POLÍTICA DE FUENTES

Los datos e informaciones que son la base para publicar noticias en temas delicados y de alto impacto deben ser corroboradas con al menos tres fuentes independientes entre sí. 

Los rumores no son noticia hasta que se corrobora que son ciertos con las fuentes que están implicadas.

Es obligatorio consultar a las distintas partes que están involucradas en una noticia para respetar el principio de imparcialidad y pluralidad, que son valores centrales en AIRE. 

Las fuentes que se citan en las noticias siempre se consignan con nombre, apellido y cargo, y con los títulos que acreditan su especialidad cuando son médicos, sociólogos o científicos. 

El mismo principio vale para los vecinos y los protagonistas o testigos de cada historia, pero hay algunas excepciones:

• víctimas de violencia sexual y de género,

• personas cuya seguridad está en riesgo cuando se las menciona en los medios,

• personas que padecen VIH u otras enfermedades,

• menores de edad (salvo con autorización de sus padres).

Existen otras situaciones en que la fuente requiere no ser identificada a cambio de brindar la información. En estos casos se debe primero evaluar, cuestionar y analizar los motivos de la fuente para mantenerse en el anonimato, porque puede haber intereses ocultos que podrían comprometer la credibilidad del periodista y del medio. Luego se debe corroborar la información que está brindando a través de otras fuentes independientes entre sí. Y una vez recabada esta información por el periodista, un editor analizará el caso y autorizará o no el uso de la fuente no identificada. En caso de que se utilice, la fuente no identificada deberá ser consignada de manera adecuada y clara, de manera que se indique el origen de la información.

Secreto profesional

Cuando se publica información de una fuente no identificada, al menos un editor de la redacción deberá tener conocimiento de esta; pero este, como los periodistas que las hayan consultado, guardarán el secreto profesional ante cualquier requerimiento externo.