Los trazos de una época con "Parte y Arte": expresiones artísticas que retratan a la Santa Fe de los años 70 y 80 marcada por la violencia, la censura y el terrorismo de Estado

La muestra "Parte y Arte" reúne obras de 31 artistas santafesinos que, desde la denuncia, la memoria y la abstracción, encontraron distintas formas de crear y expresarse durante las décadas de 1970 y 1980, atravesadas por la violencia política, la censura y la dictadura militar.

Pinturas, dibujos, esculturas y cerámicas reconstruyeron la escena artística santafesina de los años 70 y 80 en Parte y Arte.

Pinturas, dibujos, esculturas y cerámicas reconstruyeron la escena artística santafesina de los años 70 y 80 en "Parte y Arte".

En épocas donde el silencio no era opcional, se encontraron formas de decir lo que no se podía expresar de otras maneras, sin necesidad de hablar en voz alta ni recurrir a lo explícito. El arte, en su diversidad de formas, ha sido siempre un elemento clave para ello: desde la literatura y la danza hasta la escultura y la pintura.

En los años 70 y 80, con una Argentina sumida en la violencia política, en la persecución, en las desapariciones forzadas y en la censura, se necesitó crear atajos para poder denunciar y expresar lo que no se podía. Atravesada por dicho contexto, la escena artística en Santa Fe también dejó su huella.

En la exposición "Parte y Arte" las reúne y les da lugar en común para exhibirlas, admirarlas y comprenderlas en el contexto actual.

"Parte y Arte", las expresiones artísticas santafesinas frente a los años de silencio

En el marco de los 90 años del Museo Municipal Sor Josefa Díaz y Clucellas, se dio la oportunidad de abrir una ventana a la memoria crítica de dichos años con "Parte y Arte", recopilando prácticas artísticas santafesinas en las décadas de 1970 y 1980. De la mano de la Secretaría de Cultura, se lleva a cabo en el Museo Sor Josefa Díaz y Clucellas y con la curaduría de Guillermo Aleu.

El objetivo de la muestra es "hacer visible un doble movimiento": los artistas encontrando en sus obras formas de denuncia, memoria e interpelación política y, por otro lado, a quienes sostuvieron su práctica a través de la investigación y exploración de la abstracción, el constructivismo y el informalismo como lenguaje plástico.

La descripción de la muestra amplía y explica esta idea: "El arte santafesino de los años setenta y ochenta se despliega entre dos urgencias: la denuncia de la violencia dictatorial y la búsqueda de un lenguaje plástico propio". Resistencia visible. Esta sala reúne ambas voces: las que nombraron el horror y las que encontraron en la abstracción un territorio de libertad".

“Parte y Arte” reúne pinturas, dibujos, esculturas y cerámicas de 31 artistas santafesinos durante los años 70 y 80.

“Parte y Arte” reúne pinturas, dibujos, esculturas y cerámicas de 31 artistas santafesinos durante los años 70 y 80.

31 artistas, una memoria compartida

En la exposición pueden apreciarse pinturas, dibujos, esculturas y cerámicas de 31 artistas diferentes: Andrés Dorigo, Álvaro Gatt, Raquel Minetti, Susana Ocampo, José Mercado, Nydia Andino, Rosa Renk, Guillermo Hoyos, Nilda Marsili, Marilde Gurdulich, Richard Pautasso, Federico Aymá, Julio Botta, Domingo Sahda, Fernando Espino, César Armando Godoy, Rubén Sedlacek, Miguel Flores, Alicia Sedlacek, Carlos La Cava, Jorge Burguener, Oscar Luna, Raúl Ishikawa, Eduardo Elgotas, Benito Postogna, Wenceslao Sedlacek, Favaretto Forner, Yiya Piccoli, Juan Vergel, Peti Lazzarini y Eva Perman.

Hoy, 10 de ellos están con vida. Muchas de las obras son procedentes del propio Museo o de colecciones privadas, mientras que otras fueron proporcionadas por los propios artistas. Dichas obras dialogan con la memoria, la resistencia y la supervivencia durante la época de la última dictadura militar. Al entrar al Sor Josefa, pueden apreciarse las diferentes obras, los temas que se han tocado y el nivel de explicidad de algunas en comparación con otras; unas cuantas de ellas creadas antes del golpe militar en 1974, otras durante y algunas en los últimos años de la dictadura.

Entre símbolos, colores y formas de denunciar lo indecible

Durante el conversatorio sobre "Parte y Arte", realizado en el Museo Sor Josefa, de la mano de Guillermo Aleu, 7 artistas estuvieron presentes: Andrés Dorigo, José Mercado, Álvaro Gatt, Susana Ocampo, Marilde Gurdulich, Nydia Andino y Nilda Marsili.

Allí, el artista Andrés Dorigo explicó en mayor detalle su pintura "Recuerdo In Memoriam", realizada con técnica mixta sobre tela perteneciente a la serie "Huella y Datos Personales" de Carlos Alonso. Esta obra capta la atención apenas al entrar, pues se encuentra colgada en el mural que introduce la muestra.

Dorigo tenía 38 años cuando la pintó. La serie "Huella y Datos Personales" se basaba en algo como un portuario, una prueba visual de la existencia de alguien en un contexto de desapariciones forzosas, que se basaba no solo en saber quién sos sino en demostrar que sos esa persona.

"Recuerdo In Memoriam" fue pintada en 1982 y muestra la figura de un hombre, rodeado de otros dibujos —de otros hombres, una mujer y un perro— y palabras en donde se pueden observar distintos datos: fecha técnica, nombre, ocupación, ¿sabe leer?, serialidad 748647, nacido el 14 de septiembre, muerto el: ?.

"Recuerdo In Memoriam", de Andrés Dorigo, forma parte de la serie "Huella y Datos Personales" y utiliza el símbolo del movimiento "Siluetazo".

La silueta del hombre en posición horizontal que se aprecia en la obra se basó en el símbolo creado por la propia gente durante el "Siluetazo", una intervención realizada en septiembre de 1983 con el objetivo de visibilizar a las personas desaparecidas.

Así también lo hizo Richard Pautasso con "Basurales" (1976), una serie de obras plásticas que denunció la violencia y la exclusión social impuestas por la última dictadura militar.

Por otra parte, José Mercado, otro de los artistas, relató cómo fue la experiencia de ser artista durante una época en donde la persecución, la censura y la instauración del miedo eran moneda corriente en Argentina.

En 1977, un año después del golpe de Estado, se mudó a Buenos Aires. Allí empezó a trabajar con el grupo Figuración. “Era una vida muy difícil, muy dura en esa época porque teníamos que estar a escondidas. A veces uno no era extremista, pero tal vez tenías un amigo que lo era, y venían los famosos falcones verdes, entraban y no te hacían preguntas ni si usted no es. Arriba todos”.

José expresó que no era otra cosa más que vivir escapando y moviéndose, además de que se debía ser muy creativo para ser crítico de los militares; buscar formas de denunciar la realidad sin que se pueda notar a simple vista.

Así lo hizo él con sus cuadros que pertenecen a la serie "Humanario" de 1979. En una de ellas se ve una mosca posando sobre una botella verde envuelta en una campera roja. "No podía poner la chaqueta militar, entonces puse una roja", contó. El otro cuadro, donde se aprecia un torso femenino y un par de manos, es un homenaje a Paloma, la hija del artista plástico Carlos Alonso, que desapareció cuando tenía 20 años.

Durante esa época, también creó cuadros a grabado como crítica llamados "Naturaleza Muerta". Y aunque no forman parte de la muestra "Parte y Arte", dicha colección utiliza el concepto de naturaleza muerta —que representa objetos inanimados que pueden ser naturales (flores, comida, plantas) como hechos por el hombre (botellas, floreros, utensilios de cocina)— y le da una vuelta de tuerca: añadió partes humanas, mezclándose con otros objetos, algunos de ellos envueltos en alambres de púas. La intención era retratar a las personas desaparecidas y asesinadas. "Con unas mentiritas, uno podía expresarse y decir las cosas tal como realmente eran", explicó.

Quizás entre los cuadros que más impresionan en la muestra —al menos, personalmente— es "Aparecieron" de Domingo Sahda. Realizada en 1983, último año de vigencia de la dictadura militar, la pintura muestra cuerpos desfigurados amontonados, ensangrentados y con rostros desdibujados.

Las obras de Domingo Sahda y José Mercado que integraron

Las obras de Domingo Sahda y José Mercado que integraron "Parte y Arte".

Ser mujer y artista en los años 70 y 80

Susana Ocampo, por su parte, durante el conversatorio se alejó de la charla de las obras y, en cambio, se enfocó en cómo era el trabajo en épocas anteriores y distintas a las de ahora y en cómo, siendo mujeres ya grandes, se embarcaron en el aprendizaje del arte.

"Empezamos en la escuela de arte Mantovani, mujeres ya grandes. Y seguimos relacionándonos en la vida y en el arte con un entusiasmo y pasión; trabajando mucho porque en ese momento nos hacíamos los bastidores, las telas con óleos... Eso lo quiero decir porque es parte de una época pasada, y en esa época se pintaba en formatos grandes", contó.

"Una época de mucho trabajo, pero mucha alegría en el hacer. Estuvo el cuidarse en los setenta, que se repite y está presente siempre. Pero quería compartir el hecho de haberme formado en una pequeña comunidad de mujeres", destacó.

Porque como mujer, de edad adulta, sumado el contexto de los años 70 y 80, no se podía solo dedicarse al arte y "había que trabajar y también cuidar de los hijos".

La abstracción también encontró un lugar en

La abstracción también encontró un lugar en "Parte y Arte" como una forma de explorar el lenguaje plástico y sostener la práctica artística.

La abstracción como otra forma de resistencia silenciosa

Como mencionaba José Mercado, ser artista durante los años 70 y 80 implicaba ser por de más de creativo. Por ello, hubo un sector que se alejó de lo explícito y se volcó en lo abstracto, "hacia la disciplina misma, hacia la pregunta por el lenguaje plástico en su especificidad" y no como una forma de evasión sino también como "una forma de sostener la práctica cuando el contexto hacía inviable cualquier otro gesto".

Pues, durante un período donde pregonaba un orden figurativo y representacional —los valores, la patria, la familia— elegir la abstracción era una toma de posición silenciosa.

La abstracción funcionó como una resistencia silenciosa.

La abstracción funcionó como una resistencia silenciosa.

De esta forma, en "Parte y Arte" tomaron su lugar artistas Miguel Flores con "Composición" y Armando Godoy con "Estructura de algo nuevo", Rubén y Alicia Sedlacek con "Paisaje" y Kazutaka Ishikawa con "Gato", además de los trabajos de Julio César Botta y Álvaro Gatti.

En este eje de la muestra, se buscó poner en diálogo "dos búsquedas contemporáneas y diferentes: la abstracción geométrica y racional de Botta y la abstracción lírica, gestual y expresiva de Gatti".

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