año, Tyson se casó con la actriz Robin Givens –a quien sorprendería en la cama con el actor Brad Pitt, el que le suplicaría que no le pegue– y de la cual, para poder divorciarse solo un año y ocho días después, debió resignar varios millones de dólares de su cuenta bancaria. Además, otros aspectos de su vida privada eran un infierno: los juicios y demandas por doquier acentuaron su personalidad maníaco depresiva, por lo que estuvo permanentemente medicado durante varios años.

Fue dueño de casi 170 autos de lujo, incluidas limusinas con jacuzzi. Fastuosas mansiones en Las Vegas –con dormitorios de 500 metros cuadrados por donde pasaron modelos, cantantes y prostitutas VIP, y donde jamás faltaba la cocaína– y, en uno de sus parques, llegó a tener a una tigresa (llamada Kenya) como mascota, imitando a Tony Montana, el personaje de Al Pacino en la película Scarface. Fue el tiempo de livin’ la vida loca

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Mike Tyson pasea con Kenya, su tigresa.

Mike Tyson pasea con Kenya, su tigresa.

Hasta llegó a despedir a su entrenador, Kevin Rooney, quien había estado en su rincón desde la muerte de Cus D’Amato. Su nuevo representante fue el inefable Don King, con quien también tendría innumerables problemas, sobre todo económicos, debido a las enormes diferencias entre lo que Tyson debía cobrar, y lo que realmente embolsaba…

El domingo 11 de febrero de 1990 y, en la 10ª defensa de su primer reinado, el Hombre de Hierro PKO 10 con su compatriota James Buster Douglas en el Tokyo Dome, tras haberlo derribado en el 8º pero, la lenta cuenta del mexicano Octavio Meyrán, le permitió sobrevivir al retador, que estuvo en la lona durante 14 segundos...

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El domingo 11 de febrero de 1990 y, en la 10ª defensa de su primer reinado, el Hombre de Hierro PKO 10 con su compatriota James Buster Douglas en el Tokyo Dome. Con las apuestas 42-1 a favor de Tyson, en Japón se había producido uno de los mayores batacazos en la historia de los pesados. Así, tras 38 combates, el invicto de Mike –mal entrenado y con su cabeza llena de problemas extra boxísticos– era cosa del pasado.

El domingo 11 de febrero de 1990 y, en la 10ª defensa de su primer reinado, el Hombre de Hierro PKO 10 con su compatriota James Buster Douglas en el Tokyo Dome. Con las apuestas 42-1 a favor de Tyson, en Japón se había producido uno de los mayores batacazos en la historia de los pesados. Así, tras 38 combates, el invicto de Mike –mal entrenado y con su cabeza llena de problemas extra boxísticos– era cosa del pasado.

Igual, con las apuestas 42-1 a favor de Tyson, en Japón se había producido uno de los mayores batacazos en la historia de los pesados. Así, tras 38 combates, el invicto de Mike –mal entrenado y con su cabeza llena de problemas extra boxísticos– era cosa del pasado.

Luego de esta derrota disputó cuatro peleas más, con sendas victorias y, la última de ellas, fue el viernes 28 de junio de 1991, al GPP 12 (unánime) al canadiense Donovan Razor Ruddock, en el Mirage Hotel & Casino de las Vegas.

La cárcel, y otra vez campeón

El jueves 26 de marzo de 1992, la jueza Patricia Gifford condenó a Tyson a 10 años de prisión –cuatro de ellos en libertad condicional–, pagar 30.000 dólares de indemnización a la víctima y realizar 100 horas de trabajo comunitario, tras ser declarado culpable por un cargo de “violación” y dos cargos de “conducta criminal desviada” en perjuicio de Desiree Washington, de 18 años, y concursante del certamen Miss Black America.

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Desiree Washington, de 18 años y concursante de Miss Black America, denunció a Mike Tyson de violación.

Desiree Washington, de 18 años y concursante de Miss Black America, denunció a Mike Tyson de violación.

A las 2 del viernes 19 de julio de 1991, la modelo ingresó a la suite 606 del hotel Canterbury de Indianápolis, donde Tyson se alojaba. Horas después, Washington se retiró del hotel y, el lunes 22 de julio, denunció que había sido violada por el boxeador.

Aunque hasta hoy niega rotundamente el hecho –que sigue generando polémica porque, en la práctica, se lo condenó solo por los dichos de Washington en su contra la que, además, ganó varios millones de dólares por la demanda civil que interpuso–, Tyson fue alojado en el Indiana Youth Center, prisión de la que salió a los tres años y ocho meses por “buen comportamiento”, en la que se tatuó en su torso los rostros del Che Guevara y Mao Tse Tung, y en la que se convirtió al islam y cambió su nombre por el de Malik Abdul Aziz.

Tyson regresó a los rings el sábado 19 de agosto de 1995 y, en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, venció por descalificación en el primer asalto a Peter McNeeley. Poco después, tuvo la chance de recuperar el título mundial y, el sábado 16 de marzo de 1996, en el mismo escenario de su vuelta al boxeo tras su condena, le GKOT 3 al británico Frank Bruno. El cetro pesado del CMB era suyo nuevamente y, el sábado 7 de septiembre siguiente, sumó el de la AMB al GKOT 1 a su compatriota Bruce Seldon.

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Luego de tres años y ocho meses de prisión en el Indiana Youth Center, condenado por la violación de una modelo –hecho del que hasta hoy sigue negando–, Tyson volvió a los rings y, el sábado 16 de marzo de 1996, en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, le GKOT 3 al británico Frank Bruno. El cetro pesado del CMB, era suyo nuevamente.

Luego de tres años y ocho meses de prisión en el Indiana Youth Center, condenado por la violación de una modelo –hecho del que hasta hoy sigue negando–, Tyson volvió a los rings y, el sábado 16 de marzo de 1996, en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, le GKOT 3 al británico Frank Bruno. El cetro pesado del CMB, era suyo nuevamente.

Poco después, el británico Lennox Lewis presentó una demanda contra Tyson alegando que se había negado a pelear con él para hacerlo con Seldon y, por eso, el CMB le quitó la corona a Iron Mike. El 7 de febrero de 1997, Lewis se alzaría con la misma al vencer a Oliver McCall en el Hilton de Las Vegas.

En su siguiente combate, Tyson expuso el título AMB ante su compatriota Evander Holyfield quien, en una clase boxeo, lo superó ampliamente y le GKOT 11 el 9 de noviembre en Las Vegas. Su segunda caída profesional se había consumado y, Holyfield –quien también fuera monarca crucero–, se convirtió en el segundo tricampeón pesado de la historia, detrás de Muhammad Ali.

El sábado 28 de junio del año siguiente, Tyson protagonizó sobre un ring uno de los hechos más bochornosos de la historia. En la revancha con Holyfield, fue descalificado en el tercer round por el árbitro Mills Lane ¡tras arrancarle de un mordisco un pedazo de la oreja derecha a su rival! Fue multado con 3 millones de dólares, y, la Comisión Atlética del Estado de Nevada, le revocó su licencia de boxeador, la que le sería restituida el 18 de octubre de 1998.

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El sábado 28 de junio de 1997, Tyson protagonizó sobre un ring uno de los hechos más bochornosos de la historia. Fue descalificado en el tercer round por el árbitro Mills Lane ¡tras arrancarle de un mordisco un pedazo de la oreja derecha a Evander Holyfield! Fue multado con 3 millones de dólares, y, la Comisión Atlética del Estado de Nevada, le revocó su licencia de boxeador, la que le sería restituida el 18 de octubre de 1998.

El sábado 28 de junio de 1997, Tyson protagonizó sobre un ring uno de los hechos más bochornosos de la historia. Fue descalificado en el tercer round por el árbitro Mills Lane ¡tras arrancarle de un mordisco un pedazo de la oreja derecha a Evander Holyfield! Fue multado con 3 millones de dólares, y, la Comisión Atlética del Estado de Nevada, le revocó su licencia de boxeador, la que le sería restituida el 18 de octubre de 1998.

El nuevo derrumbe, y su final en el boxeo

Su caída, tanto en lo deportivo como en lo personal, no se detuvo. Los casi 115 millones de dólares que había ganado desde su regreso a los cuadriláteros dos años antes, se le fueron como agua entre los dedos por diversas demandas perdidas, malos negocios, y deudas con el fisco.

El 16 de enero de 1999, en Las Vegas, le GKO 5 al sudafricano Francois Botha pero, el 6 de febrero siguiente, el juez Stephen Johnson lo condenó a un año de prisión en la cárcel de Maryland –aunque solo cumplió tres meses–, a pagar una multa de 5.000 dólares, y a realizar 2.000 horas de servicios comunitarios, por golpear a dos automovilistas tras un accidente de tránsito que había protagonizado el 31 de agosto de 1998.

Encaró otro regreso a los rings y, el 23 de octubre de 1999, noqueó a Orlin Norris, a quien derribó cuando la campana daba por finalizado el primer asalto. Como Norris adujo que el golpe que recibió, cuando el round ya había terminado, le provocó una lesión en la rodilla y le impidió continuar peleando, el fallo oficial se cambió a sin decisión.

Ya que en Las Vegas era abucheado –amén de que, en su día a día, en cualquier momento su nombre podría aparecer otra vez en las noticias policiales– sus dos próximas presentaciones fueron en Gran Bretaña y, ambas peleas, terminaron antes del límite. El 29 de enero de 2000, le GKOT 2 a al británico Julius Francis en Manchester y, el 24 de junio, le GKOT 1 al estadounidense Lou Savarese, en Glasgow, Escocia. En esta última, Tyson recibió una multa de casi 190.000 dólares por pegarle al árbitro, el local John Coyle, cuando éste trataba de separar a ambos púgiles luego de haber detenido la pelea...

De regreso a los Estados Unidos, los problemas dieron otra vez el presente: el viernes 20 de octubre, Tyson venció en tres rounds al polaco Andrew Golota en The Palace de Auburn Hills, Michigan pero, como dio positivo de marihuana en su antidoping, el combate quedó sin decisión, fue suspendido por 90 días y debió pagar una multa de 5.000 dólares, además de tener que donar otros 200.000 a una entidad benéfica.

Su último intento por recuperar el cinturón mundial pesado terminó en otra dura derrota: el sábado 8 de junio de 2002, en el Pyramid Arena de Memphis, la auténtica sombra que ya era Tyson PKO 8 ante Lennox Lewis. Apremiado por las deudas, declaró su bancarrota y, su retiro definitivo, se materializó el sábado 11 de junio de 2005, cuando el irlandés Kevin McBride le GKOT 6 en el MCI Center de Washington.

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Un nuevo intento por recuperar el cinturón pesado terminó en otra dura derrota: el sábado 8 de junio de 2002, en el Pyramid Arena de Memphis, la auténtica sombra que ya era Tyson PKO 8 ante el británico Lennox Lewis. Este fue el 15º y último combate con un título mundial en juego de su trayectoria.

Un nuevo intento por recuperar el cinturón pesado terminó en otra dura derrota: el sábado 8 de junio de 2002, en el Pyramid Arena de Memphis, la auténtica sombra que ya era Tyson PKO 8 ante el británico Lennox Lewis. Este fue el 15º y último combate con un título mundial en juego de su trayectoria.

Del huracán que arrasaba a sus rivales sin piedad con su increíble velocidad, sus terroríficos uppercuts y sus devastadoras derechas a fondo, sólo quedaba una cáscara vacía, sin alma, sin fuego y sin corazón. Solo quería irse, y lo anunció tras esta pelea.

“No puedo seguir con esto. No puedo seguir mintiéndome. No voy a seguir arruinando este deporte. Es simplemente mi final. Se terminó”, reconoció con crudeza. Tras 58 combates, su récord como boxeador fue de 50-6-0-2 S/D (44 ko).

Petisos bravos

Además de ser el monarca pesado más joven de todos los tiempos, Mike Tyson fue uno de los tres campeones mundiales más bajos de la máxima categoría. El canadiense Tommy Burns (su verdadero nombre era Noah Brusso) medía 1,70 metro y, su peso, osciló entre los 78 y 83 kilos. Se coronó el 23 de febrero de 1906, al GPP 20 al estadounidense Marvin Hart, en Los Ángeles.

El 26 de diciembre de 1908, Burns resignó la corona en Sidney ante Jack Johnson, quien le GPP 14 y también hizo historia: fue el primer campeón mundial pesado negro. A la fecha, Burns sigue siendo el rey de la máxima división de menor estatura de la historia.

Otro fue el estadounidense Rocco Francis Marchegiano, más conocido como Rocky Marciano, quien medía 1,80 y que, el 23 de septiembre de 1952, al GKO 13 a Jersey Joe Walcott en Filadelfia, se alzó con el cetro mundial. Tyson mide 1,80 metro pero, su contextura, impresiona e intimida: por caso, el perímetro de su cuello, en su plenitud física, era de 49 centímetros.

Tres de los mejores pesados de la historia fueron más altos que el neoyorquino: Jack Johnson medía 187 centímetros; Joe Louis, 186,7 y, Muhammad Ali, 188 (aunque otros medios indican que la altura de El Más Grande era de 1,91 metro).

Su vida tras el boxeo

Se calcula que, en su trayectoria pugilística, Iron Mike ganó unos 300 millones de dólares, y terminó quebrado. Por eso, hizo las mil y una para generar ingresos: viajó por el mundo y brindó múltiples entrevistas. También enfrentó nuevas denuncias por agresión –lisa y llanamente, muchos lo provocaban para luego demandarlo y sacarle dinero–, y fue condenado por posesión de drogas e ingresó a un programa de rehabilitación.

Asimismo, hizo las paces con Evander Holyfield en el Oprah Winfrey Show ante millones de televidentes, viajó a La Meca y, además, sus inmensos logros deportivos quedaron atesorados para todos los tiempos al ingresar al Hall de la Fama del Boxeo Internacional de Canastota, Nueva York.

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El domingo 12 de junio de 2011, su nombre se sumó al de los inmortales del pugilismo junto con el del actor Sylvester Stallone, protagonista de la saga de películas Rocky –con las que difundió enormemente a este deporte en todo el mundo–; el mexicano Julio César Chávez, Sr.; el compatriota de éste, el entrenador Nacho Beristain; el ruso-australiano Kostya Tszyu, y el árbitro estadounidense Joe Cortez, ex rival de Tyson en el amateurismo.

En noviembre de 2005, los periodistas Carlos Irusta y Eduardo Bejuk entrevistaron a Tyson, quien visitó Buenos Aires por primera vez y, cuando le pidieron una opinión sobre Carlos Monzón, no anduvo con vueltas: “Monzón tenía un estilo impecable. Era autoritario, feroz, muy hábil y prácticamente invencible. (El italiano Nino) Benvenuti lo sabe muy bien. Él no parecía peligroso, era flaco, muy alto, pero usaba el jab, te iba desgastando. Y a partir del sexto round te demolía. ¡Qué gran campeón! Se tenía una enorme confianza, algo clave en el boxeo”, destacó. “Ese tipo sí que intimidaba –prosiguió el neoyorquino–. Daba ese aire de arrogancia, como diciendo «Estoy tan tranquilo que me puedo fumar un cigarrillo y después ganarte». Vi varias peleas suyas: las de (el colombiano Rodrigo) Valdés, por ejemplo. Cuando llegué (a la Argentina), pedí conocer su tumba. Lo respeto mucho”, concluyó Iron Mike.

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En noviembre de 2005, Tyson visitó Buenos Aires por primera vez y, cuando le pidieron una opinión sobre Carlos Monzón, no anduvo con vueltas: “Monzón tenía un estilo impecable. Era autoritario, feroz, muy hábil y prácticamente invencible. (El italiano Nino) Benvenuti lo sabe muy bien. Él no parecía peligroso, era flaco, muy alto, pero usaba el jab, te iba desgastando. Y a partir del sexto round te demolía. ¡Qué gran campeón! Cuando llegué (a la Argentina), pedí conocer su tumba. Lo respeto mucho”, expresó Iron Mike.

En noviembre de 2005, Tyson visitó Buenos Aires por primera vez y, cuando le pidieron una opinión sobre Carlos Monzón, no anduvo con vueltas: “Monzón tenía un estilo impecable. Era autoritario, feroz, muy hábil y prácticamente invencible. (El italiano Nino) Benvenuti lo sabe muy bien. Él no parecía peligroso, era flaco, muy alto, pero usaba el jab, te iba desgastando. Y a partir del sexto round te demolía. ¡Qué gran campeón! Cuando llegué (a la Argentina), pedí conocer su tumba. Lo respeto mucho”, expresó Iron Mike.

En abril de 2012 debutó en Las Vegas con un show de stand up, en el que contaba su turbulenta vida y, al año siguiente, el mismo se denominó The Undisputed Truth (La verdad indiscutible, que también se publicó como un libro autobiográfico), con el cual emprendió una gira mundial que, entre otros países, lo depositó en la Argentina otra vez: el jueves 6 de julio de 2016, se presentó en un colmado Luna Park.

Se casó tres veces, y tuvo ocho hijos: Rayna, D’Amato, Mickey, Amir, Miguel, Exodus, Milan y Morocco. Además de Givens, en 1997 lo hizo con Monica Turner y, desde 2009, su esposa es Lakiha Kiki Spicer. A Miguel y a Exodus los tuvo con Sol Xochitl, una stripper y bailarina de Phoenix. Pero Exodus murió en el hospital St Joseph de dicha ciudad el 26 de mayo de 2009, a los 4 años, al asfixiarse accidentalmente tras enredar su cuello con el cable de alimentación que colgaba de una cinta para caminar y correr. Mediante donaciones, Tyson pudo reunir los 200.000 dólares del costo del funeral, la atención médica de su hija y muchos otros gastos, ya que había declarado su bancarrota.

En 2016 comenzó con otro proyecto que, en la actualidad, le genera ganancias de medio millón de dólares mensuales: el cannabis terapéutico. Su marca Tyson Ranch es una de las más importantes del mercado en lo que al uso medicinal y recreativo de la marihuana se refiere, y la distribuye a más de 25 dispensarios en distintas ciudades del estado de California –donde el consumo se legalizó para mayores de 21 años– y Las Vegas.

Desde hace varias semanas, se entrena duramente y, tras bajar 45 kilos, pretende volver a subirse a un ring, pero por una buena causa: “Quiero ir al gimnasio y ponerme en forma para boxear en tres o cuatro asaltos para organizaciones benéficas y cosas así. Hacer exhibiciones de caridad, para ayudar y mejorar la vida de los indigentes y drogadictos”, explicó el ex rey pesado.

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Desde hace varias semanas, Tyson se entrena duramente y, tras bajar 45 kilos, pretende volver a subirse a un ring, pero por una buena causa: “Quiero ir al gimnasio y ponerme en forma para boxear en tres o cuatro asaltos para organizaciones benéficas y cosas así”. Por su parte, Evander Holyfield le dijo a la cadena TMZ: “Soy cuatro años mayor, pero eso no será problema”, porque está dispuesto a volver a enfrentarlo, aunque sea en una exhibición. ¿Se verán las caras por tercera vez sobre un ring? Con Tyson, todo es posible.

Desde hace varias semanas, Tyson se entrena duramente y, tras bajar 45 kilos, pretende volver a subirse a un ring, pero por una buena causa: “Quiero ir al gimnasio y ponerme en forma para boxear en tres o cuatro asaltos para organizaciones benéficas y cosas así”. Por su parte, Evander Holyfield le dijo a la cadena TMZ: “Soy cuatro años mayor, pero eso no será problema”, porque está dispuesto a volver a enfrentarlo, aunque sea en una exhibición. ¿Se verán las caras por tercera vez sobre un ring? Con Tyson, todo es posible.

“Estoy seguro de que si entrena para hacer 12 asaltos, ahora mismo estaría listo para noquear a cualquier peso pesado", señaló el ex monarca en seis divisiones y actual promotor, Oscar De La Hoya. Hasta el mismísimo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, lo alentó desde las redes sociales a seguir poniéndose en forma: “Keep punching, Mike” (“Continúa golpeando, Mike”), publicó.

Soy cuatro años mayor, pero eso no será problema”, anunció Evander Holyfield en la cadena TMZ, ya que está dispuesto a volver a enfrentarlo, aunque sea en una exhibición. ¿Se verán las caras por tercera vez sobre un ring? Con Tyson, todo es posible.

Y hasta Jamie Foxx lo personificará en la película biográfica Finding Mike (Encontrando a Mike), que será dirigida por Martin Scorsese, y que aún no tiene fecha de estreno.

“Cuando sos campeón, te volvés loco o te vuelven loco”, disparó una vez el fenomenal Roberto Durán y, así, definió el frenético sube y baja que fue la vida de Tyson durante muchísimos años. Por eso, Iron Mike cree que, el día de su muerte, irá al infierno, porque “nací en él”. Y, además, quiere que lo que absolutamente siempre buscó –y casi nunca pudo encontrar–, por lo menos se escriba en su lápida: “Ahora estoy en paz”.

¡Salud, campeón, y por muchos años más!

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