"No me dejes tirado", es la frase que el pequeño Isaías Daniel Figueroa le dijo a su abuelo tras ser atropellado por un colectivo de la línea 2. Entre lágrimas, José Luis Figueroa recordó en un diálogo exclusivo con Aire de Santa Fe el momento de desesperación y dolor. Hoy piden cadenas de oración para el nene de 10 años que permanece internado en terapia intensiva y en estado delicado.
"El colectivero iba con el celular en la mano y a más de 80 kilómetros por hora”, denunció el hombre y testigo directo del accidente que tuvo lugar este lunes alrededor de las 14.30 en el kilómetro 5,5 de la Ruta Provincial N° 1. Contó al periodista Bruno Ballesteros que pasajeros de la unidad de la línea 2 pidieron en varias oportunidades al chofer "que maneje bien" durante el viaje.
El abuelo relató que Isaías había cruzado la calle y el colectivero no lo vio y lo chocó en la colectora que va hacia Rincón.
"El chofer dijo que no lo hizo adrede, pero se dio a la fuga. Se bajó del colectivo, la gente le empezó a decir cosas, hubo personas desmayadas y que tuvieron que ser atendidas, y el chofer salió corriendo", confirmó José Luis. Por el hecho el conductor del transporte público fue aprehendido y luego liberado; en tanto el hecho está siendo investigado por la Justicia.
El menor sufrió politraumatismos en el cráneo, tórax y cadera; y su estado es delicado. En principio fue llevado al hospital Cullen y luego trasladado al Alassia, donde permanece en terapia intensiva. Allí fue operado y aguardan por su evolución. “Es un dolor impresionante para la familia y para todos. Vamos a esperar. Está en las manos de Dios”, agregó el abuelo de Isaías y pidió cadenas de oración por la pronta recuperación de su nieto.
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