Assad Charchaflie nació en Siria, peleó en la Segunda Guerra Mundial, llegó a Argentina, se mudó a Santo Tomé y se hizo hincha de Colón. Esta es, a grandes rasgos, la historia del socio más longevo del Sabalero y que este miércoles cumplirá 100 años.
Leer más► Independiente busca cerrar la contratación de Ezequiel Muñoz
Nacido en Alepo, capital de aquel país, el 9 de septiembre de 1920, Assad se enlistó en el ejército para pelear en el bando de los aliados en el 2da Guerra. Siria era aliado de Francia. Como telefonista, Charchaflie debió cargar en su hombro el fusil para defender su patria, siete hermanos y sus padres, según cuenta “Rio Noticias”.
Un vez terminado el conflicto bélico, este abuelo de 16 nietos y 5 bisnietos llegó al país en 1949. Vivió en Buenos Aires hasta 1958 y luego llegó a Santa Fe, para posteriormente mudarse a Santo Tomé, donde vive hasta la actualidad. Se ganaba la vida como vendedor ambulante, carpintero, verdulero, fletero y hasta armando pinceles y brochas para pintar.
Un apasionado por el fútbol, su pasión por Colón se equipara con el amor por su numerosa familia. Fanático también del backgammon o el solitario (según cuentan sus hijas), Assad pasa sus horas jugando en la PC y disfruta de los asados de los domingos, en especial de la pileta.
Su relación con el Sabalero quedó inmortalizada, no solo por ser nombrado socio vitalicio por Ítalo Giménez, sino que siendo fotógrafo del equipo ayudó al rojinegro a ganar un encuentro ante Los Andes. Una pelota que salía de la cancha dio en su cámara y el árbitro convalidó el tanto. Assad también “jugó”.
“También le gusta leer el diario”, contó una de sus hijas a “Rio Noticias”. “Se divierte jugando a la loba con sus nietos”, agregó la misma fuente.
Leer más► El Gobierno y AFA postergaron la reanudación del fútbol hasta octubre
“Los mejores momentos de mi vida fueron cuando me enamoré, los nacimientos de mis hijos, nietos y bisnietos y los goles de Colón”, dijo el propio Charchaflie que en pocas horas cumplirá 100 años.
¿Sus claves para llegar al centenar de años? “Yo rezo todo el día, y es un mandato de Dios que hoy este acá, les digo que confíen en Dios, Dios me ayudo mucho para que hoy esté vivo”, concluyó Assad, el socio vitalicio más longevo de Colón.





