viernes 26 de febrero de 2021
Ciencia | matemática | mujeres | Ciencia

Romper las barreras con la matemática, una disciplina que "es más social de lo que la gente se imagina"

La profesora de Matemáticas de la UBA, Alicia Dickenstein, fue reconocida por el programa L'Oréal-Unesco "La Mujer y la Ciencia", por su destacado trabajo en la vanguardia de la innovación matemática. Ella asegura que "para descubrir la matemática hay que ser creativos, y la creatividad se potencia hablando con otras personas".

Muchos son los prejuicios en torno al aprendizaje de la matemática, ya sean transmitidos de padres a hijos o por cómo se encara la asignatura desde el principio. Pero es momento de empezar a romper esas barreras. “No es que sea todo un camino de rosas, pero cuando uno le encuentra la vuelta es fantástico”, dijo Alicia Dickenstein en una entrevista con Aire Digital.

Dickenstein es profesora de Matemáticas en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) e investigadora Superior en el Imas (UBA-Conicet). Este 11 de febrero, fue reconocida por el programa L’Oréal-Unesco “La Mujer y la Ciencia”, por su destacado trabajo en la vanguardia de la innovación matemática, una disciplina que la divierte un montón.

“Es difícil de explicar. La matemática es una cosa terriblemente armónica. No se estudian cosas rígidas, sino fenómenos dinámicos. Creo que la matemática existe independientemente de nosotros, pero para descubrirla hay que ser creativos y la creatividad se potencia hablando con otras personas”, sostuvo. Dickenstein está convencida que la matemática es más social de lo que se cree.

“Es emocionante darte cuenta de cómo son las cosas, encontrarle la punta del ovillo a un tema y después tener que justificarlo y demostrarlo. Es muy divertido. Puede ser frustrante por mucho tiempo, pero es hasta que uno le encuentra la vuelta. No es que sea todo un camino de rosas. Pero cuando uno le encuentra la vuelta es fantástico. La matemática te da una claridad de pensamiento que te ayuda en otras cosas de tu vida cotidiana”, explicó.

Alicia Dickenstein
Alicia Dickenstein comenzó a trabajar como profesora en la UBA en 1975, como ayudante de segunda.

Alicia Dickenstein comenzó a trabajar como profesora en la UBA en 1975, como ayudante de segunda.

"Creo que la matemática existe independientemente de nosotros, pero para descubrirla hay que ser creativos y, sobre todo, la creatividad se potencia hablando con otras personas", dijo Dickenstein.

La matemática está en todos lados. La experta aseguró que para poder descubrirla hay que dejar de lado los prejuicios. “Nacemos con un cerebro sumamente plástico, aunque bueno, hay algunos privilegiados como Newton. Pero también tiene que ver muchas veces con cómo se enseña. Se enseñan los métodos antes de que uno tenga la motivación de para qué quiero aprender esto. Es como si vos a alguien en vez de ponerlo a escuchar música lo ponés a practicar escalas antes de que escuche”, dijo Dickenstein, pero reconoció que las formas de enseñar están cambiando con las nuevas herramientas digitales.

matematica
Para mejorar el aprendizaje de la matemática hace falta motivación y luego, aprender la teoría.

Para mejorar el aprendizaje de la matemática hace falta motivación y luego, aprender la teoría.

“Cuando uno piensa mucho en un tema, en el cerebro se van haciendo como atajos, cosas que uno ni las piensa. Pero si se las querés transmitir a otro, tenés que pensar que el otro no tiene esos atajos. Así que tenés que ser claro. Pasa en todas las disciplinas, en particular en la matemática”, reflexionó sobre la transmisión de conocimientos.

Una experiencia gratificante

Para avanzar, no hay que tener miedo a equivocarse. Aunque “tal vez es una tontería”, Dickenstein recuerda con satisfacción el haber podido refutar a los rusos en un teorema matemático. Y no dudó en que ella tenía razón.

“Me había puesto a trabajar en un tema con un alumno y de golpe encontramos cinco soluciones para un teorema de unos rusos muy famosos que decían que en ese caso no podía haber más de cuatro soluciones. Le escribí a un amigo matemático que en ese momento estaba en Japón. Le dije que encontramos cinco soluciones. Antes de irme a dormir pensé: ‘los rusos se tienen que haber equivocado porque estas que encontramos son correctas’. Tuve la sensación de que no era yo la que me había equivocado. A la mañana siguiente, cuando me levanté, tenía un mensaje de mi amigo que decía que él también había encontrado algo parecido con los japoneses. De ahí salió después un trabajo muy lindo, pero para mí lo más importante fue el haberme dado cuenta de que yo no estaba equivocada. No es mi resultado más importante, pero lo recuerdo con satisfacción”, dijo la prestigiosa profesora.

Una mujer referente en la ciencia

En el 2015, en el marco de la reunión anual de la Unión Matemática Argentina, Dickenstein estuvo en la Universidad Nacional del Litoral (UNL) dando una charla sobre las mujeres en la matemática argentina. Este 2021, recibió una felicitación especial de la Unesco por la distinción en el Día de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia. Es una referente del tema.

La actualidad es muy competitiva para las mujeres. “Es mucho más difícil para las mujeres hoy acceder a los cargos. Por ejemplo, desde los 30 años más o menos, las mujeres empiezan a plantearse el tema de que no pueden esperar toda la vida para tener hijo. Entonces les agarra en un momento muy desventajoso”, explicó la experta. “Si una quiere tener una familia y una carrera, es posible. Es mucho trabajo, pero es posible y finalmente muy satisfactorio”, alentó.

Alicia Dickenstein
Alicia Dickenstein en la UNL, en el 2015.

Alicia Dickenstein en la UNL, en el 2015.

Y planteó otra dificultad que tienen las mujeres para tener un ascenso. “Muchas mujeres se inhiben. Por ejemplo, para que te asciendan en el Conicet uno lo tiene que pedir, postularse. Y hay una cosa social que inhibe a las mujeres que no se animan a decir ‘yo soy muy buena, asciéndanme’. Las mujeres no tienen que autocensurarse”, remarcó. Pero destacó que Argentina está mejor que muchos otros lugares en este sentido, aunque no siempre es por una buena razón.

"No se dejen parar. Si logran atravesarlo, la matemática les va a ayudar a pensar y van a estar muy contentos", dijo la profesora.

En la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA hay muchas mujeres. Hace 5 años, en la lista de profesoras y profesores titulares, el 42% eran mujeres. La mayoría tenían más de 60 años y, según cree Dickenstein, puede ser porque en los años ’70 hubo mucha emigración de jóvenes luego de la intervención en la UBA en 1974. “Hay como 15 años en donde no hay nadie. Como hubo una generación que echaron, las mujeres capaces en distintas disciplinas, consiguieron un trabajo. Fuimos consiguiendo cargos porque había quedado un vacío de varias generaciones”, explicó.

Aunque la actualidad es más competitiva, Dickenstein les pidió a las mujeres jóvenes que no se desalienten. “Háganlo igual, no duden. Espero que se encuentren con docentes motivadores y que, si no, le busquen la vuelta. No se dejen parar. Si logran atravesarlo, la matemática les va a ayudar a pensar y les va a resultar no sé si tan placentera como a mí, pero van a estar muy contentos”.