Unión y Sarmiento de Junín empataron sin goles por la séptima fecha de la Copa de la Liga. El encuentro no tuvo un dominador claro y ambos equipos tuvieron chances para romper el empate. En el segundo tiempo, el Tatengue tuvo las mejores chances pero no estuvo fino para definir.
Al enfrentarse a un equipo diezmado por un brote de casos de coronavirus, Unión se hizo dueño rápidamente del partido y fue quien llevó la iniciativa. Con mucho juego por las bandas, los centrales parados en mitad de cancha, el Tatengue sostuvo a Sarmiento en su campo y manejó la pelota. De a ratos, el Verde lograba zafarse y tuvo un par de chances de gol que Sebastián Moyano controló sin problemas.
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A pesar de no traducir el dominio en llegadas al área de Sarmiento, Unión buscaba espacios conduciendo la pelota con tranquilidad, sin apurarse, tal como indicaba Juan Manuel Azconzábal desde la línea de cal a los gritos.
Ante los reiterados intentos por perforar la defensa del equipo visitante, el Tatengue decidió por retroceder un par de metros y permitir que Sarmiento salga del asedio para dejar espacios. Como consecuencia, el partido se emparejó y el Verde se animó a atacar.
A Unión le costaba con llegar con pelota dominada al arco de Ferrero. En los primeros minutos tuvo una chance a través de Imanol Machuca quien encaró en una contra pero definió mal y con el arquero encima. El resto de ocasiones se produjeron desde afuera del perímetro.
Si bien Unión comenzó mejor, manteniendo la posesión de la pelota, para el final de la primera parte el partido era equilibrado. Ninguno de los equipos se imponía sobre el otro. Los de Azconzábal tenían mayor presión para obtener un resultado favorable no solo por ser locales, sino por llegar al encuentro con la mayoría de su plantel a disposición.
Segundo tiempo:
En el segundo tiempo Unión salió con un empuje que le permitió parecerse al del inicio del partido. Pero al igual que en la primera parte, no tuvo los resultados deseados. El Tatengue es capaz de mantener la pelota, jugar en la cercanía del área rival, pero no de sacar provecho de esa tenencia. La mayoría de ataques se diluyen en los últimos metros y es la principal razón por la cual tiene menos puntos de los que podría tener, porque no convierte goles en base a lo que genera.
La principal diferencia con la primera parte es que los de Azconzábal estaban más sólidos en defensa, ya no sufrían dolores de cabeza teniendo que marcar a atacantes que llegaban en velocidad.
Lo que no mejoró Unión fue en la parte ofensiva, donde fallaron situaciones claras de gol y que terminaron por sentenciar el resultado del partido. Juan Manuel García e Imanol Machuca no pudieron empujar la pelota a la red en las dos ocasiones m{as claras del partido y el 0-0 sería inamovible.
Es el quinto empate en lo que va de la Copa de la Liga para el Tatengue que se mantiene entre los primeros cuatro de la Zona B con 11 unidades, pero cada vez más en desventaja con respecto a los equipos que sí logran sumar de a tres. Si Unión no ajusta la puntería para las próximas fechas, podría empezar a quedar rezagado de los primeros cuatro puestos.

