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¿Debo preocuparme por los microplásticos en los saquitos de té?

Los saquitos de té y otras infusiones pueden tener microplásticos que, poco a poco, van ingresando a nuestro organismo. Conocé cómo evitarlos y qué hay que tener en cuenta.

La costumbre de tomar una infusión con saquito parece inocente, pero recientes investigaciones descubrieron que algunos saquitos desprenden billones de micro y nanoplásticos al hervirlas. Este hallazgo plantea preguntas sobre la seguridad y qué medidas se pueden tomar.

Qué encontró la investigación sobre los microplásticos en el té y qué podemos hacer

Un estudio científico publicado por la Autonomous University of Barcelona detectó que un solo saquito de té puede liberar alrededor de 11,6 mil millones de microplásticos y 3,1 mil millones de nanoplásticos, al infusionarse en agua caliente.

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Estos hallazgos generaron alarma entre los consumidores. Por ejemplo, el portal Health.com comentó que partículas fueron absorbidas por células intestinales en pruebas de laboratorio.

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Optar por té suelto o bolsitas sin plástico es una medida práctica para reducir exposición a los microplásticos.

Optar por té suelto o bolsitas sin plástico es una medida práctica para reducir exposición a los microplásticos.

Cómo reducir la exposición a los microplásticos

¿Qué significan estos datos en la práctica? Aunque las consecuencias a largo plazo para la salud aún no están completamente determinadas, los expertos sugieren reducir la exposición a microplásticos mediante pasos sencillos:

  • Elegir té a granel o en bolsitas libre de plástico.
  • Utilizar infusores de metal o vidrio.
  • Evitar materiales como nylon o polipropileno en contacto con agua caliente.
  • La organización Beyond Plastics menciona que estos compuestos plásticos podrían contribuir a la carga tóxica de microplásticos en el organismo, aunque la evidencia aún se está construyendo.

En resumen, sí, hay motivo para prestar atención. No es momento para alarma excesiva, pero sí para adoptar hábitos más seguros: cambiar la bolsita plástica por una alternativa más limpia puede ser un paso simple para reducir riesgos potenciales futuros.