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Ciencia

“Si viaja a Titán, deje el paraguas y llévese un buen abrigo”

Titán, el mayor satélite de Saturno y el segundo más grande del sistema solar después de Ganímedes (Júpiter). Sus procesos meteorológicos hacen que se asemeje a la Tierra.

Redacción Aire Digital

Ligeras brisas, ráfagas huracanadas de viento, lluvia que cae muy despacio y que puede no llegar al suelo, nubes de tormenta que se elevan 20 km, grandes llanuras con dunas y alguna montaña de 2.000 mts. es lo que experimentará un turista espacial en Titán.

¿Qué sucede allí? En Titán los días duran lo que duran casi 16 días terrestres y cada estación unos 7,4 años nuestros.

Luisa María Lara López, investigadora del Instituto de Astrofísica de Andalucía, que se dedica al estudio planetario, detalla cómo es el proceso meteorológico de Titán y sus similitudes con nuestro planeta. Además, en su artículo para The Conversation, revela datos geológicos sobre este satélite.

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“La superficie de Titán soporta una atmósfera con una presión una vez y media la que soportamos los humanos en la Tierra. La composición a nivel de la superficie es mayoritariamente nitrógeno molecular y aproximadamente un 5 % de metano” dice.

“Las condiciones en la troposfera son tales que el metano se encuentra cercano a su punto triple, donde los estados sólido, líquido y gaseoso pueden coexistir” explica. Por lo tanto, en Titán se producen lluvias como las de la Tierra, pero en vez de agua, cae metano.

Titán. Foto de la ESA.
Titán. Foto de la ESA.

Pero hay una diferencia importante entre este satélite y nuestro planeta. “La temperatura superficial en el satélite es de -180 ºC. La cantidad de radiación solar que le llega, junto con el efecto de gases ‘calentadores’ e invernadero, dan como resultado neto un mundo muy frío. Los vientos se tornan en vientos sostenidos de hasta 4 km/h que se amplifican hasta los 180 km/h por el efecto de marea que Saturno provoca en el satélite” revela.

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Además, cuenta que en Titán “hay fenómenos meteorológicos que dependen de las estaciones y permiten la formación y desaparición de lagos de entre 10 y 100.000 km², principalmente en los polos”.

“En la superficie de Titán podría pasearse sin mucho esfuerzo, salvo el necesario para vencer algunos vientos huracanados de hasta 180 km/h” cuenta López. Además, “todas las imágenes de las que disponemos no muestran relieves topográficos superiores a 2.000 m de altura”. Un lindo paisaje lo descrito hasta el momento.

La lluvia de metano y otros hidrocarburos cae muy lentamente y parte de ella se evapora incluso antes de tocar el suelo. Es decir, en Titán podría no haber alerta meteorológica por chaparrones.

“No es trivial establecer una relación entre las estaciones y la formación de las nubes. En diferentes épocas se han observado cómo nubes de etano (hidrocarburo) se desarrollaban o cómo cumulonimbus (una formación de nube) crecían entre 14 y 25 km, no llegando nunca a la altura de la tropopausa (situada a 40 km, aproximadamente)” cuenta la científica.

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Estos cumulonimbos de Titán ¿producen lluvias de metano torrenciales? “La respuesta científica y muy cauta es que no hemos tenido la suerte de que las observaciones nos permitan concluir que sí o que no” aclara.

En abril del 2008 hubo un fenómeno de crecimiento abrupto de cumulonimbos en Titán que pudo dar lugar a lluvias torrenciales” dice “pero el radar de la nave Cassini no tuvo la suerte de poder observar en vivo esa lluvia”.

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De cualquier manera, aunque la lluvia hubiese sido torrencial, gran parte de ella se habría evaporado antes de llegar al suelo.

Por lo tanto, mucho frío y poca lluvia es el pronóstico en este terreno tan alejado del Sol y de la Tierra, en la órbita de Saturno y sus anillos, aún en el Sistema Solar.

“Si viaja a Titán, deje el paraguas y llévese un buen abrigo” recomienda López.

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