El Club Atlético Unión le ganó 1-0 a Newell's Old Boys por la Copa de la Liga. Con gol de Gastón González, de penal, el Tatengue volvió a meterse entre los primeros cuatro posicionados de la Zona A y sueña con la clasificación a la segunda fase.
A diferencia de la actitud con la que suele empezar los partidos, Unión apostó por esperar a Newell’s en su propio campo, permitir que la Lepra adelante sus líneas y salir de contraataque. Si bien la Lepra también incidió para que el Tate juegue de esta forma, la postura del equipo santafesino también podía ser decisión de Gustavo Munúa, para preservar el físico de sus jugadores y evitar más lesiones musculares.
Pasaron varios minutos hasta que Unión tomó el protagonismo del juego y comenzó a mostrar rasgos del fútbol que pregona su entrenador. Tenía más la pelota, jugaba en campo rival, pero la falta de precisión y decisión en los metros finales convertían en estériles los avances del Rojiblanco. Si lograba ajustar en el último tercio del campo podía adelantarse en el marcador.
Newell's volcaba su juego por donde jugaba Nicolás Castro, su mejor jugador. El juvenil se hacía cargo de la generación y finalización de las jugadas. Era el referente de ataque de la Lepra que además tiene la capacidad de ubicar a Juan Manuel García o algún compañero que llegara de frente a la jugada. Castro fue la principal amenaza de los de Javier Sanguinetti que traía muchos problemas a la defensa de Unión. Si el Tatengue lograba contener el volante ofensivo terminaría por adueñarse del juego.
Así como en el inicio del partido el visitante fue superior, el Tatengue terminó la primera parte dejando una mejor imagen. Si para el complemento lograba ajustar la definición y vencer a Ramiro Macagno los de Munúa pasarían a demostrar la superioridad en el marcador.
Segundo tiempo:
En la segunda parte el dominio de Unión fue total. Ahora sí con su juego característico, el Tatengue se llevó por delante a Newell’s que presentaba serios problemas para superar la mitad de la cancha. Por todas las bandas, con mayor decisión de sus jugadores, el equipo local estaba mejor y se perfilaba para cosechar las tres unidades.
En esta etapa fueron cruciales las intervenciones de Mauro Luna Diale. Su movilidad por todo el frente de ataque fue vital para que Unión abra el partido. Luego de pisar el área, el exjugador de Boca recibió una falta. El árbitro Fernando Rapallini consultó al VAR y decidió marcar penal. Gastón González se hizo cargo de la ejecución y adelantó a su equipo. Ahora sí, con justicia, el Tate se ponía en ventaja, pero tenía que ser capaz de sellar el resultado para no pasar sobresaltos sobre el final.
El tanto del Picotón hizo reaccionar a la visita que comenzó a hacer llover pelotazos en el área de Santiago Mele. Como en el primer tiempo, la dinámica del juego volvió a cambiar y el protagonismo cambiaba de manos. El Rojiblanco tenía que ser inteligente para evitar dejarse avasallar por Newell’s, cometer faltas cerca de su área y tener la capacidad de jugar con el balón para dejar correr los minutos.
La última incidencia del partido la iba a dar, nuevamente, el árbitro. Rapallini dio siete minutos de descuento y dio por finalizado el encuentro a los 51 del segundo tiempo, a un minuto del tiempo que había indicado, por lo que luego del festejo de hinchas, jugadores, desahogo de Gustavo Munúa y la manga inflada a un costado del campo, el juez decidió reanudar el partido al percatarse de su falla.
Para fortuna del árbitro que AFA decidió presentar como candidato a dirigir en la Copa Mundial de Fútbol de 2022 el resultado no se modificó en esos 60 segundos de juego y Unión terminó por quedarse con la victoria. Estas tres unidades son vitales para las aspiraciones del Rojiblanco que volvió a meterse entre los primeros cuatro clasificados de la Zona A de la Copa de la Liga.



