Se acerca la fecha del encuentro que reunirá a distintos jefes de Estado en la Ciudad de Buenos Aires. La cumbre G 20 se celebrará entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre en el Centro Costa Salguero, pero en los últimos días se generó un clima de tensión.
Atentados con explosivos inquietaron a las fuerzas de seguridad que debieron actuar conforme al Protocolo y convocar a la brigada antiexplosivos. Hace dos días, sorprendió la explosión de una bomba casera en el Cementerio de Recoleta. Fue en el mausoleo de Ramón Falcón, ex jefe de Policía Federal, justo cuando se conmemoraban 109 años de su fallecimeinto. Más tarde, se descubrió un explosivo, que fue detonado, en el domicilio del juez federal Claudio Bonadío.

Por ambos hechos hubo 13 detenciones. Si bien se investigan por separado, se vinculan con la actuación de grupos anarquistas. Mientras esperan que el juez de la causa, Julián Ercolini, les tome declaración indagatoria, permanecen alojados en la Unidad Antiterrorista.
En medio de este escenario de violencia, surgieron falsas alarmas que contribuyeron a generar pánico. Se descubrió un artefacto explosivo en las escaleras del Subte Obelisco, pero resultó ser una TV portátil. Otra hallazgo fue el objeto que encontraron en la embajada de Israel que terminó siendo un transformador eléctrico. También se descartaron amenazas de bomba en una dependencia de Policía Federal y otra en Aeroparque.

Este tipo de delito suele ser caratulado como “intimidación pública”. Tiene una pena en expectativa de dos a seis años de prisión.



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