Durante la madrugada de este miércoles, un asteroide de 91 metros se acercará a la Tierra, aunque no hay peligro de impacto. De hecho, no es el único asteroide que está en la zona considerada "potencialmente peligrosa" de la Tierra, ya que este martes también al menos otros tres asteroides se acercaron a la Tierra, mucho más que el del miércoles, pero son de menor tamaño.
Así lo indica el registro de asteroides "potencialmente peligrosos" del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.
El asteroide viaja a una velocidad de 11,8 kilómetros por segundo.
La NASA lo considera "potencialmente peligroso", ya que es una clasificación que se le da a las rocas espaciales que se aproximan a una distancia dentro de las 0,05 unidades astronómicas (7,4 kilómetros) y que tienen más de 140 metros de diámetro.
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Este asteroide tiene 160 metros de diámetro y se acercará a una distancia de más de 0,02 unidades astronómicas, es decir, alrededor de 3,4 millones de kilómetros.
Para vigilar el acercamiento de estos asteroides, la NASA tiene un registro de objetos a los que los llama NEO (Near Earth Object).
¿Qué son los NEO?
Los objetos cercanos a la Tierra (NEO, por sus siglas en inglés) son cometas y asteroides que han sido empujados por la atracción gravitacional de los planetas cercanos a órbitas que les permiten ingresar a la vecindad de la Tierra.
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Compuestos principalmente de hielo de agua con partículas de polvo incrustadas, los cometas se formaron originalmente en el frío sistema planetario exterior, mientras que la mayoría de los asteroides rocosos se formaron en el cálido sistema solar interior entre las órbitas de Marte y Júpiter.
El interés científico en los cometas y asteroides se debe en gran medida a su condición de restos relativamente inalterados del proceso de formación del sistema solar hace unos 4.600 millones de años. Los planetas exteriores gigantes (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) se formaron a partir de una aglomeración de miles de millones de cometas y los restos de este proceso de formación son los cometas que se ven hoy.
Como los primitivos bloques de construcción sobrantes del proceso de formación del Sistema Solar, los cometas y los asteroides ofrecen pistas sobre la mezcla química a partir de la cual se formaron los planetas hace unos 4.600 millones de años.
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Si se quiere conocer la composición de la mezcla primordial a partir de la cual se formaron los planetas, hay que determinar los constituyentes químicos de los desechos sobrantes de este proceso de formación: los cometas y los asteroides.
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