menu
search
Cultura | Kurt Cobain | Rock | Nirvana

A 28 años de la muerte de Kurt Cobain, el líder del grunge

Este miércoles se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento del vocalista de la banda Nirvana. El músico, de 27 años, fue un referente indiscutido del movimiento grunge.

Si existe otra vida, seguramente los del "Club de los 27" estarán reunidos conformando una gran banda. Allí se encuentran el guitarrista Robert Johnson, Brian Jones, fundador de los Rolling Stones; Jimi Hendrix, el mayor guitarrista de todos los tiempos; la mejor cantante de rock y blues, Janis Joplin; el carismático Jim Morrison, líder de The Doors y varios más como la talentosa cantante británica de blues y rock Amy Winehouse y Kurt Cobain, líder de Nirvana.

Este último, hoy cumple un nuevo aniversario de fallecimiento y la noticia de su partida no solo paralizó a los habitantes de Seattle, en el estado de Washington, lugar donde residía Kurt; sino también a todo el mundo musical. El músico fue encontrado muerto en su casa, con un disparo de escopeta, tres días después de su muerte. Cobain, sufría de depresión severa y en muchos momentos de su vida, había intentado quitarse la vida. Además, era adicto a la heroína y otras sustancias.

Nacido en el seno de una familia católica de Aberdeen, en el Estado de Washington, este ferviente admirador de John Lennon y David Bowie sufrió de pequeño el divorcio de sus padres y fue víctima de bullying en su época de estudiante adolescente, lo que lo marcó de por vida y reflejó en su obra.

Kurt Cobain.jpg

El símbolo más claro de ello aparece sobre el final del video de la canción "Smells like teen spirit", en donde en medio de porristas y felices jóvenes danzando aparecía un oprimido portero barriendo, una situación que afirmó haber vivido en carne propia.

Sin embargo, este descomunal éxito, lejos de ser considerado como una revancha por los años de infelicidad adolescente por el artista, significó un cimbronazo imposible de sobrellevar. La presión que el grupo comenzó a recibir acentuaron en Cobain su nihilismo, que cristalizó en una creciente adicción a la heroína, un severo cuadro de depresión crónica y distintos intentos de suicidio.

Los fans argentinos fueron testigos del displicente comportamiento de Cobain durante la presentación de Nirvana del 30 de octubre de 1992, en el estadio de Vélez Sarsfield, quien saboteó el show y se mostró de manera despectiva con sus seguidores. Sin embargo, tiempo después se supo que en realidad esa actitud fue en represalia por el agresivo comportamiento del público local con el grupo femenino Calamity Jane, invitado especialmente por Nirvana para abrir la velada.

Nirvana - Smells Like Teen Spirit (Official Music Video)

En 1992, Kurt Cobain se casó con Courtney Love, quien le concedió el título de padre, dando a luz a la única hija que tuvo el fundador de Nirvana: Frances Bean Cobain.

Tras el soberbio show Unplugged ofrecido en noviembre de 1993 para la cadena MTV, uno de los mejores Unplugged que se haya grabado, Nirvana realizó una serie de presentaciones que se vieron opacadas por el indescifrable comportamiento de Cobain, cuya tumultuosa relación con su esposa parecía no ayudar a aplacar sus demonios internos.

Su muerte tomó por sorpresa a los fanáticos de todo el mundo, que hasta el día de hoy lo recuerdan.

La carta que dejó Kurt Cobain antes de morir

Carta Kurt Cobain.jpg
La carta fue leía por Courtney Love en su funeral.

La carta fue leía por Courtney Love en su funeral.

"Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk rock que he ido siguiendo a lo largo de los años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo rock’n’roll. Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del público, a mí no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De hecho, no os puedo engañar, a ninguno de vosotros. Simplemente, no sería justo ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme, Señor, pero no es suficiente).

Soy consciente de que yo, nosotros, hemos influido y gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcisistas que solo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En nuestras tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Solo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico Piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho como había sido yo.

Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general… Solo porque parece que a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por sus cartas y su interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión, y recuerden que es mejor quemarse que apagarse lentamente. Paz, amor y comprensión. Kurt Cobain.

Frances y Courtney, estaré en su altar. Por favor, Courtney, sigue adelante por Frances, por su vida que será mucho más feliz sin mí. Los quiero. ¡Los quiero!