Redacción Aire Digital
Las imágenes transmitidas desde la Luna cuando el hombre llegó por primera vez en 1969 se convirtieron al sistema de grabación y reproducción de video empleado por las televisiones estadounidenses, el NTSC, para que todo el mundo pudiera verlas.
Aunque en un comienzo se pretendía archivar la filmación para uso futuro y tener una copia por si la misión fallara, tiempo después se grabó encima de estas cintas. La NASA lo confirmó en el 2006.
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¿Por qué ocurrió esto? Como la retransmisión televisiva fue un éxito, se multiplicó el número de copias de respaldo, con lo que la conservación de ese video perdió prioridad. El ahorro pasó a ser lo primero para la administración espacial estadounidense.

Según citó ABC, es probable que las cintas se perdieran en los ochenta. Por entonces, el programa Landsat de la NASA para observación de la Tierra en alta resolución empleó 200.000 cintas para grabar sus imágenes. Después de descubrir el error, la NASA decidió restaurar las grabaciones. Localizó algunas filmaciones originales conservadas por la CBS y el Centro Espacial Parkes de Australia, y procedió a digitalizarlas. La empresa de Hollywoood, Lowry Digital permitió mejorar la definición de las escenas.
La mala calidad de las grabaciones de la Luna se debe a los registros magnéticos que almacenaron las imágenes. De hecho, la filmación que llegaba desde la Luna tenía una alta calidad, pero tuvo que reconvertirse a los estándares de la televisión de la época.
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Sin embargo, informó ABC, todavía hoy es posible ver las imágenes originales de la Luna, en su calidad original. Estas están en formato SSTV de alta calidad, que se grabó en cintas magnéticas de una pulgada. Dichas cintas se guardaron en los Archivos Nacionales de Estados Unidos y, hoy en día, solo se pueden reproducir y reconvertir en el Data Evaluation Lab, en el Centro Espacial Goddard.




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