La racha positiva de Marcelo Saralegui se interrumpió este viernes luego de la derrota de Colón por 2-0 frente a Racing. En una ráfaga de tres minutos, la Academia convirtió los dos tantos y se lleva tres puntos que le permiten seguir peleando por el título.
En los primeros minutos se vio el partido que se esperaba ver. Con Racing llevando la iniciativa y Colón, no a la defensiva, pero sí algo más cauteloso. La Academia dominaba a través de la tenencia de la pelota, con mucha dinámica en tres cuartos y velocidad por las bandas. Mientras que el Sabalero se preocupaba en ocupar los espacios e intentar salir de contraataque.
El equipo de Fernando Gago ponía a mucha gente en ataque, siempre tenía opciones de pase para descargar en ataque, alguien desmarcado y eso les permitía progresar en cancha. Con cinco jugadores en la periferia del área, los de Avellaneda ponían en jaque el arco de Ignacio Chicco que estaba en alerta constante.
Cerca de la media hora de juega, Ramón Ábila picó al espacio, controló con maestría para ingresar al área y fue interceptado por el arquero Gabriel Arias que nunca tuvo la intención de buscar la pelota, lo que debería haber sido sancionado con penal. El árbitro Germán Delfino consideró que no era falta y continuó el juego ante las incesantes protestas de Wanchope que terminó amonestado.
La tendencia del primer tramo del juego se mantuvo hasta el descanso. La visita dominó, intentó romper la igualdad, pero falló en la definición o en los momentos en que necesitaba mayor precisión.
Segundo tiempo
Todas las buenas intenciones, todo lo que el partido tenía de atractivo en el primer tiempo se perdió en el complemento. Las imprecisiones le jugaron en contra al desarrollo que se tornó inconsistente, plagado de faltas y casi sin aproximaciones a los arcos. Algo extraordinario podía romper la igualdad.
Justamente un excelente pase de Gonzalo Piovi desde su propio campo le permitió a los de Gago ponerse en ventaja. El central ubicó a Johan Carbonero, lo hizo correr al espacio y el colombiano definió ante la salida para adelantar a Racing en el marcador. Colón sintió el golpe y ni siquiera tuvo tiempo para reaccionar, porque dos minutos después Enzo Copetti aumentó la diferencia definiendo en el segundo palo, totalmente solo, ante una defensa rojinegra que nunca persiguió al goleador. En una ráfaga, la Academia se ponía en ventaja y conseguía tres puntos que le permiten seguir soñando con el torneo.
Golpeado anímicamente, sin energías ni ánimo, los intentos sobre el final fueron estériles para, al menos, descontar. La racha positiva de Marcelo Saralegui llegó a su fin este viernes en un partido en el que pudo sacar algo de rédito si Delfino sancionaba el penal que le cometió Gabriel Arias a Ramón Ábila.
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