Una eyección de masa coronal que ocurrió este jueves en el Sol, se dirigió hacia la Tierra, por lo que los expertos anuncian que habrá una tormenta geomagnética fuerte (G3) o severa (G4) la noche del sábado 30 de octubre. Este fenómeno produce auroras polares, es decir, luces de colores en el cielo. Podrán verse en la Antártida y algunos observadores astronómicos esperan poder verlas en alguna zona alejada de las ciudades en Tierra del Fuego, pero con muy bajas probabilidades.
Cristina Mandrini, doctora en Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA e investigadora superior del Conicet, especialista en Física Solar, explicó en AIRE qué ocurrió en el Sol y cómo impactará en la Tierra este fin de semana.
"Hubo una eyección el 28 de octubre en una región que está de frente a la Tierra, al sur. La Nasa predijo una tormenta geomagnética por esto", confirmó.
Pero ¿qué ocurrió en el Sol? "En una región del Sol hubo una fulguración, la eyección de un filamento. Un filamento es una estructura que tiene plasma y campo magnético, que está en la atmósfera solar. Se eyectó y, al estar frente a la Tierra, esa masa avanza en el medio interplanetario, llega a la Tierra e interactúa con el campo geomagnético. Cuando esto pasa, depende de la orientación que tenga el campo de la masa de la eyección coronal, ingresan partículas energéticas que sobreionizan la ionósfera, entonces tenés las auroras polares. Por eso hay una predicción de auroras", dijo la experta.
Se prevé que estas auroras sucedan en latitudes altas, a 50° de los polos de la Tierra.
Qué se ve cuando ocurre una aurora
Se ven luces y no se oyen sonidos. La atmósfera de la Tierra está compuesta por varios elementos. "Las partículas cargadas ionizan la atmósfera y emiten luces según lo que estén ionizando, como puede ser, por ejemplo, el hierro. El color depende del elemento que se esté ionizando. Pueden ser verdozas, rojizas o violetas", dijo Mandrini.
Las partículas cargadas ionizan la atmósfera y emiten luces según lo que estén ionizando.
"La duración de las auroras depende del tiempo que dure la ionización, según el impacto de la tormenta geomagnética. Hubo tormentas más fuertes que esta. Las auroras pueden durar hasta una noche entera o dos días, pero se ven de noche, cuando no molesta el Sol", explicó.
La duración de las auroras depende del tiempo que dure la ionización, según el impacto de la tormenta geomagnética.
El fenómeno se apreciará en la Antártida y algunos astrónomos aficionados esperan poder detectarlas en alguna zona descampada de Tierra del Fuego, alejados de las luces de las ciudades. "Que llegue a Ushuaia o no, depende de la velocidad con la que sale la eyección de masa. Y la predicción del tiempo depende de factores de interacción de la masa, con lo que se encuentre en el camino", explicó la experta, que no cree que pueda verse en esa ciudad.
Qué pasa con los satélites durante una tormenta solar
Se suele afirmar que, cuando hay una tormenta solar, los satélites que orbitan la Tierra pueden interrumpir sus comunicaciones. Sin embargo, Mandrini aclara que los satélites que pueden verse afectados por este fenómeno solar son los geoestacionarios de posicionamiento, como el GPS.
"A los satélites que estén en órbita, habrá que bajarles la tensión de los instrumentos para protegerlos. Cuando vienen estas eyecciones coronales de masa, los satélites geoestacionarios pueden afectarse porque estas partículas producen como estática. La estática por fricción, para dar un ejemplo, se produce cuando un auto va viajando en la ruta y después lo tocas y te patea. Las partículas producen estática sobre las carcasas de los satélites y, si hay un alerta, los satélites bajan la tensión de los instrumentos para que no los afecten, hasta que pase la tormenta. En general son satélites de ubicación, como el GPS, lo que hacen esto", informó la experta.
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