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A 24 años del asesinato de Andrés Escobar tras un gol en contra

Veinticuatro años después, el recuerdo de Andrés Escobar sigue vivo en el fútbol mundial y su asesinato en Medellín, asociado al gol en contra que se metió diez días antes en el partido contra Estados Unidos, aún causa escalofríos.

“El caballero del fútbol” hacía honor a su apodo. Siempre diligente para explicarse en la cancha y fuera de ella, Escobar era un fino central, sobre el que se asentaba la “zona” con la que Francisco Maturana había asombrado al mundo.

El jugador fue asesinado un 02 de Julio de 1994, tras un altercado en un bar de Medellin, diez días después de haber hecho un gol en contra frente a Estados Unidos.

“El hecho de que se nos diese por campeones del Mundo antes de jugar nos perjudicó, porque toda la prensa y la afición tenía mucha confianza y eso generaba presión, porque en el fútbol todo puede pasar, como se ha demostrado”. “No he podido dormir hoy bien, pero no sólo por el gol, porque es una jugada desafortunada que no se puede prever, que no esperas que te pueda dejar fuera del Mundial, sino por lo que le pasó al equipo”. Éstas fueron las declaraciones del jugador posterior a ese partido fatídico. Colombia quedaría eliminada en fase de grupos en un Mundial donde era un gran candidato. El triunfo por 5-0 en las eliminatorias a una Selección Argentina sin Maradona había puesto las expectativas muy en alto.

Colombia ganaría su tercer partido, 2-0 ante Suiza, pero no se quitaría el mote de fracaso. Parecía un fin de ciclo, con Maturana de camino al Atlético de Madrid y Valderrama en una carrera que ya se encontraba en declive.

El defensor central se encontraba en un momento importante de su vida. Iba a adelantar su boda, al llegar a Medellín. El motivo era que el Milán había pensado en él para sustituir a Franco Baresi. Pero todo se truncó la madrugada del 2 de julio de 1994, cuando en el aparcamiento del restaurante El Indio, Humberto Muñoz Castro, chófer de los narcotraficantes David y Santiago Gallón Henao, vació el cargador de su pistola contra Andrés Escobar.

Pese a que investigaciones posteriores vincularon el homicidio con la mafia de las apuestas, la muerte de Escobar se juzgó como el fatal desenlace de una discusión en el aparcamiento, en el que se le habría recriminado el autogol. Muñoz Castro fue condenado a 43 años de prisión, rebajados posteriormente a 23. Abandonó la cárcel en octubre de 2005. Los hermanos Gallón Henao, fueron apresados por encubrimiento, pero liberados a los pocos meses.

En Colombia fue una situación que shockeó a la población, jugadores e hinchada. Se le había recomendado a Andrés que no volviera a Colombia. Tuvo un triste final, para un caballero con un día fatídico.

 

 

Fuente: Andrés Yossen. Aire de Santa Fe Digital.

 

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